ENTREVISTA LUIS MACHUCA

LUIS MACHUCA
Luis Machuca, (Madrid, 1946) es urbanista y trabaja como arquitecto en la Diputación de Málaga. Ha trabajado en diferentes proyectos como el edificio Ateneo, frente a la Catedral, el palacio Episcopal o el nuevo Centro Cultural Provincial.
A lo largo de su trayectoria como arquitecto ha recibido diferentes premios: premio Málaga de Arquitectura (1986), segundo Premio concurso de ideas organizado por F.E.V.E. para remodelación de la Estación de Jovellanos en Oviedo (1989), Premio Málaga de Arquitectura por la rehabilitación del Palacio de Valdeflores (1989), primer Premio en Concurso con jurado para la realización del Parque Norte en Málaga (1992), Premio MÁLAGA de Urbanismo. PECRI de Antequera (1993). Mención Premio MÁLAGA de Arquitectura (1995), etc.



Desde su punto de vista, ¿cuál es el panorama actual de la ciudad de Málaga a nivel urbanístico? ¿Es el PGOU aprobado provisionalmente en el pleno municipal de julio, el PGOU que Málaga necesita?


Málaga necesita, como cualquier ciudad, que se construyan los proyectos urbanos que la articulen, que le den continuidad al tejido urbano y a éste con su territorio de influencia.

No creo que en estos momentos exista algún PGOU que objetivamente sea el que necesitan las ciudades y Málaga no es la excepción. Los planes son documentos políticos que desde hace aproximadamente una década se redactan por medio de convenios urbanísticos, que a su vez están sirviendo para que los ayuntamientos se financien. En el caso de Málaga se da la circunstancia de que la redacción y aprobación provisional del mismo se realiza bajo el gobierno de una formación política diferente de la que efectúa la aprobación definitiva, lejos pues de ser una garantía se convierte en un elemento más de negociación y discordia.

Los técnicos redactores de los planes le dan forma, la mayor parte de las veces abusando de un ordenancismo literario y de escasa calidad gráfica. Como consecuencia de ello, el resultado suele ofrecer cierta inseguridad jurídica, quedando el plan en manos de quienes tienen que gestionarlo. Podrían ahorrarse tres cuartas partes del redactor.

Visto los enfrentamientos entre Ayuntamiento y Junta, ¿cree usted que la voz de los arquitectos y urbanistas es tenida en cuenta entre los políticos?

Si los planes fueran documentos relativamente fieles a la información urbanística los resultados serían claramente diferentes.

El planeamiento urbanístico no es una ciencia exacta, los equipos municipales defienden o argumentan las propuestas de los ayuntamientos para los que trabajan, y lo mismo hacen los técnicos de la Junta de Andalucía. Los argumentos de una y otra parte pueden tener similar peso, no obstante me fio más de los equipos que patean el territorio que de los que están en los despachos, a pesar de las experiencias vividas en muchos municipios de España, Marbella ha sido el ejemplo paradigma de lo que no se debe hacer.

Algunos puntos candentes han sido Arraijanal, la construcción por encima de las rondas o el palmeral de las Sorpresas, ¿cuál es su punto de vista?

Me resulta difícil entender que no haya habido problema en aceptar un conjunto de centros comerciales en la zona, que generan problemas de todo tipo, especialmente de congestión de infraestructuras, y Arraijanal haya sido un problema irresoluble. Siempre hacer un parque o un equipamiento es una buena salida, pero no he leído ni un solo argumento de peso, tanto a favor como en contra.

La topografía al norte de las rondas es muy abrupta, la densidad tendría que ser muy baja. No tiene sentido poner límites a priori, una autovía no necesariamente tiene que ser el límite. En la ciudad, las autovías urbanas conviven con las diferentes tipologías edificatorias. Los límites de la ciudad deben ser consecuencia de los estudios previos, de la información urbanística necesaria para la correcta redacción de un planeamiento. No debemos olvidar que los crecimientos de la ciudad los pagamos entre todos los ciudadanos con el mantenimiento.

El “palmeral de las sorpresas” es solo una parte de un proyecto que aunque fraccionario debe ofrecer una imagen global unitaria y que tenga bien resuelta la continuidad urbana con la ciudad.
Si de usted dependiera, ¿qué proyectaría en el cauce el Guadalmedina?
El cauce del Guadalmedina es una asignatura pendiente de Málaga desde hace un siglo. No es un problema muy complicado cuando lo han resuelto en otras ciudades, algunas tan próximas como Almería o Granada.

Otro debate es la disyuntiva entre arquitectura vertical y horizontal. ¿Por qué cree que en Málaga han encontrado tanto rechazo los rascacielos?

El debate está mal planteado, unas tipologías no tienen que ser excluyentes de otras, en una ciudad se pueden utilizar todas las que convengan en función de los distintos condicionantes físicos, medioambientales, densidad necesaria, etc.

La arquitectura vertical, el rascacielos, concentra alta densidad de población en poco suelo por lo que es un sistema fácil para especulación de suelo, caso Benidorm, en cambio es preferible hacer un edificio en altura a por el contrario “alicatar” un gran espacio con adosados o edificaciones abiertas de tres plantas. El edificio en altura no solo no estropea el paisaje puede ayudar a cualificarlo, dependerá de la calidad del proyecto.

No obstante la arquitectura horizontal, independientemente de cualquier uso, funciona mejor que la vertical. La arquitectura horizontal es más segura contra incendios, terremotos, terrorismo etc. Los bomberos apenas pueden superar 8 o9 plantas de un edificio, por ello los edificios horizontales son más fáciles de evacuar.

Una vez que el actual PGOU agotará prácticamente el suelo urbanizable del municipio, ¿Cuál es el futuro de Málaga, crecer a expensas de los polígonos (especialmente el del Guadalhorce) o reurbanizar la ciudad consolidada?

Estaremos de acuerdo en que Málaga no es un espacio aislado, su área de influencia es muy superior a la superficie del termino municipal, es el centro de una conurbación de 180 km en la costa y un área metropolitana que encierra gran parte del valle del Guadalhorce. La historia nos dice que las ciudades se han construido unas sobre otras, es decir se rentabilizan las infraestructuras existentes, se renuevan sobre el mismo solar de la ciudad.

El desplazamiento de los polígonos industriales es parte de la reutilización del solar de la ciudad. Los polígonos más importantes de Málaga son una autentica cochambre así que no se perderá demasiado el día que se urbanicen y construyan con más calidad en espacios menos centrales y que no tienen que estar necesariamente en el término municipal de Málaga.

El mismo argumento sirve para otros barrios residenciales, sin olvidarnos del centro histórico.

¿Es posible en nuestro tiempo grandes operaciones tipo apertura de Calle Larios, Avd. Andalucía o cualquier otra que suponga una trasformación radical de la ciudad consolidada?

Debería ser posible, el centro histórico necesita operaciones de cirugía urbana con el fin de revitalizarlo, es un barrio más de la ciudad que tiene que soportar la carga de la de la historia.
Es un proyecto difícil porque se trata de renovación urbana sin perder la identidad y es aquí donde es más difícil ponernos de acuerdo. Encontraremos personas y colectivos que quieren parar la historia, otros se conforman con una mera escenografía conservando fachadas sin gran valor arquitectónico y mucho menos constructivo, los que quieren museizar el casco histórico, etc.

La apertura de calle Larios es el mejor proyecto urbano de nuestra historia, aunque fuera una operación especulativa de gran alcance. Hoy las condiciones de la sociedad malagueña son diferentes, la ciudad demanda más cosas, accesibilidad, movilidad, aunque se sigue teniendo en común la necesidad de permeabilidad urbana.

Respecto al centro histórico, es palpable que, a pesar de los esfuerzos por reurbanizar calles y plazas, no se obtiene el mismo resultado en cuanto a la conservación del patrimonio arquitectónico. Observamos una y otra vez demoliciones, ya sean totales o parciales. Es lamentable el estado en el que se encuentran algunos edificios históricos como la casa donde nació Cánovas del Castillo. O el caso de barrios con calle angulosas por donde da miedo pasear
¿Qué falla para que no podamos conservar nuestro patrimonio arquitectónico y para no hacer reutilizables esos espacios?

Se produce la gran contradicción de que precisamente en los edificios declarados BIC, es decir, en los edificios de mayor valor arquitectónico, se ha permitido y se sigue permitiendo intervenciones duras y en otros muchos edificios de menor relevancia correspondientes a la arquitectura domestica del s. XIX, la protección resulta en la práctica mucho mayor que de haber sido declarados Bien de Interés Cultural.

En grados de menor protección, como en el caso del valor ambiental, si no se opta por proyectar un mal pastiche, resulta una pesadilla conseguir los permisos para empezar una obra en el CH.

¿Es posible recuperar el urbanismo del barrio tradicional, la plaza cerrada, la calle no muy ancha, etc., o está superado?

Claro que es posible, yo creo que no se ha perdido, lo que pasa es que los PGOU son muy generalistas. Son los proyectos urbanos los que tienen la misión de diseñar especialmente los ensanches y estos proyectos olvidan las calles y plazas con comercios, oficinas y residencia.
El mercado ha preferido edificaciones abiertas o adosadas, pero una ciudad tiene que ser capaz de asimilar los diferentes modelos. No se ha inventado nada nuevo, la calle comercial, espacios libres, alineaciones que conforman los espacios urbanos, los encontramos en cualquier ciudad moderna del mundo.

En cuanto a la arquitectura moderna, ¿Tiene su lugar en el centro? ¿Y cómo es posible doblegar las reticencias a su implantación en el casco histórico?

La arquitectura hoy solo puede ser moderna, de su tiempo, o no debemos llamarle arquitectura.
El lugar es un condicionante muy importante para el proyecto arquitectónico, no vale cualquier proyecto “moderno” por bello que nos parezca para cualquier lugar, hay espacios anodinos en los que el proyecto nuevo será el que dé ese carácter y cualificación que le falta al lugar. En espacios con un carácter muy marcado la arquitectura debe ser más silenciosa, pero siempre arquitectura, aunque al principio pueda producir rechazo, porque la resistencia a la innovación es natural, hoy construimos muy deprisa. Las catedrales se han construido en plazos que han durado siglos, varias generaciones han vivido su construcción, les parecía por tanto natural la superposición de corrientes y estilos.

¿Considera adecuado conservar sólo las fachadas de algunos edificios con menos protección arquitectónica? ¿Cree que deberían revisarse los criterios de consideración del grado de conservación de los edificios históricos?

Conservar fachadas sólo cuando sean de verdadera calidad constructiva o arquitectónica.
Una arquitectura debe suceder a la precedente, y continente y contenido deben ser coherentes entre sí.

¿Cuál es, a su juicio, el rumbo que está tomando el urbanismo actual a nivel internacional? ¿Está Málaga en la línea de lo que se proyecta a ese nivel?

Se está buscando redefinir la ciudad ¿Qué es la ciudad? ¿Cuántos modelos conviven en una ciudad? ¿Cuáles son los límites de la ciudad? Por otra parte se intenta ordenar todo el territorio, más allá de la ciudad consolidada.

Málaga no es diferente en este sentido, aunque son los proyectos urbanos los que en cierto modo no han estado a la altura de una ciudad con el potencial humano, gran vitalidad, situación geográfica y clima como el nuestro. En cuanto a la calidad de su arquitectura sí está demostrando que no tiene nada que envidiar a otras ciudades, no es necesario que vengan a descubrirnos y situarnos en un mapa en el que ya estamos.

Como arquitecto ¿Cree que Málaga posee identidad propia, rasgos distintivos?

Todas las ciudades que han tenido un similar proceso de formación poseen rasgos comunes y otros que las diferencian.

Málaga está en ese grupo o familia de ciudades mediterráneas que han seguido pautas comunes en sus orígenes y formación, ello nos permite reconocer nuestro pasado, nuestras permanencias, la estructura histórica, etc. Luego cada una ha seguido su camino y tiene sus rasgos diferenciadores y su imagen.

Málaga está en un enclave que permite a la ciudad verse a sí misma, gana mucho en la distancia y en diferentes horas del día o en la noche. En las distancias cortas no nos vale la primera mirada, nos obliga a conocerla mejor para apreciar sus valores.


¿Cuál es para usted el modelo de ciudad que más le haya sorprendido?

Me han gustado ciudades muy diferentes, los modelos en éstas no son únicos, normalmente conviven diferentes que se corresponden con su historia antigua o reciente.
Los modelos difícilmente son trasladables, si los mezclamos buscando la ciudad ideal nos saldrá un monstruo. ¿Se imagina una ciudad que toda ella fuera como una ciudad “expo”? Sería un desastre.

Por ello no puedo decir que una determinada ciudad me haya sorprendido por el modelo. El modelo más reconocible lo encontré en Brasilia, es un gran proyecto con magnifica arquitectura pero seguro que no funciona, al menos tal como entendemos que debe ser una ciudad, suma de espacios de relaciones y conflictos.

Si de usted dependiera, ¿qué edificio de la ciudad de Málaga echaría abajo?

Hay un edificio residencial en Gibralfaro que si desapareciera mejoraría bastante el skyline distintivo de nuestra ciudad, pero no me resisto a poner otro ejemplo, ese desafortunado pórtico de ladrillo, vidrio y chapa en el penúltimo tramo del Guadalmedina como frente obligado del hotel NH.

Le invitamos a soñar. Enuncie un proyecto posible o imposible para la ciudad de Málaga.

La solución a la fractura que sigue siendo el Guadalmedina. Un paseo marítimo o litoral de calidad que uniría El Rincón de la Victoria con Torremolinos incluido el puerto de Málaga. Una buena solución puerto-ciudad que resuelva no sólo la accesibilidad más inmediata si no las conexiones del puerto y la periferia, y por ultimo un tren litoral desde Almería a Algeciras.


ESPECIAL URBANISMO. NICOLÁS SÁNCHEZ Y RAQUEL GARCÍA


NICOLÁS SÁNCHEZ JIMÉNEZ Y RAQUEL GARCÍA
Nicolás Sánchez es el creador del blog salvemos-málaga (http://salvemos-malaga.blogspot.com/). Se trata de un blog que como señala el propio blog en su presentación es un rincón por la defensa y difusión del patrimonio histórico malagueño, además de denunciar los atentados que continuamente se cometen en nuestra ciudad contra valiosos ejemplos de nuestra arquitectura. Raquel García participa en el blog Urbanismo de Málaga (http://urbanismodemalaga.blogspot.com/)


ENTREVISTA NICOLÁS SÁNCHEZ JIMÉNEZ

Desde su punto de vista, ¿cuál es el panorama actual de la ciudad de Málaga a nivel urbanístico? ¿Es el PGOU aprobado provisionalmente en el pleno municipal de julio, el PGOU que Málaga necesita?

A mi juicio el urbanismo que se ha seguido en Málaga capital en las últimas décadas es de escasa calidad en su gran mayoría. Se echan en falta planes de rehabilitación de barrios enteros, tampoco se ha abordado la eliminación de “contaminación visual” que se da en el centro, ni se han previsto las infraestructuras necesarias para un crecimiento sostenible de la ciudad.

Visto los enfrentamientos entre Ayuntamiento y Junta, ¿cree usted que la voz de los arquitectos y urbanistas es tenida en cuenta entre los políticos?
Para nada, dentro de los discursos y disputas partidistas de poco cuentan no ya las opiniones de los expertos (no siempre arquitectos sino también historiadores, arqueólogos, historiadores del arte, etc) sino los deseos y necesidades de gran parte de la ciudadanía. Gran parte de los proyectos anunciados están lejos de lo que verdaderamente necesita el ciudadano de a pie, otros no van más allá del papel, por no hablar de la gran cantidad de presupuestos que se acaban disparando sin ninguna justificación razonable por parte de las instituciones.

Algunos puntos candentes han sido Arraijanal, la construcción por encima de las rondas o el palmeral de las Sorpresas, ¿cuál es su punto de vista?

Arraijanal constituye el único espacio vírgen del litoral de la capital. Málaga carece de grandes parques periurbanos donde la población pueda acudir. Creo que este espacio debe preservarse de la construcción como pretendía la Junta de Andalucía y hacer un gran parque que todos podamos disfrutar. Además los accesos a Málaga a la altura de Guadalmar están saturados como para construir una nueva urbanización. Además la zona carece de equipamientos tan básicos como institutos, parques, bibliotecas, ambulatorio, y transporte público rápido y eficaz como para aumentar considerablemente la densidad poblacional de la zona.

En cuanto a la construcción por encima de las rondas, a mi juicio es un despropósito. No deben ocuparse espacios tan escarpados como los que hay al norte de las rondas, imágenes como las de Benalmádena o El Rincón de la Victoria hablan mucho de la masificación urbanística que tanto amenaza a la ciudad y que debería evitarse.

El palmeral de las sorpresas a priori no es un mal proyecto, sin embargo no entiendo por qué hubo de derribarse el Silo o por qué aún no está claro qué va a ocurrir con la verja del puerto, por no hablar del cercano proyecto de la esquina del puerto y el famoso hipermercado que pretenden instalar allí.

Si de usted dependiera, ¿qué proyectaría en el cauce el Guadalmedina?
Propondría la restauración ambiental del cauce con espacios dedicados al disfrute de los ciudadanos, pistas deportivas y vegetación autóctona. El Guadalmedina es una de las señas de identidad de la ciudad desde su fundación, no podemos “eliminarlo” porque estorbe a algunos. Auténticos barrios se han configurado como tal en función del propio río. Algo de lo que apenas se habla es de los puentes sobre el río. La gran mayoría no tienen valor arquitectónico alguno, pero no olvidemos otros tales como el de la Aurora, el del Carmen, Santo Domingo (Alemanes), o el de Armiñán, ¿qué hacemos con ellos? ¿los derruimos y los vendemos por chatarra? es algo que nunca se dice.

Además no podemos olvidar que el Guadalmedina es un cauce de agua, y ello ha podido comprobarse este invierno tras las intensas lluvias.

Otro debate es la disyuntiva entre arquitectura vertical y horizontal. ¿Por qué cree que en Málaga han encontrado tanto rechazo los rascacielos?

Tengo mis dudas en cuanto a que Málaga no sea una ciudad vertical, el desarrollismo de los años sesenta pobló a Málaga de cientos de edificios que constituyen de por sí auténticos minirascacielos. Si vemos una imagen de Málaga, en la mayoría de los barrios predomina la verticalidad y la masificación de bloques de viviendas sin apenas espacios para el esparcimiento (la Luz, Palma-Palmilla, Miraflores de los Ángeles, las Delicias, Jardín de la Abadía, Eugenio Gross, etc.)

El debate de los rascacielos se suscita a mi juicio, al querer ser “impuestos” en áreas muy densamente pobladas. Por ejemplo las torres Comarex se anunciaron donde en un principio había sido prometido un parque para el distrito de la Carretera de Cádiz, en el caso de Martiricos ocurre algo parecido en un espacio donde los equipamientos urbanos escasean.
Sin embargo en las áreas de expansión como Teatinos o la ampliación de la Universidad no se ha apostado por este tipo de construcción pese a ser zonas donde el impacto sobre la ciudad ya consolidada sería mucho menor.

Una vez que el actual PGOU agotará prácticamente el suelo urbanizable del municipio, ¿Cuál es el futuro de Málaga, crecer a expensas de los polígonos (especialmente el del Guadalhorce) o reurbanizar la ciudad consolidada?

Una solución intermedia sería lo más adecuado. Málaga como gran ciudad necesita de los polígonos industriales y por ello no puede prescindir de ellos totalmente. Hoy en día se está de acuerdo con que el “salvaje” urbanismo llevado a cabo en los años 60 y 70 carece de las más elementales nociones de sostenibilidad. Seguramente habría que plantearse a medio-largo plazo la sustitución arquitectónica de algunos espacios como en la Carretera de Cádiz o el sector de Miraflores de los Ángeles. Habría que dar paso a un urbanismo razonable que proporcione a los ciudadanos unos niveles de confort aceptables dotando de equipamientos a los espacios, mejorando las comunicaciones, aumentando los metros cuadrados de zonas verdes, etc.

¿Es posible en nuestro tiempo grandes operaciones tipo apertura de Calle Larios, Avd. Andalucía o cualquier otra que suponga una trasformación radical de la ciudad consolidada?

Si es a costa de sacrificar el ya de por sí maltrecho patrimonio histórico-artístico local no sería posible, debemos procurar la preservación tanto del Centro como de los barrios históricos para que éstos no pierdan sus señas de identidad.

Es cierto que el plano de la ciudad está mal trazado. En parte porque el crecimiento se hizo de forma un tanto anárquica sin planificación alguna. Por ello en ciertos barrios se haría necesario mejorar las comunicaciones con la apertura de nuevos viales propios de una gran ciudad. Si lo pensamos fríamente, Málaga apenas tiene dos o tres avenidas de envergadura pese a ser la sexta ciudad española en tamaño.

Respecto al centro histórico, es palpable que, a pesar de los esfuerzos por reurbanizar calles y plazas, no se obtiene el mismo resultado en cuanto a la conservación del patrimonio arquitectónico. Observamos una y otra vez demoliciones, ya sean totales o parciales. Es lamentable el estado en el que se encuentran algunos edificios históricos como la casa donde nació Cánovas del Castillo. O el caso de barrios con calle angulosas por donde da miedo pasear ¿Qué falla para que no podamos conservar nuestro patrimonio arquitectónico y para no hacer reutilizables esos espacios?

Intervienen una serie de factores, pero todos giran en torno a lo mismo, la ignorancia o el desconocimiento de la ciudadanía frente al patrimonio local. A ello se une una administración local “poco sensible” en cuanto la conservación.
Es impresionante la cantidad de patrimonio que se está perdiendo en nuestra ciudad con total impunidad. Para muchos promotores es más cómodo derribar y construir edificios de nueva planta que rehabilitar estos inmuebles. Detrás hay factores como el aumento de la edificalidad o acabar con alquileres de renta antigua.

Un factor clave en la degradación de barrios históricos ha sido “el vaciado de población autóctona” y el realojo de auténticos barrios marginales en los mismos. Esto ha ocurrido en lugares como en la Trinidad o en las Lagunillas. Si lo que se busca es la integración de estos grupos en la sociedad, no se entiende que se desmonten núcleos marginales y se vuelvan a instalar tal cual en otro lugar.

La gente autóctona de los barrios se sentía identificada con éstos. Así se preocupaban del buen estado de las viviendas, se organizaban fiestas y verbenas, encalaban las fachadas, etc. Hoy todo esto se ha perdido y los barrios se han convertido en espacios donde esa cooperación entre vecinos y buen ambiente ha sido sustituidos por delincuencia, tráfico de drogas y basuras.

¿Es posible recuperar el urbanismo del barrio tradicional, la plaza cerrada, la calle no muy ancha, etc, o está superado?
Más que recuperar hablaría de conservar este tipo de urbanismo. En los últimos años se han perdido decenas de ejemplos del urbanismo típico medieval en el Centro de Málaga, así se han eliminado adarves, se han abierto nuevas calles o se han planificado plazas donde nunca las hubo. Para mí todo esto es reinventar un tejido urbano que nunca existió, cosa que no hubiese sido necesaria de haberse seguido un modelo en el que prevaleciese el valor patrimonial de nuestro Centro Histórico frente a planeamientos urbanísticos en los que impera un intervencionismo excesivo.

Imaginemos espacios como la judería o las calles Beatas o Tomás de Cózar con sus inmuebles correctamente rehabilitados. Frente a ello lo que tenemos son espacios degradados y en su mayor parte llenos de solares donde antes se elevaban interesantísimos ejemplos de la arquitectura civil de los siglos XVIII y XIX.

En cuanto a la arquitectura moderna, ¿Tiene su lugar en el centro? ¿Y cómo es posible doblegar las reticencias a su implantación en el casco histórico?
Tiene cabida siempre y cuando sepa adaptarse al entorno y no atente contra el paisaje más inmediato. Ejemplos como lo ocurrido en la calle Parras (cuyos edificios tradicionales fueron íntegramente eliminados para construir viviendas sociales que en nada se adaptan a esta vía o a la iglesia de San Felipe Neri) no pueden repetirse. Desde las instituciones parece que no se tiene criterio alguno a la hora de conceder licencias urbanísticas en un lugar tan delicado como es el Centro Histórico. Así se han eliminado barrios por completo (Perchel, Trinidad, Capuchinos) sin preservarse para el futuro valiosos ejemplos que hablaban de la Málaga de otras épocas.
Un tema de actualidad es el proyecto del Hotel de Moneo en el Hoyo de Esparteros. Un edificio que viene a alterar sustancialmente la altura de este margen del Guadalmedina (ya de por sí encajonado), además de eliminar un histórico espacio que aun cuenta con un característico edificio achaflanado obra de Gerónimo Cuervo. Parece como si en Málaga para tener un edificio firmado por un arquitecto de prestigio tuviésemos que renunciar a nuestro patrimonio histórico-artístico.

Todo ello no quiere decir que la arquitectura moderna no tenga sitio en la ciudad histórica. Málaga es una ciudad viva en la que caben ejemplos de todas las épocas en una correcta sintonía. Buen ejemplo de ello es la joyería Tous en la calle Puerta del Mar. Siendo una construcción con mucha personalidad y que ha sabido integrarse correctamente en el espacio sin atentar sobre su entorno.

¿Considera adecuado conservar sólo las fachadas de algunos edificios con menos protección arquitectónica? ¿Cree que deberían revisarse los criterios de consideración del grado de conservación de los edificios históricos?

La protección arquitectónica es algo muy relativo, se han dado casos de derribos de inmuebles con el mayor grado de protección, en algunos casos es el propio Ayuntamiento el que les retira la protección para posibilitar su desaparición (como va a ocurrir en el Hoyo de Esparteros).
En cada época hay una serie de elementos característicos que deberían ser preservados.
Obviamente a la hora de rehabilitar un edificio hay que introducir variaciones en su planta, pero en otros casos los interiores son ya de por sí dignos de ser conservados. Por ejemplo en Málaga se ha perdido el fantástico interior del palacio del Marqués de la Sonora (al igual que ocurrió con el de Villalcázar), además de un buen número de edificios del siglo XIX con elementos en su interior que no han sido respetados. No es extraño encontrar en anticuarios fuentes o rejas pertenecientes a estos inmuebles derribados.
Sería necesario seguir un criterio propio de una ciudad monumental a la hora de determinar los grados de protección arquitectónica que se les otorga a los inmuebles, pensando no ya sólo en el edificio, sino de la calle y el entorno en el que éste se inserta, con el fin de preservar el diálogo inmueble-medio.

¿Cuál es, a su juicio, el rumbo que está tomando el urbanismo actual a nivel internacional? ¿Está Málaga en la línea de lo que se proyecta a ese nivel?

Salvo contadas ocasiones el urbanismo que se está proyectando en Málaga sigue en manos de algunos arquitectos locales que acaparan la mayoría de los proyectos de envergadura. Sin desmerecer su profesionalidad, en Málaga sería deseable contar con arquitectos de prestigio internacional para proyectar las nuevas áreas de expansión y aquellos proyectos importantes (Auditorio, Puerto, Astoria, etc). Lo que no es tolerable es el ejemplo comentado anteriormente del Hoyo de Esparteros, el urbanismo de calidad no debe de ser a costa de la desaparición del urbanismo histórico de la ciudad, como ocurrió en la Coracha.

¿Cree que Málaga posee identidad propia, rasgos distintivos?
Aunque también está presente en otras urbes, Málaga cuenta con un completo catálogo de edificios con pinturas murales, aunque desgraciadamente aún en la actualidad se siguen perdiendo valiosos ejemplos.

Otro rasgo que me gustaría señalar son los característicos chaflanes de muchos edificios del siglo XIX. Arquitectónicamente el centro de Málaga responde en gran parte a actuaciones decimonónicas fruto de las Desamortizaciones. Este completo conjunto de inmuebles debería gozar del mayor grado de protección arquitectónica.

¿Cuál es para usted el modelo de ciudad que más le haya sorprendido?
Sin duda algunas ciudades escandinavas. Málaga debería avanzar hacia la sostenibilidad en todos los aspectos, pero esto pasa por una intensa concienciación ciudadana y la colaboración de todos. Ello no quita que la nuestra sea una ciudad mediterránea con una idiosincrasia propia. Málaga no puede aspirar a aquello que no es. Por ello deben buscarse las soluciones que la ciudad necesita sin pretender emular ejemplos que no son exportables desde el norte de Europa.
Sin contarse con unos transportes urbanos acordes y bien estructurados no podemos pretender “criminalizar” al ciudadano que se ve obligado a hacer uso del coche, más cuando se sigue potenciando la construcción de parkings por parte del Ayuntamiento. Además se necesita un ratio mayor de zonas verdes, equipamientos para los ciudadanos, una mejor calidad de las playas, etc.

¿Qué cinco grandes proyectos considera más urgentes en Málaga?
- La culminación de un metro bien estructurado y que llegue hasta el área metropolitana (Torremolinos, Parque Tecnológico, Rincón de la Victoria).
- Un plan integral de limpieza de la ciudad en la que se potencie la concienciación ciudadana para el reciclaje. A día de hoy Málaga sigue siendo una ciudad sucia.
- Repoblación vegetal del norte de las rondas y creación de parques periurbanos para el disfrute de la población.
- Un plan de recuperación arquitectónica del Centro y los barrios periféricos con la rehabilitación de los espacios. Asimismo sería necesario la creación de contenedores culturales desde los que se involucre a población en el panorama cultural local.
- La creación de asambleas vecinales en los distintos barrios con la capacidad de proponer o influir en los proyectos que afecten al mismo. Una asamblea de representantes de los distintos barrios debería supervisar el gasto del Ayuntamiento para evitar los enormes sobrecostes injustificados de buena parte de las obras públicas que se llevan a cabo en la ciudad.

Si de usted dependiera, ¿qué edificio de la ciudad de Málaga echaría abajo?
Hay decenas de edificios que constituyen auténticos atentados sobre su entorno, algunos con algunas décadas y otros construidos recientemente. Sin duda sería deseable la eliminación del “rascacielos” de la calle Campos Elíseos (bajo Gibralfaro), un auténtico atentado contra la colina y su visión tanto desde tierra como desde el mar.

Aunque sea una obra señera, el Hotel Málaga Palacio se alza desafiante junto a la catedral, sin duda el lugar que se eligió para erigirlo fue del todo desafortunado (al igual que el hotel elevado justo enfrente recientemente).

Los hoteles NH e Ibis, constituyen también dos ejemplos de edificios sin calidad arquitectónica alguna situados junto al Guadalmedina, espacios que en otro tiempo acogían restos de uno de los barrios más pintorescos de Málaga desaparecido fruto de la especulación urbanística.

Le invitamos a soñar. Enuncie un proyecto posible o imposible para la ciudad de Málaga.
Una Málaga más sostenible tanto para malagueños como para foráneos en la que las políticas meramente especulativas y recaudadoras den paso a proyectos destinados a mejorar el día a día de los ciudadanos. Una ciudad limpia con el esfuerzo de todos, con un Centro Histórico correctamente rehabilitado en la que se recuperen espacios y trazados que han sucumbido bajo la pileta.

Unos presupuestos más equitativos destinados a proyectos realmente necesarios más allá de obras sin interés alguno y con mero carácter electoralista.
Unos barrios más habitables en los que los vecinos no sean “obligados” a adquirir una plaza de aparcamiento para poder estacionar su vehículo, en los que se garantice un transporte público de calidad como alternativa al privado.

Unas playas más limpias, con mejor calidad tanto del agua como de la arena, con equipamientos para los ciudadanos.

Una mayor cantidad de zonas verdes, con huertos ecológicos en los distintos barrios en los que implicar a la población de la zona.

Una ciudad donde los proyectos culturales impliquen a todos los sectores sociales, donde se valore el patrimonio arqueológico, artístico, etnográfico.

Podríamos enumerar un largo etcétera de deseos, pero en pocas palabras, desearía una ciudad más “vivible” de la que todos podamos disfrutar con independencia de la extracción social de cada uno o de la zona que se habite.


ENTREVISTA RAQUEL GARCÍA

Desde su punto de vista, ¿cuál es el panorama actual de la ciudad de Málaga a nivel urbanístico? ¿Es el PGOU aprobado provisionalmente en el pleno municipal de julio, el PGOU que Málaga necesita?

En el transcurso de los últimos años, Málaga ha dejado de ser una ciudad residencial cuyo principal motor económico era el turismo y la construcción. La configuración urbana estaba basada en estas premisas. Ahora necesitamos una ciudad con un abanico más amplio de posibilidades, creando espacios aptos para el comercio, zona industrial, logística, empresarial, universitaria, transporte, etc. y ampliando la zona residencial sin olvidad los espacios públicos y zonas verdes.

Málaga necesita, con urgencia, un PGOU que clarifique y ordene la superficie urbana. El consenso entre todas las partes es muy difícil, a los hechos me remito. Siempre se puede mejorar, pero este PGOU nace con unas limitaciones impuestas por el entramado urbano actual, como algunas de las zonas industriales que han quedado incrustados y embutidos en la zona residencial sin posibilidad de desarrollo de ninguna de ellas. De esto se ha intentado rectificar, proyectando una reserva residencial más adecuada a la demanda futura. Entiendo que el PGOU, aprobado provisionalmente con el visto bueno por parte de la administración regional, es el que necesita la ciudad.

Las nuevas comunicaciones viarias, las rondas, autovías, la ampliación del aeropuerto y de la estación de tren, el metro, centro de transporte, centros comerciales, universidades, etc., han dejado obsoleta a las previsiones urbanísticas y viarias del PGOU de 1998.
Por otra parte, el retraso del nuevo PGOU ha afectado negativamente al desarrollo y a la economía local. Sin duda alguna su aprobación definitiva dará nuevas oportunidades económicas a la ciudad.

Visto los enfrentamientos entre Ayuntamiento y Junta, ¿cree usted que la voz de los arquitectos y urbanistas es tenida en cuenta entre los políticos?

Son dos puntos de vista que a veces no coinciden. Soy de la opinión de que el político es político y el arquitecto debe ser arquitecto, una mezcla de ambos, no es rentable para ninguna de las dos profesiones.

Algunos puntos candentes han sido Arraijanal, la construcción por encima de las rondas o el palmeral de las Sorpresas, ¿cuál es su punto de vista?

Personalmente, dejaría el Arraijanal como un gran pulmón en Málaga, soy partidario de menos centros comerciales y más zonas verdes y aunque estamos creciendo en parques en las zonas de nueva construcción, nunca está de más otro de esas dimensiones siempre y cuando se cerraran por las noches para controlar a los vándalos.

Hemos de mirar al futuro, y la herencia que dejamos. Arraijanal puede convertirse en seña de identidad de nuestra ciudad en un breve espacio de tiempo. Esta zona no debe dejarse en el olvido como una zona marginal. Debemos recrearse una reserva verde natural, con zonas deportivas y náuticas al aire libre para el uso y disfrute del ciudadano.

La construcción por encima de las rondas es necesaria, Málaga tiene que seguir creciendo y estas zonas son fundamentales para su expansión. Apoyaría la opción de delimitar su uso exclusivamente residencial con un índice de edificabilidad sostenible.
En cuanto al Palmeral de las Sorpresas, me gusta la idea en conjunto, exceptuando por supuesto el tema del Supermercado, me recuerda el concepto del Puerto de Barcelona.

Si de usted dependiera, ¿qué proyectaría en el cauce el Guadalmedina?

Lo soterraría y cubriría al igual que hicieron en su día en la rambla de Almería, Valencia y otras ciudades. Haría un gran bulevar peatonal .Con ello uniríamos el paseo marítimo con el interior, creando una alternativa al urbanismo de la capital donde no existen espacios verdes. Este eje transversal, cuyo nexo de unión puede ser una alameda, puede realizarse alternando espacios fluvial, zona de ocio-comercial, parque urbano, zonas deportivas, etc., en los distintos tramos desde la desembocadura hasta Martiricos.
Creo que si ha habido consenso con Arraijanal entre las dos administraciones, Junta de Andalucía y el Ayuntamiento, porqué no puede haberlo también en este caso. Sin duda este acuerdo rompería las cadenas que dividen la ciudad y su demora por inacción seguirá dejando a Málaga lastrada urbanística y socialmente. Sin quitar valor a la polémica actuación del Paseo de los Curas, creo sinceramente que la actuación en el Guadalmedina sí que sería un punto de inflexión en la historia de la ciudad de Málaga.

Otro debate es la disyuntiva entre arquitectura vertical y horizontal. ¿Por qué cree que en Málaga han encontrado tanto rechazo los rascacielos?

No entiendo el rechazo, es cierto que en la zona del centro de Málaga no vas a poner un rascacielos, pero en zonas sin uso, como el caso de Martiricos o en los antiguos tanques de Repsol, no lo veo desacertado. Incluso es necesario que haya una nueva zona empresarial de este tipo, moderna, contemporánea, que promoverá sin duda a la ciudad, a la Málaga del futuro. No nos podemos quedar estancados en el pasado.

Una vez que el actual PGOU agotará prácticamente el suelo urbanizable del municipio, ¿Cuál es el futuro de Málaga, crecer a expensas de los polígonos (especialmente el del Guadalhorce) o reurbanizar la ciudad consolidada?

He aquí una de las razones por qué son necesarias las expansiones por encima de las rondas.

¿Es posible en nuestro tiempo grandes operaciones tipo apertura de Calle Larios, Avd. Andalucía o cualquier otra que suponga una trasformación radical de la ciudad consolidada?
Los cambios siempre son posibles, otra cosa es que sean adecuados y por qué no decirlo, que el malagueño los acepte, los utilice y los haga suyos. Hace veinte años era casi impensable el hecho de una calle Larios peatonal y ahora ya ni nos acordamos cuando pasaba el tráfico rodado, al principio el malagueño no se hacía con ella y hoy sólo hay que pasearse para ver que nunca está vacía, que se hace uso de ella de forma intermitente.

Respecto al centro histórico, es palpable que, a pesar de los esfuerzos por reurbanizar calles y plazas, no se obtiene el mismo resultado en cuanto a la conservación del patrimonio arquitectónico. Observamos una y otra vez demoliciones, ya sean totales o parciales. Es lamentable el estado en el que se encuentran algunos edificios históricos como la casa donde nació Cánovas del Castillo. O el caso de barrios con calle angulosas por donde da miedo pasear
¿Qué falla para que no podamos conservar nuestro patrimonio arquitectónico y para no hacer reutilizables esos espacios?
Hace falta una buena política de conservación del patrimonio. No soy partidario de un criterio individual, tendríamos que aprender de muchas otras ciudades donde los edificios se ‘modernizan’ por dentro pero mantienen sus fachadas. Ha sido un asesinato arquitectónico la desaparición de las antiguas corralas por dejadez, o el caso de La Coracha, hemos perdido un patrimonio irrecuperable, una estética nuestra, una seña de identidad.

¿Es posible recuperar el urbanismo del barrio tradicional, la plaza cerrada, la calle no muy ancha, etc, o está superado?
Opino que aún estamos a tiempo en algunas zonas, como en el centro, o la judería, y que es necesario, forma parte de nuestra seña identificativa y ahí tenemos ejemplos sin salir de la Comunidad Autónoma como pueden y deben convivir la zona moderna y la antigua en el caso de Córdoba, Sevilla o Granada.

En cuanto a la arquitectura moderna, ¿Tiene su lugar en el centro? ¿Y cómo es posible doblegar las reticencias a su implantación en el casco histórico?
Hay que ser mesurados. Combinar ambas, aunque prefiero la arquitectura tradicional en el centro, como he dicho anteriormente, con una nueva zona de arquitectura moderna.

¿Considera adecuado conservar sólo las fachadas de algunos edificios con menos protección arquitectónica? ¿Cree que deberían revisarse los criterios de consideración del grado de conservación de los edificios históricos?
Todo criterio ha de ser revisado al transcurrir el tiempo y adaptarlo a las nuevas circunstancias. Sobre todo si se ha detectado que ciertas fisuras en las definiciones han permitido unas alteraciones sobre el objetivo inicial de protección.

¿Cuál es, a su juicio, el rumbo que está tomando el urbanismo actual a nivel internacional? ¿Está Málaga en la línea de lo que se proyecta a ese nivel?
No, estamos mejorando pero sin duda aún nos queda mucho para estar a un buen nivel. El nuevo PGOU es un paso más.

¿Cree que Málaga posee identidad propia, rasgos distintivos?
Por supuesto, toda ciudad tiene sus rasgos distintivos, y de hecho podemos reconocer una ciudad por su estética viendo una simple fotografía, no perdamos nuestro sello ni nuestra alma.

¿Cuál es para usted el modelo de ciudad que más le haya sorprendido?
El modelo ideal debería estar basado en una ciudad diseñada y adaptada para el ciudadano. La ciudad socialmente sostenible y con eficiencia energética debe crear un equilibrio entre los distintos usos y al mismo tiempo que tenga la flexibilidad de alternar espacios productivos con residenciales y que estos se convierta en espacios de ocio y deportivos, armonizando la alternancia de uso entre los días festivos y los laborales. Una ciudad que se acerca a este modelo puede ser Zaragoza.

¿Qué cinco grandes proyectos considera más urgentes en Málaga?
• La puesta en servicio de las líneas 1 y 2 del Metro y las pendientes de iniciar.
• La consecución de la zona de los antiguos depósitos de Repsol.
• La recuperación de la zona de Arraijanal, para uso ciudadano.
• La ejecución del Hospital general.
• La ejecución de un nuevo puerto deportivo.

Si de usted dependiera, ¿qué edificio de la ciudad de Málaga echaría abajo?

Reestructuraría la zona Postigo de los Abades con la manzana del Hotel Málaga Palacio, recortando su altura y trasladando parte de su edificabilidad a otro lugar de la ciudad. Le devolvería a la Catedral su vista originaria desde y hacia el Puerto.

Le invitamos a soñar. Enuncie un proyecto posible o imposible para la ciudad de Málaga.

Conectar peatonalmente mediante un paseo marítimo, desde un extremo de la ciudad hasta el otro, desde Guadalmar hasta el Peñón del Cuervo. Convertir Málaga en una ciudad conectada al mar.

ESPECIAL URBANISMO AFICIONADOS. SERGIO RUIZ MATEO Y ADRIÁN MARTÍN

ESPECIAL URBANISMO. ENTREVISTA SERGIO RUIZ MATEO Y ADRIÁN MARTÍN. SERGIO RUIZ ES LICENCIADO EN HISTORIA POR LA UNIVERSIDAD DE MÁLAGA, ACTUALMENTE ES PROFESOR EN EL IES FUENTE LUCENA DE ALHAURÍN EL GRANDE, ADEMÁS DE AFICIONADO A LA ARQUITECTURA Y AL URBANISMO MALAGUEÑO. ADRIÁN MARTÍN ESTUDIA ÚLTIMO CURSO DE ARQUITECTURA.

ENTREVISTA SERGIO RUIZ MATEO


1. Desde su punto de vista, ¿cuál es el panorama urbanístico de nuestra ciudad?

Los planes urbanísticos han conseguido ordenar la ciudad y poner freno al crecimiento precipitado de la segunda mitad del siglo XX. Sin embargo, creo que Málaga sigue teniendo graves carencias en el orden de las infraestructuras, del paisaje, los equipamientos, etc, que aun deben solucionarse. Quizás el urbanismo en Málaga es poco ambicioso y demasiado posibilista.

2. ¿Cuáles son a su juicio los puntos arquitectónicamente hablando que le dan más fuerza a Málaga?

Málaga dispone de una tradición arquitectónica que habría que reivindicar: la arquitectura civil del XIX, de forma que no tiene por qué buscar fuera elementos de referencia. Por otra parte, los valores positivos propios, y no exclusivamente arquitectónicos, de una ciudad mediterránea, la hacen un lugar con enormes posibilidades. Somos una ciudad abierta, donde se disfruta la calle, expuesta al mar y los contactos interculturales. Eso genera un contexto que los nuevos arquitectos deberían aprovechar.

Estoy seguro que la nueva facultad de arquitectura facilitará una renovación positiva de la ciudad¿Y cuáles los que la alejan? Un centro histórico abandonado en parte. Pero sobre todo, la ciudad consolidada a lo largo de los 60 y70, durante el denominado “desarrollismo”, evidencia una ciudad desordenada, masificada, con todo tipo de carencias, y por qué no decirlo, fea, muy poco atractiva, especialmente en la zona oeste. Pero una ciudad mal construida también puede ofrecer ventajas, la oportunidad de repensar la ciudad y reformularla con iniciativas innovadoras e imaginativas.

3. ¿Cuál es a su juicio el proyecto a realizar más urgente?

Yo creo que para cualquier ciudad lo más urgente es siempre avanzar en el campo de las infraestructuras. En ese sentido es necesario concluir las autovias, la segunda pista del aeropuerto, el metro o prolongar las líneas de cercanías. Dentro de la ciudad, un elemento vital que tendrá importantes repercusiones será la solución a lo que se denomina la “Ronda Litoral”. Esta es la piedra angular para la integración del puerto o la recuperación del centro.

4. ¿Qué proyectaría en el cauce del Guadalmedina?

Yo apostaría por una restauración hidrológica integral del cauce y la adaptación de las riberas como parque urbano. Creo que lo más importante es devolverle el carácter de río al Guadalmedina, y entenderlo no como una fractura, sino como la oportunidad de unir mediante un espacio natural el centro y la ciudad oeste. A partir de ahí , debería facilitarse la restauración y reordenación de las fachadas que dan al río y la permeabilidad de una zona a otra mediante más puentes.

5. ¿Por qué el centro histórico de Málaga presenta en algunas zonas un abandono tan evidente?

Creo que intervienen varios factores. Por una parte la iniciativa privada no termina de atreverse a invertir en algunas partes del centro. Una gran responsabilidad de ello corresponde a las administraciones públicas. Por un lado deberían implementar políticas y normativas que favorezcan y hagan atractiva la inversión.

Por otro lado es necesario intervenir más directamente a través de la vivienda protegida y los equipamientos, lo cual creo que se hace sólo de forma tímida y muy lentamente. Y sobre todo, recuperar el centro es también impulsar medidas de desarrollo social, integración, políticas de empleo, etc, que mitiguen en lo posible las bolsas de pobreza y marginación que actualmente.

¿Qué falla para que no podamos conservar nuestro patrimonio arquitectónico y para no hacer reutilizables esos espacios? Son necesarios más incentivos para la actividad privada, menos burocracia y una legislación que proteja aun más nuestro patrimonio. No es de recibo que un edifico protegido se derribe porque se ha declarado en ruina. Las administraciones deberían actuar de oficio y no permitir que se llegue a esos extremos.

6. ¿Cree que es posible y factible una completa peatonalización del centro histórico de Málaga? ¿Y de la Carretera de Cádiz?

Son casos diferentes, pero en ambos no es necesario una peatonalización total, ya que siempre hay que habilitar carriles para residentes o transporte público. En carretera de Cadiz, por ejemplo, creo que basta con un carril por sentido para el tráfico local y los propios que habiliten el tráfico transversal. En el centro, nadie debe dudar de los beneficios de la peatonalización y con toda seguridad la almendra histórica pueda peatonalizarse completamente, haciendo lo mismo en la calzada central de la Alameda y reduciendo el tráfico en Carretería. Todo esto, evidentemente, debería acompañarse de un estudio serio y madurado del tráfico en la ciudad.

7. Otro debate es la disyuntiva entre arquitectura vertical y horizontal. ¿Por qué cree que en Málaga han encontrado tanto rechazo los rascacielos?

En mi opinión es una disyuntiva falsa. Los criterios básicos deberían ser la calidad de los proyectos y la idoneidad de la ubicación. Dicho esto, Málaga es una ciudad mediterránea y entiendo que su personalidad urbana se corresponde con una ciudad compacta pero no repleta de rascacielos. Un edificio en altura debe ser un hito y una referencia espacial, pero de forma contenida, no generalizada.

8. ¿Es posible recuperar el urbanismo del barrio tradicional, la plaza cerrada , la calle no muy ancha, etc, o está superado?

NO sólo es posible, sino que es el camino a seguir. En una sociedad preocupada por lo sotenible, no tiene sentido que cojamos el coche para ir a trabajar, para comprar en el hiper y para ir a la piscina. Es necesario recuperar la noción tradicional de barrio autosuficiente, como lugar de referencia y espacio donde el ciudadano establece sus relaciones más cotidianas e intensas. Lo importante de la ciudad, de la polis, es que es una comunidad de individuos libres que interactuan en el espacio público.

En el barrio esta afirmación surge de manera espontánea y un medio para conseguirlo es el urbanismo tradicional, lo cual no significa obsoleto o contrario a moderno. Hoy más que nunca los valores de la modernidad deben vincularse a los del humanismo. La ciudad actual deshumaniza, desnaturaliza los lugares y favorece la disgregación.

9. En cuanto a la arquitectura moderna, ¿Tiene su lugar en el centro? ¿Y cómo es posible doblegar las reticencias a su implantación en el casco histórico?

Por supuesto. Yo diría que no tiene cabida otro estilo que el actual. Si en el siglo XXI hacemos arquitectura del XVIII estaremos falseando, y eso sí que no tiene valor. Nadie recordaría a Bramante si en el Renacimiento hubiera construido iglesias románicas. En el centro hay que conservar a toda costa aquello que de valor existe, pero ante un solar vacío, tenemos que ser coherentes con nuestro tiempo. Como en el caso de la altura, lo importante es la calidad y ser respetuoso con el entorno. Pocos se oponen a un proyecto contemporáneo de esta características. Pongo como ejemplo el Museo Picasso.

10. ¿Cuál es para usted el modelo de ciudad que más le haya sorprendido?

Tampoco conozco muchas ciudades, pero siempre he admirado las de los Paises Bajos y Alemania. En Munster, Westfalia, encontré una ciudad pequeña plagada de zonas verdes y peatonales, con un centro histórico cuidado en el que se combinaban varios estilos (la II Guerra mundial, había destruido gran parte del centro) sin perder su personalidad y en el que el ensanche se confundía con el centro aportando su propio encanto. Las personas se desplazaban a pie o en bicicleta y apenas se usaba el coche, Por último, a la hora de desplazarse por la región, una tupida red de cercanías conectaba con cualquier localidad en poco tiempo. Creo sinceramente que el futuro es de las ciudades medias.

11. Si de usted dependiera, ¿qué edificio de la ciudad de Málaga echaría abajo?

Son tantos...a todos nos viene a la cabeza la torre de Campos Elíseos en Gibralfaro. A otros les gusta imaginar la Catedral sin el Málaga Palacio. A mí personalmente me disgusta el edificio de la Plaza de la Merced que hace esquina con la Casa Natal de Picasso, levantado sobre el antiguo Convento de la Merced. Creo que distorsiona gravemente la imagen de la plaza.

12. Le invitamos a soñar. Enuncie un proyecto posible o imposible para la ciudad de Málaga.

Me encantaría ver málaga con un centro recuperado y sobre todo, rodeada por un frondoso cinturón verde desde el Guadalhorce hasta la Araña, que estuviera conectado densamente por una red de parques y boulevares con el centro urbano. Lo que más falta le hace a Málaga son zonas verdes.

ENTREVISTA ADRIÁN MARTÍN
1. Desde su punto de vista, ¿cuál es el panorama urbanístico de nuestra ciudad?

Un poco caótico, pero mejorando poco a poco

2. ¿Cuáles son a su juicio los puntos arquitectónicamente hablando que le dan más fuerza a Málaga? ¿Y cuáles los que la alejan?
La arquitectura de la ciudad es bastante mejorable, tanto en edificios públicos como en viviendas. Excepciones en el Campus de Teatinos y el PTA

3. ¿Cuál es a su juicio el proyecto a realizar más urgente?

Uno bastante interesante sería el del tren litoral, incluyendo la linea 3 del metro...

4. ¿Qué proyectaría en el cauce del Guadalmedina?

Yo veo bien que se embovede, y encima se haga alguna vía de circulación y espacios de esparcimiento

5. ¿Por qué el centro histórico de Málaga presenta en algunas zonas un abandono tan evidente? ¿Qué falla para que no podamos conservar nuestro patrimonio arquitectónico y para no hacer reutilizables esos espacios?

Creo que porque en Málaga somos muy dejados con nuestras cosas...

6. ¿Cree que es posible y factible una completa peatonalización del centro histórico de Málaga? ¿Y de la Carretera de Cádiz?

Pienso que es necesaria. Está comprobado que con la peatonalización las calles adquieren más vida, y no al revés. La de Carretera de Cádiz la veo más complicada por tratarse de una vía con tantísimo tráfico... pero una reducción de tráfico sí la veo muy posible.

7. Otro debate es la disyuntiva entre arquitectura vertical y horizontal. ¿Por qué cree que en Málaga han encontrado tanto rechazo los rascacielos?

Por falta de conocimiento. Está demostrado que es mucho más "sostenible" un edificio en altura, puesto que se ahorra en desplazamientos y se libera mucho suelo

8. ¿Es posible recuperar el urbanismo del barrio tradicional, la plaza cerrada , la calle no muy ancha, etc, o está superado?

No veo necesario volver a urbanismos de otras épocas

9. En cuanto a la arquitectura moderna, ¿Tiene su lugar en el centro? ¿Y cómo es posible doblegar las reticencias a su implantación en el casco histórico?

Creo que la arquitectura moderna tiene su lugar en todos sitios, pero en el centro debería mostrar respeto a su contexto

10. ¿Cuál es para usted el modelo de ciudad que más le haya sorprendido? Quizás Berlín... Allí la arquitectura moderna está presente en todos sitios

11. Si de usted dependiera, ¿qué edificio de la ciudad de Málaga echaría abajo?

Sin duda alguna el espárrago horrible que hay junto a la Coracha, detrás del Museo del Patrimonio

12. Le invitamos a soñar. Enuncie un proyecto posible o imposible para la ciudad de Málaga.

Una rehabilitación integral de toda Málaga!!

LAS MENTIRAS DE LA CLASE POLÍTICA II

LAS MENTIRAS DE LA CLASE POLÍTICA I

LAS MENTIRAS DE LA CLASE POLÍTICA III.

LAS MENTIRAS DE LA CLASE POLÍTICA IV

ARREGLAR EL MUNDO. ÓSCAR BLÁZQUEZ

ARREGLAR EL MUNDO
Nos encontramos ante una realidad que asusta. Los mayores tienen que seguir trabajando para poder mantener un nivel de vida digno. Los jóvenes creen en una ideología del poco esfuerzo, abanderada por el lema “No me apetece”. Encendemos la televisión, escuchamos la radio, visitamos sitios web de información… y todo asusta. Guerras, muertes, niños que pasan hambre… Y mientras, la vida sigue, y nosotros no aprendemos.

Hoy me sentaba frente a este papel en blanco con la intención de escribir algo positivo, algo que nos haga ganar esperanza y perder rencor. Y por cosas de la vida, y (como siempre) por cosas de un entorno sano, llegó a mis manos este breve cuento. No se podía explicar de otra manera.

Arreglar el mundo

El padre estaba leyendo la revista y el niño jugaba a su alrededor buscando llamar la atención.
- Y dime, papá…
El padre pasó la página de la revista y se encontró un gran mapa del mundo donde venían todos los países y continentes. Con unas tijeras lo recortó en trozos pequeños y, junto a un rollo de celo, se los entregó a su hijo para que los recompusiera.
- Como sé que te gustan los rompecabezas, te entrego el mundo en varios pedazos para que lo arregles sin la ayuda de nadie-.
Al poco tiempo, el niño exclamó:
- Papá, papá, mira lo que hice. Conseguí terminarlo.
El padre no podía creerlo. El mapa estaba completo y todos los recortes en su sitio.
- Pero, ¿cómo es posible?
- Ha sido muy fácil, papá. Mientras leías el periódico pude ver que detrás de la hoja que arrancaste estaba la foto de un hombre. Yo no sabía cómo era el mundo, así que me limité a componer aquella cara. Cuando le dí la vuelta, vi que arreglando al hombre se había arreglado el mundo.
Óscar Blázquez

CRÓNICA DE UN PUEBLO DEL INTERIOR ANDALUZ. ANTONIO DUARTE

CRÓNICA DE UN PUEBLO DEL INTERIOR ANDALUZ
Los días de Rubén Peña transcurren en un pueblo del interior de Andalucía de cuyo nombre no quiero acordarme. Sus padres, de extracción humilde, llevan toda la vida esforzándose por sacar adelante a su único vástago. Rubén nació el 4 de marzo de 1984, en un descuido progenitor.
En su casa, ni nunca sobró de nada, ni nunca faltó la Larousse ni las becas por estudios.

Llega septiembre, y empieza a otear su futuro con desgano. Su estado se resume en la célebre cita de Antonio Gramsci, “optimismo de la voluntad, pesimismo de la mente” Después de terminar Económicas, Master de rigor y año en Brighton (Reino Unido) para perfeccionar su inglés, se encuentra con un panorama muy chungo. Precisamente ayer se acercó por la oficina del INEM para oficializar su condición de desempleado de largo recorrido.
Rubén y su padre frecuentan el bar Reconquista. Donde tertulias y partidas de dominó se alternan con cerveza fresquita, altramuces y avellanas peladas.

En las últimas fechas el pueblo agroganadero, el barrio obrero y el bar quitapenas han experimentado una explosión de júbilo merced a la selección española de fútbol. España, campeona del mundo de fútbol. Sí, sí, oyen bien. ¡Campeona del mundo!

En un pueblo tan castigado por el paro, que antes de su fundación ya tenía oficina del INEM, este hecho sirvió para adornarlo con los colores de la roja. Balcón consistorial, edificios públicos y casas particulares exhibieron con una mezcla de profusión y orgullo la bandera patria.
Los más atrevidos del pueblo serán recordados por tatuarse la Copa del Mundo en las partes más inverosímiles de la epidermis. Aunque lo que más llamó la atención de Rubén fue escuchar de boca de muchos de sus vecinos que esta gesta representaba el día más feliz de sus vidas. Se sentían realizados.

Poco importó en aquel momento los problemas cotidianos de sus vecinos. Escasez de oportunidades, ausencia de un presente digo para los mayores y de un horizonte prometedor para los jóvenes.

Rubén tenía el corazón “partío”. Dichoso por ser campeón del mundo, incómodo porque habían pasado dos meses desde el triunfo nacional y su suerte no había cambiado. Bueno sí, en su curriculum vitae había añadido otro título, el de campeón del mundo de fútbol.
El bar Reconquista había izado una bandera roja y gualda de tamaño XL, que ondeaba a capricho del viento intermitente. Su visión hacía alucinar a Rubén, junto con el conjunto que ofrecían tantas telas españolas expuestas en el museo al aire libre de calles, plazas y avenidas que llegaban al éxtasis colectivo.

Entre bandera y bandera, el bar recibió la visita de tres compañeros que venían a explicar la convocatoria de huelga general del 29 de septiembre. Para justificar la huelga, éstos destriparon las medidas tomadas por el gobierno ZP para salir de la crisis. El recorte de prestaciones (pensiones, ley dependencia, cheque bebé…), la reducción-congelación de los sueldos de los funcionarios, la reforma laboral, el porvenir de las pensiones…

En el bar, muchos no compartían los argumentos de los oradores. Algunos perdieron la calma o guardaron silencio. Otros sencillamente no creían que la huelga fuera la solución a los problemas que tiene España. Defendían que lo que necesitaba nuestro país era unos empresarios que creen empleo, un Estado que baje los impuestos y unos sindicatos que no metan la pata en una coyuntura tan difícil como la actual.

Lo peor vino después, cuando los tres extraños plantearon como gesto de solidaridad con la clase obrera la sustitución el 29-S de su bandera tamaño XL por el logotipo de la bandera de la huelga general. Dicho esto, tuvieron que apresurarse a salir por patas del bar, a fin de evitar alguna agresión. Las lenguas de la gente del bar se pudieron oír a leguas.

Rubén salió del bar inmediatamente. Estaba ruborizado por este triste incidente. Había visto en primera fila, una imagen que refrenda cómo es la lucha de clases del siglo XXI. Trabajadores fieros con sus hermanos, trabajadores sumisos con sus patronos. Mientras iba camino de casa con cara de Gioconda, se lamentaba por no encontrar su sitio entre los dos bandos. El discurso obrero o la propaganda patronal. Entonces exclamó, ¡ya lo tengo, nos hemos encontrado con el enemigo, somos nosotros!

Rubén se aproximaba a casa, sin abandonar sus meditaciones en silencio. Unos pasos más tarde, dobló la última esquina y divisó una banderola de Iniesta recién colocada, que emergía reluciente del asfalto bacheado de su calle. Su efecto fue balsámico. Rubén olvidó el amargo episodio del bar y volvió a recordar que era campeón del mundo. Otra vez pareció feliz.
ANTONIO DUARTE LÓPEZ

EL SISTEMA ELECTORAL: LA LEY D`HONDT. TEODULFO LAGUNERO

EL PANORAMA Y LAS ELECCIONES. ARTÍCULO PUBLICADO EN LA REVISTA LA REPÚBLICA
Evidentemente Izquierda Unida va a subir en votos. Se están haciendo las cosas bien y el Gobierno socialista no lo puede hacer peor. El PP es un desastre sin paliativos: sin líderes medianamente presentables; comido por la corrupción; Matas en libertad bajo una fianza escalofriante; sus más importantes colaboradores en sus mismas circunstancias y por los mismos motivos; Camps y sus colaboradores a punto de sentarse en el banquillo ante un Tribunal popular al que llegará con su risa boba, sus cursis trajes no pagados por él y sus ademanes fofos de curita ridículo; Fabra con sus gafas ahumadas de capo que no ha podido impedir sentarse también en el banquillo; la presidenta Aguirre, chula desvergonzaba, mal hablada, rodeada de espías, no sabiendo ya a quien destituir para quitar de sí responsabilidades jurídicas o políticas, berreando día sí, día también, idioteces como la de afirmar que Franco era socialista, o que, con absoluta unanimidad de los economistas, la culpa de la crisis la tiene las excesivas inversiones de los socialistas. La guapetona presumida Cospedal, haciendo equilibrios entre sueldos y más sueldos, para hacer de mala trilera con el agua del Tajo o con los cargos de su marido y sus posibles tejes-manejes con la Caja de Ahorros intervenida y sancionado por la CNMV; el trincón tesorero del PP enjuiciado y apartado del partido; y Ana Mato con jaguar de lujo en su garaje.

¡Qué tropa!; (de Rajoy y de Aznar no hace falta hablar. Hablen o callen: quedan retratados).
Los españoles hartos de la política y los políticos; hartos de terribles jueces fascistas que acorralan a Garzón mientras los muertos siguen en las cunetas; hartos del PP que tiró la piedra y cobardemente esconde la mano con sus recursos al Constitucional y sus llorones gritos de “se rompe España” mientras incuba independentistas catalanes que, después de treinta años de normal progreso desarrollo, enturbian la vida nacional, haciendo que lo que pudo ser un problema catalán, pase a ser un problema para España, que se convierte en un problema Constituyente.

Todo ello jaleado por una prensa amarilla o amarilleando, con escandalosos titulares contradictorios que nadie entiende.
Repetimos: si el Gobierno lo hace mal, la oposición lo hace peor: esperpéntica, antipatriótica, que una vez más contradice su amor a España, trata de hundirla, desacreditarla, y perjudicarla económicamente, diciendo al mundo y a esos llamados “mercados” que todo en España es un desastre y no debe creerse en ella, poniendo de manifiesto que su único interés es llegar a la Moncloa aunque sea para gobernar una España en ruinas, como ya hicieron esas derechas en 1936.

Los españoles están hartos del despilfarro, de la crisis, del paro, del miedo a perder el trabajo, la inseguridad en el futuro, de las medidas que toma incompresiblemente un gobierno socialista que ahogan a los pobres y frenan la recuperación económica y de curas pederastas. Sí, éste es el panorama en el que los españoles van a votar.

Ante este panorama, es evidente que Izquierda Unida va a aumentar de manera importante su número de votantes. Ahora bien, no debemos caer en un optimismo complaciente, Sabemos que nos enfrentamos a numerosos muros que tenemos que franquear. Labor ardua y difícil.
El primer muro es el sistema electoral. Cueste lo que cueste y a costa de lo que sea es imprescindible conseguir que se modifique la Ley electoral. Esta batalla es imprescindible ganarla. Para conseguirla, lo primero es darla, pues para ganar una batalla, lo primero es darla. Si no la das, de antemano la tienes perdida.

El segundo muro que hay que romper es el de la desinformación permanente, consciente y maliciosa de los medios de información. La izquierda española carece de medios propios de comunicación. Los medios privados la ningunean y atacan. Está el problema de los medios públicos, Televisión y Radio Nacional, que hay que reconvertir, para que cumplan mandato Constitucional de tener informados a los españoles en la verdad y con objetividad y no ser únicamente instrumento de los dos partidos antidemocráticamente mayoritarios. (Si se gana la primera y definitiva batalla del sistema electoral, este muro de la información pública sería fácil de atacar).

El Tercer muro es la falta de medios económicos como consecuencia, en parte, de la Ley electoral y la Ley de financiación de los partidos, que priva de los legítimos ingresos que le corresponderían a Izquierda Unida en unas elecciones democráticas y verdaderamente Constitucionales. La dificultad es la obtención de créditos bancarios incluso de las Cajas de Ahorro. Lógicamente, la mayor parte de los militantes y simpatizantes de Izquierda Unida, dispone de pocos medios, no ya para pagar las cuotas correspondientes, sino para posibles aportaciones voluntarias. Es obvio que las grandes empresas que directa o indirectamente, de forma legal o ilegal financian a los grandes partidos y a los nacionalistas, nunca lo harán a Izquierda Unida; menos aún si saben que su representación parlamentaria va a ser insignificante.

Nos enfrentamos también con el muro de la abstención, -que equivale a dar el voto a la derecha- porque el pueblo considere que votar a Izquierda Unida tiene una eficacia nula. Este muro de la abstención, se engrosa con el desprestigio de la política y los políticos: la corrupción generalizada en el PP desde sus más altos dirigentes, hasta el comportamiento vergonzoso y reiterativo de encarcelamientos e imputaciones de concejales y alcaldes en toda la geografía española, en la que a veces, incluso lo son representantes socialistas. (Al pueblo no hay quien le haga ver que los únicos partidos a los que no afectan la corrupción son Izquierda Unida y el Partido Comunista). Ha llegado a tal extremo el desprestigio de lo político, que incluso ya afecta a la estimación del pueblo sobre la democracia. Constantemente se oye decir en la calle; “todos son iguales”; “todos son igual de ladrones” “da igual votar a unos que a otros, pues todos son igual de malos y sinvergüenzas”. Es duro reconocerlo, pero ésta es la realidad que se oye, porque es el sentir de la calle. La izquierda española tiene que luchar denodadamente contra este muro de la abstención, del desafecto popular hacia cualquier tipo de ideología y y contra ese desprestigio de lo político que es un caldo de cultivo, no solo para el triunfo momentáneo de cualquier audaz demagogo populista, (caso de Rosa Diez y UPYD ) sino que incluso, si la crisis económica ahondase más la tragedia del paro, acompañado de la disminución de medidas sociales, podría incluso llegarse al extremo de que apareciese un “iluminado” que arrastrase a masas desesperadas hacia una nueva forma de fascismo.

A todo lo anterior hay que añadir el llamado voto útil, esto es, votar al PSOE para tratar de impedir que gobierne la derecha. Si una parte importante de votantes al PSOE, por este voto útil, escandalizados por el giro radical de Zapatero y el gobierno hacia la derecha, y su conversión al neoliberalismo, dejasen de aplicar ese “voto útil”, la izquierda verdadera, Izquierda Unida, tendrá que hacer una gran labor para que ese voto no vaya a la abstención y se decida a votarla a ella. (Ya hemos dicho que para ello lo primero e imprescindible es que el voto a Izquierda Unida sea útil por haberse cambiado el sistema electoral).

¿Qué hacer? Repito: dar la batalla en todos los campos y con todos los medios posibles. Y, casi me atrevería decir hasta lo imposible. Tener fe en el triunfo; trabajar con entusiasmo, con fe viva (no con fe inerte que no mueve montañas), tomar cuantas medidas sean posibles para tratar de derribar esos muros y poder obtener el mayor fruto posible de las muy favorables circunstancias objetivas que se dan para un triunfo de Izquierda Unida.

Ahora bien, como estamos en un mundo globalizado e inmersos en esta Europa de los bancos y banqueros, de los mercaderes y especuladores, y gobernada por políticos aferrados al neoliberalismo, es muy difícil luchar en España, no ya por un triunfo de la izquierda, sino por un giro a la izquierda o un levantar la cabeza de la izquierda. Para conseguirlo es imprescindible coordinar nuestra lucha con los movimientos políticos y sociales de la izquierda de los pueblos europeos, así como con sus sindicatos, con los que los nuestros deben coordinar la lucha por sus reivindicaciones. No hay que dejar que se consolide el absoluto triunfo de las políticas y medidas neoliberales que parecían haber encontrado su “muro de Berlín”, con el desastre económico iniciado en 2008 y que, recordemos, hizo decir incluso a Sarkosy que había que transformar el capitalismo, para, inmediatamente, medio salvados los bancos con dinero público, éstos se crezcan y sean capaces de imponer medidas a los propios Estados que les han salvado, medidas que no solo son totalmente injustas, pues representa el que paguen las consecuencias de la crisis los que no ha han provocado y los más débiles, sino que, para mayor escarnio, está sirviendo para desmontar pieza a pieza el Estado de Bienestar, terminando así por desacreditar y derrotar incluso a la socialdemocracia, que, o bien se ve incapaz de enfrentarse a esos “mercados” crecidos en su poder y soberbia, o sencillamente se han convertido a esos principios neoliberales.

Antes de insistir sobre mis modestos puntos de vista de las múltiples actuaciones que se pueden hacer para exigir se cumpla la Constitución y se reconduzca la situación política actual a ser una verdadera democracia parlamentaria en la que todos los ciudadanos tengan los mismos derechos y las mismas obligaciones, siendo este primer derecho el de estar representado en el Parlamento mediante el ejercicio del voto, cosa que no ocurre con este sistema electoral que infringe total y absolutamente el espíritu y la letra de la Constitución, y de referirme también a cómo enfrentarnos a esos otros muros, quiero hacer una advertencia que considero fundamental:
Por nada del mundo se puede volver a caer en el error garrafal que supuso la famosa y trágica “pinza” que llevó a Aznar al poder, y desmanteló a millones de izquierdistas que no alcanzaban a comprender el “abrazo de Vergara” entre el Partido Comunista y el PP para derrotar a los socialistas y llevar a Aznar al gobierno.

La actual Izquierda Unida que se está refundando y abriendo a toda la España de izquierdas, va a ser evidentemente un polo de atracción que consiga la unidad, la total unidad de todas las personas progresistas que quieren sinceramente que cambien las cosas, para limitar o abortar las terribles desigualdades sociales, los privilegios de todo orden para políticos profesionales u obispos medievales; unidad de todos los que rechazan las medidas que impone el capitalismo para perpetuarse sin el más mínimo control en sus desafueros financieros, los que no quieren esta Europa de los mercaderes y que quisieran una Europa de los pueblos que gobierne pensando en los intereses de los ciudadanos y no en el de los bancos, banqueros y multinacionales, que gobierne para todos los ciudadanos que con dignidad y vergüenza rechazan la corrupción.

Ese polo de atracción que indiscutiblemente va a tener esta Izquierda Unida, -llámesela como se la llame- tiene que atraer a los socialistas y socialdemócratas sinceros, que están desilusionados e incluso avergonzados del comportamiento del PSOE y su Gobierno. Para que esta atracción sea posible tenemos que decirles clara y terminantemente, que nuestros enemigos verdaderos son la extrema derecha y el neofranquismo que anida en el PP Nuestros enemigos son Aznar, Rajoy, Mayor Oreja, Álvarez Cascos, la presidenta Aguirre, Camps, Fabra, Cospedal, González Pons, García Escudero, Arenas, y toda esa cuadrilla.

Tenemos que decirles que no nos gustan las medidas últimas de la política de Zapatero y su Gobierno; que lamentamos estar convencidos de que se han pasado al neoliberalismo; que, por unas causas o por otras, su política es neoliberal y está contribuyendo al desmantelamiento del Estado de Bienestar, pero, repito una vez más, nuestros enemigos son el PP, sus políticos y su política, que no es que sea coyunturalmente neoliberal, sino que es consustancialmente neoliberal, retrógrada, contraria al progreso y al bienestar de los pueblos, y siempre al servicio de los ricos y poderosos, y que, concretamente en España, es en gran parte la continuidad -después de haber cambiado para que todo continúe igual- del franquismo, de quien se sienten herederos.

Este es el mensaje que creo debe lanzar Izquierda Unida a todos los desengañados del PSOE, sin que, por ninguna circunstancia se presente Izquierda Unida como un partido o agrupación que está dispuesta a hacer una pinza con el PP para quitar de la Moncloa a Zapatero y llevar allí a Rajoy, o a quien le sustituya, entre esa cuadrilla del PP.

Claramente Llamazares lo ha dicho estos días en las actividades Parlamentarias sobre el Estado de la Nación: Zapatero y este gobierno socialista ha roto con la izquierda. Pero, ojo, eso no quiere decir que el PSOE sea nuestro enemigo. Nuestro enemigo natural es el PP. No defenderemos a este gobierno pero tampoco podemos ser una pinza para que gobierne el PP. Nuestra obligación es exigir por todos los medios que cambie el sistema electoral y que Izquierda Unida, entre la que también deben estar los socialistas desengañados, pase a obtener en las próximas elecciones una representación Parlamentaria superior a la del PSOE. Sí, esta vez sí, se dan todas las circunstancias posibles para este cambio trascendental en la vida política, económica y social española, que supone que Izquierda Unida pase a ser el segundo partido por encima del PSOE. Luego, después de las elecciones, que gobierne la unidad de todas las izquierdas, por mucho que ahora sea o nos parezca imposible. Debe ser la unidad de la nueva Izquierda Unida y de lo que quede del PSOE después de esas elecciones la que gobierne España. Solo así podrá haber un gobierno de izquierdas en España porque no debemos de olvidar que sociológicamente España ha sido y sigue siendo de centro-izquierda.

A pesar de lo largo de este artículo, no quiero terminar sin hacer una consideración sobre los dos últimos disparates de Zapatero en sus últimas intervenciones Parlamentarias.
En primer lugar, su escandalosa referencia a una banca pública. Dijo dos cosas. Las dos, sencillamente dos mentiras: Que de haber tenido una Banca Pública, ello hubiese supuesto con la crisis un mayor endeudamiento del Estado. ¿Es que acaso la banca pública se hubiese lanzado a la especulación financiera dejando de cumplir su misión de financiar empresas, autónomos y familias? ¿Es que esa banca pública se hubiese implicado en el desafuero de la burbuja inmobiliaria, tal como hizo la banca privada? ¿De donde saca entonces Zapatero que esa banca pública hubiese supuesto un mayor endeudamiento del Estado? Todo lo contrario. El Estado no hubiese necesitado aportar las cifras millonarias de toda clase de ayudas a la banca privada nacional.

Su segundo disparate es afirmar que España sí tiene una banca pública y que esta es el ICO. Totalmente falso. El ICO no es una banca pública, es una institución pública que, ante el bochornoso y gravísimo comportamiento de la banca privada, se ha visto en la tesitura de tener que financiar con dinero público lo que no financian los bancos. Precisamente, esos 20.000 millones de Euros prestados en 2009 y los 12.400 millones en el primer semestre de 2010, prestados a 184.000 empresas y ciudadanos durante estos meses, lo han sido en la cuantía de 10.587 millones a través de la colaboración con bancos, que además se queda con un suculento porcentaje.

Izquierda Unida tiene que buscar la manera de explicar a los españoles la necesidad de que exista un sistema bancario público. Tiene la ocasión con las Cajas de Ahorro, que con las medidas que está tomando el gobierno, no solo no va a pasar a ser una banca pública, sino que van a pasar a ser bancos privados en perjuicio de su labor social y en beneficio de los banqueros que se hagan con esos nuevos bancos a precios de saldo y disponiendo además con otra millonada de recursos públicos, -15.000 millones lo ha cuantificado Llamazares- que les va a entregar, una vez saneadas con el dinero de todos.

Como el núcleo central de este análisis del panorama actual español y de las próximas elecciones, autonómicas, municipales y generales, tengo que terminar refiriéndome a dos hechos escandalosos: la indignación de Gaspar Llamazares ante la actitud vergonzosa de Benegas cuando se estaba planteando el tema de la modificación electoral, y por último, cuando el mismo Llamazares en su intervención Parlamentaria le recriminó a Zapatero el comportamiento traidor del PSOE al cerrar toda posibilidad de cambio del sistema electoral, lo que nos hizo escuchar con verdadero asombro que Zapatero viniese a decir que él no sabía nada de ese tema y tener el cinismo de prometer que se tomarán las medidas necesarias. Poco menos que reconociendo las justas razones del representante de Izquierda Unida.

Esta vez no nos vamos a dejar engañar. Izquierda Unida y el Partido Comunista, o mejor dicho, todos los españoles que se sientan de izquierdas o simplemente progresistas y demócratas, tenemos que dar esa batalla de la reforma electoral y, esta vez, para ganarla. Apoyemos primero la huelga general, es justa. Convocarla ha sido una obligación de los Sindicatos ante las disparatadas medidas impuestas por el Gobierno, todas ellas contrarias al interés de los trabajadores.

Inmediatamente después de la huelga general, sigamos con todas las medidas que sean necesarias para forzar al Gobierno -a todo el Parlamento- a abolir la ilegal y antidemocrática y anticonstitucional Ley electoral, devolviendo así a todos los ciudadanos su derecho a estar representado en ese Parlamento. Incluso, si ello es imprescindible recurriendo a la huelga de hambre que desde noviembre vengo preconizando como legítimo derecho de esa exigencia democrática.

Teodulfo Lagunero

LAS DESIGUALDADES DE LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA. JESÚS MARTÍN OSTIOS


ESPAÑA, ¿ESTADO IGUALITARIO?
Dice la Constitución del 78 que todos los ciudadanos somos iguales y tenemos los mismos derechos. Entonces, ¿Por qué mi voto vale menos que el de alguien que vota a un partido nacionalista? Nuestro sistema electoral se rige por la llamada Ley Dont que supuestamente permite una mayor representación de las minorías, en el caso español de los partidos nacionalistas.


SOBRE POLÍTICA Y ECOLOGISTA. JESÚS MARTÍN OSTIOS

¿POLÍTICOS ECOLOGISTAS?
Cuando escuché la noticia de que el Parlamento Catalán se estaba planteando la abolición de la fiesta de los toros sentí una grata sorpresa y alegría. No me gusta la fiesta de los toros, ni cualquiera en la que se trata al animal como objeto de diversión. Por eso, me pareció que lo que se iba a realizar en el Parlamento Catalán era un acto de humanidad con el cual me sentí identificado.

Por una vez iba a creer en la labor de los políticos. Tras la votación a favor de prohibir la fiesta nacional en Cataluña, cuál fue mi sorpresa al advertir que esta abolición sólo hacía referencia al toreo y no a otras fiestas que se celebran en Cataluña y que tienen a los toros como animal de diversión. Es decir, la medida tomada por el Parlamento Catalán no ha sido una medida humanitaria y si una medida política. El objetivo era acabar con uno de los símbolos, según los nacionalistas catalanes, de España, los toros. Una vez más la clase política me decepciona. Y lo que no deja de llamarme la atención es la capacidad de estos individuos para, a pesar de la que está cayendo (crisis económica, corrupción política, etc) sigan en sus altares y nadie haga nada. Lo que les aseguro es que de mi no se ríen mas esta panda de ineptos y sinvergüenzas que dicen gobernar España.
JESÚS MARTÍN OSTIOS

EL HABITÁCULO. LEONOR COTTA

El Habitáculo
Ya me encuentro cansada otra vez, me recostare aquí mismo a descansar mi cuerpo ya que el alma no me descansa padre. Está rota y perdida en la amargura, en la desesperanza, en la desconfianza. Perdí el camino otra vez, ¿quizás? No sé a donde voy, otra vez en la encrucijada, de nuevo la tormenta, el miedo…

Dime padre ¿Por qué no puedo ser feliz? ¿Qué malo hice en esta vida o en la otra que tuviera? La vida se me quiebra a cada paso, en cada instante, en cada segundo que respiro, en cada palabra que digo o en todo lo que hago. Estoy cansada de asomar a la ventana de la vida, de escuchar mis propias frases de aliento, de sueños que en ocasiones me parecen efímeros. Si es cierto ya no me los creo, se me pierden en las noches eternas de insomnio, de desaliento. Como me cuesta vivir cada día, cada momento.

Y es que todo se rompe en mis manos, hasta mis hijos, esos que un día se fueron, pero sé que es ley de vida, nada es eterno, cumplí mi cometido de mujer: parir a diestro y siniestro, amamanté de mi pecho, lloré sus caídas y les di mis consejos, ahora sólo miro desde lejos, desde la mesa donde antes comieron. Bueno, no me quejo, les di lo que supe y pude, pero dime padre, ¿Dónde brilla la estrella que yo espero? ¿Dónde está el camino de mi acierto?

No lo entiendo, a veces me levanto en la mañana esperando el milagro, la noticia… me pierdo padre en pensamientos y concreto para mañana otra espera más. ¿Qué espero? No se quizás la luna más brillante. Pero la luna es mentirosa y se esconde algunos días, entonces el camino va tras ella dejándome aturdida, sin saber donde ir, me recojo en sollozo solitario, silencioso. Me llora el alma padre. Llevo muchos años perdida en pasos equivocados y ya no quiero equivocarme más. ¿Dónde me meto? Dime…

Siempre me quedo esperando la respuesta que no llega y ando a tientas como la ciega pero sin perro. A veces creo que morirme quiero, así acabará mi tormenta. Es la pesadilla donde corro escapando de alguien a quien no veo, pero se que está ahí, aguardando a que me falte el aliento, a que pare para estrujarme, me da miedo, mucho miedo, que me atrape hiriendo mi cuerpo, también mis sentimientos, entonces corro aun más si puedo. Me faltan las fuerzas, casi me muero, menos mal que despierto, no por ello descanso, aun me falta el sentido, sigue invadido por el miedo que aun está en mi recuerdo del momento, si es cierto que a veces me sereno, pero solo un momento, ya empiezan a caer las lagrimas que cubren mi cara.

Si padre, sé que mucho me quejo

Leonor Cotta

HÁBITOS DE LECTURA. ÓSCAR BLAZQUEZ

HÁBITOS DE LECTURA
¿Recuerdas cuál era aquél cuento que te encantaba escuchar antes de dormir? ¿Recuerdas cuál era aquel cuento que cada vez que lo escuchabas te imaginabas protagonista de esas historias?
La mayoría de la gente que forma parte de mi generación (¡Oh dios!) hemos crecido acompañados de Caperucita, el Patito Feo, el travieso Peter Pan, y la malvada Úrsula. Muchas de esas historias eran tristes, otras divertidas, otras románticas, otras tristes… pero todas con una finalidad: enseñanza moral.

Los cuentos son los primeros modelos de vida adulta que tenemos fuera de nuestra familia y entorno. En las historias del cuento el niño se siente identificado con otras historias, acercándose así a esas experiencias. Muchas veces, incluso, sirven para que el niño tenga una visión del mundo más segura y optimista, ya que en ellos el bien siempre triunfa, y el ser bueno siempre es recompensado.

En resumen, los cuentos proveen a los más pequeños de una mirada paralela a su mundo diario, donde la realidad se filtra para trasmitir valores e ideales.
Cuando abandonamos por un momento nuestras obligaciones y responsabilidades para leer un cuento a un niño, estamos dando el siguiente mensaje: “Eres importante, te mereces la atención merecida”. Es indudable que, ante este mensaje, el niño vive un aumento de su autoestima, se siente querido, respetado y valorado. Sabe que es alguien importante en esa familia, y que estarán ahí para ayudarlo. Además, leer cuentos a un niño fortalece la comunicación entre éste y el adulto, mejorando la relación y el vínculo afectivo.
“El niño que lee, abre ventanas a la vida que no van a abrir nunca muchos de sus compañeros. Gana conocimientos, pero también inquietudes”, dijo el catedrático Salvador Gutiérrez Ordóñez.
En una realidad donde toma ventaja la violencia, el acoso escolar, la falta de respeto a los mayores, y la mentira e insulto sobre la información y la tolerancia, el niño encuentra en los libros un modelo con el que comparar, y sacar conclusiones.
Los cuentos enseñan a los niños a conocer, reconocer y controlar sus sentimientos y emociones. Gracias a estos mensajes, el niño aprende a tener un comportamiento adecuado con aquellos que le rodean. Las razones para leer cuentos son incontables: despiertan la imaginación del pequeño, refuerzan hábitos de observación y exploración, le enseñan ortografía y amplían su vocabulario, facilitan la expresión oral, el aprendizaje, la actitud de escucha y la atención al diálogo, además, el niño se divierte viajando entre estos dos mundos: realidad y fantasía. Todo esto, además, facilitará que el día de mañana el niño o niña sea un gran lector.
Cómo lograr que sea un gran lector:
• Eres su mejor ejemplo: Los niños siempre intentan imitar lo que hacen sus padres, por eso el mejor ejemplo es el tuyo.
• Empieza pronto: Cuanto antes, mejor. Incluso siendo un bebé, el tiempo que le dedicas mientras lees un cuento es bien aprovechado.
• ¿Quién debe leerlos? Cualquier persona en la que el niño tenga confianza: abuelos, tíos, primos o incluso hermanos mayores, amigos de los padres, etc.
• ¿Cómo leerlos? Una buena manera es poniendo énfasis en los momentos de mayor emoción. Que pueda ver que tú también disfrutas de la historia.
• ¿Cuál es el mejor momento? Siempre. Pero hazlo en una situación relajada, íntima. No tengas prisa, ya que es un momento para compartir con el pequeño. Si esto lo haces antes de dormir, mejor, facilitará un sueño profunda, tranquilo y relajado para el niño.
• Participación: Es importante. Tal vez le surjan dudas sobre el cuento, te hará preguntas y exigirá respuestas. Debes atender a sus necesidades, y poco a poco, ayudar a que sea él quien responda a sus propias preguntas.

ÓSCAR BLÁZQUEZ

ERA TRISTE, LOS NIÑOS NI SE REÍAN. ARTÍCULO PUBLICADO EN EL PAÍS


"Era triste, los niños ni se reían"
Alejandro Abascal, oro en vela, recuerda en su 30º aniversario el boicot a los Juegos Olímpicos de Moscú 1980, donde se desfiló sin la bandera española


Fueron unos Juegos marcados por una columna de tanques. En diciembre de 1979, el 40º Ejército soviético entró en Afganistán. Eran tiempos de guerra fría. Jimmy Carter, el presidente de Estados Unidos, lo consideró una invasión. Llamó al boicot de los Juegos de Moscú 1980, mientras amenazaba con la retirada del pasaporte a cualquier estadounidense que compitiera, y logró la adhesión de 64 países.
Hoy se cumplen 30 años de la clausura de esos Juegos, que cambiaron la vida de dos españoles: Alejandro Abascal ganó en vela el primer oro en la era del deporte como fenómeno de masas (los anteriores eran de 1900 y 1928) y Herminio Menéndez, doble medallista en piragüismo (plata y bronce) fue abanderado sin bandera. Llegó, vio la gran ceremonia de inauguración, los ballets del Bolshoi y las masas soviéticas movilizadas como con resortes y desfiló sin la bandera de España. El Gobierno de Adolfo Suárez había juzgado la participación "no deseable".
"Aquel boicot fue un hecho desgraciado en el que se mezclaron cosas que no debían haberse mezclado", rememora Abascal, "orgulloso" de su gran obra. ¿Hubo miedo a perder el trabajo de tantos años? "Por supuesto", contesta; "a alguno le pasó". Hubo cientos de deportistas que no acudieron. Eso dio lugar a situaciones sorprendentes: Zimbabue ganó el oro en hockey sobre hierba femenino; la URSS y la RDA dominaron el 60% de los podios y hubo medallas especialmente devaluadas, tantos eran los ausentes, en atletismo y natación. "Estábamos en una concentración en el pantano de San Juan y el Gobierno decidía si íbamos o no", recuerda Menéndez; "esa semana fue dura. Había una gran incertidumbre por si se perdían o no cuatro años de trabajo. Luego, se decidió que desfiláramos sin la bandera de España y con la del Comité Olímpico. ¡Soy el único abanderado español que no desfiló con la bandera!".
Esto es lo que se encontró Abascal cuando llegó al Tallin comunista, capital de Estonia, para competir. "Una sociedad triste, de niños que no reían ni jugaban. Se había modernizado desde mi primera visita, en 1977, pero todos nos pedían cosas, comprándolas o regaladas, y apreciaban especialmente los vaqueros". Esto es lo que se encontró el grueso de la delegación española en Moscú. No había niños por las calles ("los mandaron a todos a campamentos de verano", cuentan quienes allí estuvieron). No había coches ("solo oficiales"). No había vida: "Al llegar, te quitaban el pasaporte y no te lo devolvían hasta que te ibas. La sensación era de control, de que todos se controlaban a todos. En Moscú, durante los Juegos, no encontramos una ciudad caótica al estilo de Montreal 1976, sino al servicio del deportista, pero sí fría, sin calor humano".
España dejó aquellos Juegos con seis medallas. En Pekín 2008 sumó 18. Desde entonces, la selección de fútbol ha ganado el Mundial, Rafael Nadal ha llegado al número uno, Alberto Contador ha amasado tres Tours... "Ha cambiado todo", analiza Abascal; "sobre todo, la visión que se tiene del deportista. Entonces éramos unos locos. Parecía que no teníamos nada mejor que hacer que correr o entrenarnos. Viví una época en la que pasamos de intentar hacerlo lo mejor posible a ver si eras el mejor español, con resultados a veces mediocres, a superar el trauma de que el objetivo fuera ver si no lo hacíamos tan mal como los demás españoles. Hoy, los deportistas tienen un estatus, la gente les aprecia, porque ahora los países se miden entre sí en tecnología y deporte".
Cuatro días antes de la inauguración se empezó a gestar la gran revolución del deporte español, ese cambio del que habla Abascal, la llegada de las generaciones desacomplejadas. Cuatro días antes de los Juegos, mientras la guerra fría convertía la competición en arma arrojadiza, nacía el embrión del sueño de Barcelona 1992: Juan Antonio Samaranch fue elegido presidente del COI.

EDUARDO GALEANO Y LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

MATANZA SREBRENINCA. EMITIDO EN INFORME SEMANAL


ALCALDE DE SEVILLA.