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ENTREVISTA JULIO ANGUITA



ENTREVISTA A JULIO ANGUITA

Julio Anguita González nació en Fuengirola (Málaga) en 1941, realizó estudios de Magisterio y, posteriormente, se licenció en Historia por la Universidad de Barcelona. Maestro de profesión, en 1972 se afilió al entonces clandestino Partido Comunista de España. En 1979 fue elegido alcalde de Córdoba, donde sería reelegido en 1983.
En 1988 sería elegido secretario general del PCE y al año siguiente se puso al frente de Izquierda Unida. Bajo su liderazgo, Izquierda Unida definió sus contenidos políticos y alcanzó los mejores resultados electorales de su historia. Defendió una línea política para Izquierda Unida basada en la teoría de las dos orillas (basado en el establecimiento de diferencias entre, de una parte, el Partido Popular y el Partido Socialista , y de la otra, Izquierda Unida) y el sorpasso (según el cual Izquierda Unida debía aspirar a sobrepasar al PSOE como fuerza hegemónica de la izquierda en España).


A finales de 1999, cedió la candidatura a laPresidencia del Gobierno de las elecciones del 2000 a Francisco Frutos alegando razones de salud. En la VI Asamblea de Izquierda Unida, en octubre de ese año, fue sustituido en el cargo de Coordinador General por Gaspar Llamazares. En abril del 2008 mediante el anuncio de un plan de refundación de la coalición política Izquierda Unida volvió a la escena política nacional. En esta amplia entrevista Julio Anguita analiza las causas de la actual crisis de Izquierda Unida, además de reflexionar sobre diferentes aspectos de la realidad más actual.

Utopía: En los últimos tiempos se ha especulado sobre la vuelta de Julio Anguita a la política.
Julio Anguita:
No he vuelto por la sencilla razón de que nunca me he marchado. Cuando deje mi responsabilidad como Coordinador General de IU dije públicamente en rueda de prensa, convocada ex - profeso, que cambiaba de trinchera pero no de lucha. A lo que he renunciado definitivamente es a ocupar cargos institucionales y responsabilidades de dirección en IU o en el PCE que impliquen una dedicación diaria y permanente.

Dirijo en el PCE la elaboración del Manifiesto- Programa, soy miembro activo de la dirección de Unidad Cívica por la República, participo en el Colectivo de debate y elaboración “Prometeo”, intervengo en IU y en el PCE mediante la elaboración de propuestas, escribo artículos, doy conferencias, seminarios y debato en asambleas defendiendo posiciones políticas y programáticas. Creo que llevo una actividad política intensa.

Ut: Sin embargo usted ya no está en primera línea política ¿Se puede vivir sin política?
J.A:
Creo que todo ser humano es esencialmente político; el pensamiento y la acción consecuente con el mismo son inherentes a la condición humana. En la época de Aristóteles la Filosofía constaba de tres partes: Lógica, Física y Ética; y dentro de esta última se encontraba la Política. Quiero decir que la Política es consecuencia del pensar y de la voluntad de hacer realidad ese pensamiento. Otra cosa es el degradado concepto que de la Política se hace en estos momentos. Para mí Política es la reflexión permanente acerca del ser humano, sus condiciones de vida, las dificultades materiales y espirituales que impiden su realización plena como tal ser humano.
 
Y en consecuencia la acción consciente y colectiva tendente a que esa realización sea posible. Dicho de otra manera, para mí Política es la dedicación intelectual y material personal y colectiva tendente a cambiar la sociedad actual (la actualidad en cada momento) en pos de la Utopía en la que se llegue a la plena realización humana: el reino de la Libertad.

Ut: El resultado de las últimas elecciones generales ha situado a Izquierda Unida en una situación crítica, abriendo el debate en su interior. ¿Cuáles cree usted que han sido las causas de la debacle de Izquierda Unida en las últimas elecciones generales?
J.A:
Los últimos resultados electorales no son sino un escalón más en la pendiente que está conduciendo a la extinción de IU no sólo como proyecto de izquierda sino también como organización política. IU ha tenido desde el momento mismo de su creación una tensión interna heredada de las culturas políticas que se bañaron en la Transición, especialmente el PCE. IU surgió con un discurso y una propuesta mayoritaria que basaba su identidad en lo que se llamó “Construcción de la Alternativa” tanto al modelo de sociedad como al modelo de Estado pasando por el modelo de Gobierno.
Esa posición no era factible en la realidad sin construir también y permanentemente el bloque social que la respaldara; es decir la alianza de fuerzas, personas, colectivos y esfuerzos en torno a una meta que podíamos llamar la Ética de lo colectivo. Pero no hay alianza sin concreción en los objetivos de la misma y sin permanente puesta al día de los valores que la informan y justifican. En consecuencia las notas de identidad en el funcionamiento de IU eran: radicalidad democrática, la elaboración colectiva de programas y otras forma de hacer Política.
En el transcurso de los años se ha ido imponiendo la línea política que concebía a IU como una fuerza política “normalizada” según los valores y esquemas de lo políticamente correcto. La desaparición de la URSS y otros acontecimientos similares que condujeron a la formulación del Fin de la Historia de Fukuyama, parecían darle la razón. Ya tenemos perspectiva histórica para comprobar como en IU se ha ido imponiendo el pensamiento débil, el tacticismo y la uniformidad. No hay ningún colectivo en IU que se haya librado de ese giro; en mayor o en menor medida todo el mundo creyó en el cuento de la lechera. Unos corrigieron y otros se mantienen impenitentes. En un momento de la historia de IU cambiamos el pájaro en mano de un apoyo importante por los cien pájaros voladores y volátiles.

Ut: Llamazares admitió el fracaso en las elecciones y puso su cargo a disposición del partido, sin embargo no se ha visto a ningún referente capaz de liderar el cambio en Izquierda Unida.
J.A:
Una de las miserias del pensamiento y la práctica política actuales es la de primar la figura del “líder” sobre la propuesta colectiva. Nunca he rechazado el papel de la personalidad o de la individualidad en la Historia, negaría lo evidente. Sin embargo y a poco que observemos detenidamente las grandes personalidades lo han sido porque en un momento dado han sabido encarnar una idea, una propuesta o unos anhelos vividos colectivamente con mayor o menor grado de concreción. El problema fundamental de la IU actual es su carencia total de de identidad. En cuanto las tenga surgirá la personalidad que actuando inter pares representará y será la encarnación de lo colectivo.

Ut: Desde diferentes sectores de la izquierda se ha exaltado la figura de Rosa Aguilar para liderar este cambio al que antes hacíamos alusión. ¿Cree en Rosa Aguilar como persona que sea capaz de liderar este proceso de cambio?
J.A:
El dirigente lo es a título de mejor actor para representar la obra colectiva. Sin propuesta de cambio asumida, vivida y desarrollada no hay dirigente que sea capaz de encarnar la nada. Esto también vale para Rosa Aguilar.

Ut: Periodistas como Jiménez Losantos al referirse a Izquierda Unida, hablan de “Izquierda Hundida”, dejando a un lado la ideología del periodista de la COPE, ¿está realmente hundida Izquierda Unida?
J.A:
Dejemos al señor Jiménez Losantos en su habitación de psiquiátrico. La expresión no es de él. Los que primeros la utilizaron fueron los dirigentes e intelectuales orgánicos y mediáticos del PSOE. Pero el hecho es que IU es hoy por hoy un proyecto prácticamente extinto

Ut: La llamada al voto útil por parte del PSOE ha provocado que se haya producido un importante trasvase de votos dentro de la Izquierda española, sin embargo, no es lo mismo votar a Izquierda Unida que al PSOE ¿Qué es lo que hace diferente a PSOE e Izquierda Unida?
J.A:
El voto útil ha funcionado muchas veces y seguirá funcionando en la medida en que en IU siga mayoritariamente instalado el pensamiento débil, cobarde y maniqueo en torno a siglas. Las diferencias entre IU y PSOE son notables tanto en la historia de los últimos veinte años como en los documentos y propuestas defendidas. Pero si tenemos en cuenta bastantes prácticas institucionales debo decir con harto dolor que las diferencias menguan hasta desaparecer en algunos casos.

Ut: Antonio Romero proclama la lucha contra el capitalismo, Rosa Aguilar postula una refundación del partido... ¿Cuáles son a su juicio los valores que definen a Izquierda Unida en el mundo actual y que la hacen diferente al resto de partidos?
J.A:
Creo que la respuesta está implícita en la anterior. Sin embargo quisiera hacer una precisión con respecto a Rosa Aguilar. Tanto Rosa Aguilar como yo hemos defendido ante los medios de comunicación la necesidad de refundar IU. Sin embargo y al día de hoy sólo tenemos un proyecto de Refundación de IU, el mío. Lejos de mí la intención de parecer el primero de la clase; sólo quiero subrayar que más allá de la formulación verbal de una propuesta hay que desarrollarla y darle contenido.

Los materiales que ha aprobado la Conferencia del PCE celebrada los días 28 y 29 de Junio aprobó el desarrollo de la propuesta refundadora de IU. Espero que los compañeros y compañeras que defienden el término lo desarrollen con contenidos concretos, fechas y compromisos en ámbitos orgánicos y no sólo ante los medios de comunicación.

Ut: En esa línea de valores de la izquierda ¿qué papel juega el ecologismo en Izquierda Unida?
J.A:
Es esta una pregunta que requiere de una precisión incompatible con una respuesta corta; no obstante y aún a riesgo de simplificación voy a intentarlo. Como marxista y por ende partidario de la plena emancipación humana y comprometida por tanto con acabar con el sistema capitalista, reconozco que la aportación del ecologismo introduce un elemento importantísimo bastante ausente en las formulaciones teóricas y aplicaciones prácticas de las teorías revolucionarias clásicas. La idea de un crecimiento y de un reparto del mismo han ido muchas veces del brazo de políticas desarrollistas esquilmadoras de recursos. El caso Chino es el ejemplo más paradigmático.

La teoría revolucionaria y sus consecuencias políticas prácticas deben admitir que una determinada manera de entender y desarrollar nuestra civilización consumista ha colocado al planeta ante una disyuntiva: cambiar o morir con el planeta. Estamos pues ante una consecuencia no prevista por los grandes teóricos del pensamiento obrero y revolucionario: el desarrollo incontrolado y guiado únicamente por el beneficio privado, de las fuerzas productivas no sólo producía al proletariado con sus cadenas sino que además conducía al agotamiento de las condiciones vida sobre la Tierra.

En nombre de esta evidencia no podemos decirle a los países emergentes y a los considerados “obsoletos” por el sistema que deben quedarse como están y renunciar a cotas de bienestar deducibles de los Derechos Humanos. El problema radica en definir para todo el planeta un nuevo concepto de calidad de vida. Y aquí es donde radica la importancia de la lucha cultural, axiológica y política aunque al principio haya que ir contra corriente.

Más por otra parte el movimiento ecologista debe asumir lo que cierto dirigente sindical alemán planteó: “quien quiera reconciliar, desarrollo económico, bienestar y Derechos Humanos debe saber que se obliga a luchar contra el capitalismo porque éste y los fines perseguidos son antitéticos”. Y en ese sentido creo que mi marxismo debe incorporar la gran corriente científica del ecologismo y este último debe asumir la revolución socialista como instrumento, fin y método.

Ut: Se ha perdido peso dentro de un sector que tradicionalmente ha votado a Izquierda Unida ¿Por qué no llega el mensaje de Izquierda Unida a la mayoría de los trabajadores?
J.A:
Esta es otra pregunta que merecería una conferencia como mínimo. Ni el PCE ni IU han tenido nunca el apoyo mayoritario de los trabajadores. Si esto hubiese sido así habríamos ganado las elecciones generales en 1977, 1979, 1982, 1986, 1989, 1993, 1996 ó 2000. Igualmente podíamos hablar de las elecciones autonómicas, municipales o europeas.

Si se analizan los programas de cada fuerza política, además de su trayectoria, podemos observar como, tanto el PCE como IU, han sido los abanderados de posiciones y valores que chocaban contra la cultura dominante extendida en grandes núcleos de la población: ejército profesional, jornada laboral de 35 horas, legalización del consumo de drogas, juicios por jurados, creación de bolsas de pisos vacíos para su alquiler obligatorio, creación de una Banca pública, otra concepción de la UE, OTAN, etc. En cierta medida hemos hecho nuestras causas, valores y actitudes que entroncaban con el desarrollo ideológico consecuente de los ilustrados.
Ni que decir tiene que también hemos estado en primera fila de las reivindicaciones de los trabajadores pero siempre con propuestas alternativas que implicaban otro modelo diferente al del consumo imperante. Esa ha sido la razón por la que aparecíamos nadando contra corriente. Hemos perdido además la batalla informativa; aunque esa era evidente que nunca la ganaríamos ya que los medios de comunicación, por una razón u otra, apuestan por el bipartidismo que no es otra cosa, desde los tiempos de Cánovas y Sagasta que las dos caras de una misma moneda.

Ut: Después del resultado de las últimas elecciones desde diferentes sectores de Izquierda Unida se produjeron diferentes análisis. Antonio Romero abogaba por la defensa a ultranza del anti-capitalismo y por la proclamación de la III República, mientras que otros como Rosa Aguilar abogaban por una refundación y por unos principios más reales.
J.A:
Sobre lo que cada uno queremos decir o silenciamos con la utilización de la palabra Refundación ya me he manifestado con anterioridad. La propuesta de III República Española va más allá que una medida coyuntural y de respuesta inmediata a los problemas actuales. Significa la puesta en marcha de un Proceso Constituyente que vaya conformando los apoyos crecientes y los ejes que vertebren la futura constitución republicana. Es una respuesta estratégica que cada vez cobra más sentido en la medida en que la Transición se ha manifestado como un proyecto agotado e hijo de la premura, la improvisación y el miedo de aquellos momentos que no fueron otros que una segunda Restauración borbónica.

Ut: Dentro de Izquierda Unida existen dos sectores en muchas ocasiones irreconciliables, llegándose incluso a hablar en alguna ocasión de una ruptura de ambos bloques.
J.A:
Aún a riesgo de incurrir en cierto esquematismo he de coincidir en la apreciación contenida en la hipotética pregunta. La tensión permanente habida primero en el PCE y después en IU no ha sido otra cosa que el permanente y soterrado debate al cual nunca hemos sabido, querido o podido plantarle cara con toda claridad. Si ustedes observan y analizan con atención se darán cuenta de que en todas las crisis de IU muchos dirigentes y unos pocos militantes del PCE han sido los protagonistas del enfrentamiento; esto ha sido así siempre. Y es que tanto en el PCE como en grupos y personas, pasando por las crisis habidas en el Partido Comunista Italiano… no se ha producido la clarificación que ahora pretendemos o podemos desde el PCE.

Unos hemos mantenido que la Izquierda y en consecuencia IU o el PCE debían entregarse a la construcción de una Alternativa mediante un proceso de trabajo y de concepción política implícitas y explícitas en el desarrollo teórico y político de IU o del PCE. En consecuencia las alianzas y acuerdos con otras fuerzas políticas, otros colectivos o los propios sindicatos deberán hacerse en función de la coincidencia programática y los valores que informarán las propuestas específicas.

De otra parte se ha mantenido siempre que el campo institucional es prioritario a otros aspectos de la movilización. Pero además se ha afirmado y practicado que la línea de ruptura y confrontación se situaba en el eje izquierda contra derecha entendiendo la consolidación del frente de izquierda como una cuestión de siglas o de denominaciones partidarias. La aplicación en nuestro país ha sido el que hemos terminado siendo el acólito del PSOE. Para mí el eje de confrontación que antes he referido es correcto siempre y cuando el mismo se centre en programas y contenidos concretos acordados, pactados y aplicados.

Ut: Durante toda le entrevista ha señalado usted que Izquierda Unida ha perdido muchos de sus valores primigenios. Usted ha sido crítico con todos, incluido usted mismo. ¿Qué es lo que ha hecho mal Izquierda Unida para no llegar a la gente?
J.A:
El problema no está en lo que hemos hecho mal, el problema es que en IU ha ganado el discurso de la supeditación. El “juntos podemos”, “la unidad de la izquierda”. “la causa común de la izquierda”… ese es el problema de la supeditación. Mi idea es que IU es una fuerza política que puede pactar con quien quiera. Solamente tiene que dar cuentas de sus pactos a los dos colectivos que le importan a IU: sus votantes y sus militantes.

Hace muchos años, el secretario general del Partido Socialista de Andalucía, José Rodríguez de la Borbolla, le dijo al secretario general de IU en Córdoba “nosotros los del PSOE podemos pactar con la derecha si conviene o creemos que hace falta, pero vosotros no”. Eso me hizo a mí tener la idea de no tener ninguna condición previa de pactar con nadie. Allá que nos las juguemos si nuestros pactos estén hechos contra natura.
El problema de IU es que tenía un tremendo complejo de inferioridad. Eso ha sido lo que yo he criticado. Pero eso comenzó en mi época. Yo a Llamazares no le he imputado nada especial, lo único que digo es que en su época eso se ha agudizado.

Ut: ¿Existen soluciones entonces?
J.A:
Francamente como he indicado en documentos internos y en artículos, lo veo muy difícil que tenga un porvenir. Es algo que ya lo he dicho por escrito en el PC. ¿Por qué? Porque no se quiere una cosa llamada refundación, en el sentido de abrir, de hacer la convocatoria, pero no solamente IU, también el PC. Son dos colectivos que necesitan situarse en el S. XXI. Pero, no para allanar su discurso sino para adaptar el discurso “rojo” al siglo S. XXI.
Creo que organizativamente el PC debe cambiar, al igual que Izquierda Unida. Se necesita una convocatoria por parte de Izquierda Unida de ex-militantes, a una parte de la sociedad española, a sindicalistas (no a sindicatos) para intentar construir una pequeña alternativa que vaya creciendo. La opción es construir esa alternativa desde la base social y desde las instituciones, sabiendo que nosotros tenemos que estar en las instituciones pero para hacer otra política y no inmediatamente estar pensando en pactar para la gobernabilidad. Pactar hay que pactar, de igual a igual, pero no porque si, si hay que decir que no al PP y al PSOE se le dice que no.

Ut: Dentro de España, se han producido importantes críticas a la postura de Izquierda Unida en algunas regiones ¿La estrategia de Madraza en el País Vasco resta credibilidad a Izquierda Unida en el resto de España?
J.A:
Le ha quitado credibilidad en la medida en que hemos aceptado que la credibilidad la dan o la quitan los medios de comunicación sin que nosotros hayamos salido al unísono defendiendo las posiciones relativas al País Vasco y que federalmente hemos aprobado.

La mayor crítica que se le ha hecho IU-EB ha sido que forma gobierno con el PNV y EA. La memoria nos recuerda que el PSOE formó gobierno con el PNV durante doce años y eso no constituyó objeto de ninguna crítica. No debe olvidarse tampoco que tanto el PCE como IU son partidarios del ejercicio del Derecho de Autodeterminación tal y como recogen los Pactos de Derechos Humanos de la ONU en 1966 firmados por el Reino de España en 1977

Ut: ¿Hay solución contra ETA?
J.A:
Si. Una, policías y jueces. Y otra, mano izquierda, que no se tiene. Cada vez que ilegalizan a una formación política están dando votos. Mantengo que dialogar con ETA ya no es posible. Yo defendía la posición de Rodríguez Zapatero, pero cuando se pone la bomba en la T4 escribí en la revista La Clave “ya se acabó, es imposible”.
Por dos razones, primera porque el lenguaje de ETA es equívoco, primero dice autodeterminación (yo soy partidario de autodeterminación, de lo que diga el pueblo vasco), pero después dice “y continuaremos la lucha armada hasta conseguir nuestros objetivos”. Pero, si usted dice autodeterminación, debe usted guardar la pistola. Por eso contra ETA es policías y jueces constantemente. Y en segundo lugar, irle quitando las bases y no dándole la aureola de mártires

Ut: En relación con la cuestión anterior, el comunismo es una idea de carácter internacionalista, sin embargo, en el caso de España en los últimos tiempos vemos a Izquierda Unida más apegada a los valores nacionalistas.
J.A:
Defender principios no es necesariamente defender determinados valores o políticas especificas. Durante la Guerra Civil los comunistas y los nacionalistas formamos una piña defendiendo la II República. Lo que está ocurriendo hoy en día es que por una parte se deslegitiman con tergiversaciones algunas propuestas de tipo nacionalista mientras que se acuerda con ellos para la gobernabilidad general; eso es lo que hicieron tanto Felipe González como Rodríguez Zapatero sin olvidar tampoco a José María Aznar.
Y en los dos primeros casos pudieron optar por otras alianzas para esos mismos fines. Más por otra parte hay que subrayar que las reformas de los Estatutos de Autonomía hechas sin reformar antes la Constitución han desembocado en una gigantesca chapuza que se cobra su precio a la hora de la Financiación autonómica.

Ut: Izquierda Unida se declara partidaria de la instauración de la III República, pero ¿qué modelo de federalismo defiende usted?
J.A:
Algunos de los elementos que estructuran mi pensamiento en esta materia son: 1º, el Estado Federal es inherente al desarrollo histórico de este precipitado que convenimos en llamar España. Y lo es tanto por una historia específica y atípica con relación al resto de Europa; 2º, el Estado Federal es un Estado Unitario que estructura su unidad en torno al acuerdo, el compromiso y el respeto a la Constitución Federal; 3º, el Estado Federal incluye en su estructura a las tres administraciones que lo componen: la general del Estado, la llamada actualmente autonómica y la local; 4º, la política ( y los instrumentos que la garantizan) referidas a los DDHH (en sus tres generaciones) son ,en última instancia, competencia federal; 5º, la federalidad del Estado implica como algo consustancial la República.

Ut: En España cuando se habla del debate entre Monarquía y República rápidamente surgen defensores de la monarquía. Me resulta muy curiosa esa defensa a ultranza de la monarquía, y más aún, teniendo en cuenta todos los privilegios que posee la familia real
J.A:
El debate de la monarquía merecería una conferencia. Yo a la transición la llamo la transacción. Fue un inmenso error de una parte de la izquierda porque otra estaba en el ajo y fue creer que se la podían jugar al sistema. Fue un error del PC de aquella época que yo como dirigente provincial de aquel tiempo asumo que estamos pagando. Para empezar hay un señor que es inviolable, la herencia la coge el varón…

La transacción fue una especie de “monstruo de Frankestein” con trozos de la Ley Orgánica del Estado de Franco. Por ejemplo el que habla de la unidad de la patria y que el ejército es el garante de ello, eso está copiado punto por punto del artículo 38-39 de la Ley Orgánica del Estado. Se mete en el tema de autonomías, se habla de nacionalidades y regiones, pero no dices cuáles son. Es decir, cada principio funciona diferente.

Ahora mismo estamos viendo esta especie de reforma del Estatuto que se está haciendo a pellizcos sin antes abordar el cambio constitucional simplemente porque tanto Aznar como Zapatero, como en su momento, Felipe González, tenían que gobernar y han pactado cosas que iban contra la propia esencia del Estado a cambio de gobernar.

Ut: Desde el punto de vista más dogmático y teórico, ¿Izquierda Unida está más cerca de la social-democracia que del comunismo?
J.A:
Hoy está en la indefinición. Huye de la clarificación. Pero el problema no estriba en estar más o menos cerca de prototipos que hoy en día ya no hacen referencia a propuestas específicas. El problema reside en la claridad de los ejes ideológicos, políticos, éticos y programáticos.

Ut: La crisis económica mundial ha puesto de nuevo en dudas el actual sistema económico ¿Qué ofrece Izquierda unida para salir de la crisis?
J.A:
Para empezar debo decir que ese concepto de las fuerzas políticas que “ofrecen” salidas técnicas o de campaña electoral me es ajeno. Los programas y las propuestas se centran en: 1º, definir con precisión y claridad los problemas y sus causas; 2º, crear las alianzas políticas y sociales que estén dispuestas a afrontar la explicación a la ciudadanía y la elaboración de las alternativas; 3º, señalar una serie de principios que son irrenunciables desde la Izquierda: primacía de lo público, intervención de los poderes públicos en la Economía, solidaridad como un deber, austeridad como cambio cultural, Democracia como algo más que los períodos electorales, laicidad del Estado, cultura de Paz y primacía de los DDHH.

Ut: El sistema capitalista es un sistema que de antemano presupone la existencia de naciones ricas y naciones pobres. Hasta el momento y debido a la sociedad del bienestar en la que vivimos, no se han producido excesivas críticas, o críticas que se hayan hecho escuchar. Sin embargo, la actual crisis está haciendo que determinados sectores se vean perjudicados y que se estén escuchando otros discursos.
J.A:
El capitalismo ha afectado a la población de los países ricos desde su nacimiento. Cuando Marx estudia las condiciones de vida de los trabajadores en Gran Bretaña o Alemania… el capitalismo explota su clase obrera. Lo que ocurre es que después con la expansión del capitalismo y ya estamos hablando de la segunda mitad del S. XX, si es cierto, que ha hecho creerle a la gente mediante eso que se llama “el capitalismo popular” que ellos podían ganar también dinero.

El capitalismo es depredador por esencia y está guiado por la cifra de ganancias. Lo que pasa es la Izquierda tiene un discurso a veces confuso. Veamos un ejemplo, ahora el mundo se está rasgando las vestiduras porque un empresario está diciendo que hay que ponerle paréntesis al mercado y que el Estado intervenga. Pero si es que el Estado ya interviene. ¿Qué fue Maastricht? ¿Cuándo se ponen el índice de salarios o cuándo se hacen las políticas de ajustes quien lo decide? Los gobiernos.

Una gran parte de la izquierda y ahí meto a todo el PSOE y a una parte de IU creen que la economía va dependientemente de la voluntad de los hombres y eso es un error. La economía siempre la dirige alguien en virtud de unos intereses. El capitalismo es depredador por esencia. El capitalismo avanza, crea riqueza, a costa de destruir otra, a costa de enajenar y de alienar a una parte de la población. Y lo que ha pasado es que los trabajadores han creído que estaban en el mejor de los mundos por un aspecto del desarrollo capitalista, el consumismo. Han tenido el coche, han tenido las vacaciones, sin pensar que era a costa del tercer mundo y ahora les está tocando a ellos.

Ut: ¿Existe entonces otro sistema alternativo y viable?
J.A:
Si, es viable en cuanto la gente se lo proponga. Yo no estoy hablando de que salga ahora a la pizarra y lo explique técnicamente. ¿Cuál es su alternativa? La alternativa de la izquierda es construir poder, poder democrático. Por ejemplo, ahora Llamazares acaba de sacar una cosa que ya se dijo hace muchos años, la creación de una Banca del Estado que preste más barata. Hay sectores que tienen que ser nacionalizados con Maastricht o sin él. Y naturalmente hay decisiones políticas que se pueden tomar ya de inmediato.
Lo que pasa es que para que esas decisiones políticas (repito que no son todavía una alternativa al capitalismo), hace falta el sustrato social, hace falta la hegemonía de un bloque. Y eso es lo que la izquierda tiene que construir. La fuerza con la que imponga democráticamente sus decisiones. ¿Cómo? Yo quiero con una serie de líneas que son los derechos humanos en sus tres versiones y manifestaciones (económicos-sociales, políticos y medioambientales) construir.
La derecha tiene poder, tiene el poder de los ejércitos, el poder de los medios de comunicación es abrumador, el poder ideológico, utiliza la escuela en sentido amplio y como reproductor de su ideología… Por lo tanto, la construcción de la alternativa es construir un bloque. Un bloque que vaya haciendo una tarea permeable, que vaya sumando ciudadanos ante lo que están viendo y al final sea un poder que se imponga democráticamente.

Ut. La gente joven está ávida por la búsqueda de referentes ¿Podría señálame algunos autores claves para avanzar hacia la izquierda?
J.A:
Le diría a sus alumnos que para empezar leyesen (lo cual es bastante revolucionario hoy en día). Además les aconsejaría que se bañasen en la realidad que viven y que se encuentra entre los inmigrantes, los parados, los marginados, los explotados y los alienados por la cultura del consumismo y de lo fashion. La lectura crítica de los periódicos se hará apasionante y desmontadora de las verdades oficiales si frecuentan en Internet los artículos y autores que se encuentran en “Rebelión”, “Sin Permiso”, “Le Monde Diplomatique”, “República, Aporrea”, etc.; sin olvidar tampoco publicaciones como “Mientras Tanto” o “el Viejo Topo”.

Ut: A nivel internacional también se producen las dudas en torno al sistema comunista ¿No cree que personajes como Fidel Castro deslegitiman la idea comunista?
J.A:
Quienes valoran así a Fidel no saben lo que ha ocurrido en Cuba. Mi definición de comunismo la he aprendido de Marx y dice así “el comunismo es el movimiento real que constantemente va superando contradicciones y problemas”. En cuanto a Cuba y su situación política sólo puede decirle que si USA hace caso de las prácticamente unánimes condenas a su bloqueo sobre la isla que la ha hecho más de ocho veces la Asamblea General de la ONU, entraríamos en un proceso en el que podría hablarse de fallos y errores.

Ut: El bloqueo y la demagogia americana hacia Cuba son evidentes, pero también es cierto que determinados derechos no se cumplen en Cuba. Recientemente fue encarcelado el cantante cubano Gorki Luis García (en el momento de la publicación de la revista ya ha sido puesto en libertad) que se enfrenta una pena de cuatro años de cárcel por atacar en sus letras al gobierno cubano.
J.A:
En el caso que me dices había que darle un tirón de orejas al gobierno. Yo estoy defendiendo una revolución, una causa y un país donde se practica la centésima parte de las barbaridades y ataques al estado de derecho que hacen en Estados Unidos. Guantánamo, las torturas de la CIA, la supresión práctica del habeas corpus, unas elecciones que son un engaño porque cualquiera que estudie el sistema electoral americano que me diga de donde han sacado que es la mayor democracia del mundo… Yo por tanto y si te digo, que bis a bis con Castro y he hablado con el varias veces o con los dirigentes cubanos, yo les diría unas cuantas cosas, bastantes, pero en el momento en que yo hiciera eso sería utilizado porque estamos en una guerra ideológica.

Mientras los piratas del siglo XIX, XX y XXI, es decir, la administración americana, tengan el bloqueo, jamás saldrá de mi una queja contra un pobre país que está perseguido internacionalmente, pero además, con una potencia, como he dicho antes, que ha hecho caso omiso ocho veces de las resoluciones de las Naciones Unidas. Yo si les podía hacer algunas críticas, pero primero dejen ustedes a Cuba como otro país cualquiera porque sino trataría de manera igual a desiguales y eso sería una injusticia.
Los Estados Unidos no pueden dar lecciones de nada ético. Pero no solamente la administración Busch, padre e hijo, también la Clinton y la Kennedy, porque si aquí tiramos de historia han sido las administraciones demócratas las grandes inversoras de determinados países: la guerra del Vietnam, bahía Cochinos y un largo etcétera.

Ut: Recientemente ha sido estrenada la película Che el argentino. ¿Ha tenido ya oportunidad de verla?
J.A:
Si, y no me ha dicho nada nuevo. Es una hagiografía normal, como todas las que hay hoy día, pero que naturalmente yo me siento muy identificado con el Che.

Ut: La figura del Che es un símbolo del sistema comunista.
J.A:
Para mi el Che es una figura extraordinaria. Pero de los dos, Fidel o Che, me quedo con Fidel. El Che lucha por la revolución y pierde la vida, pero el que se queda a construir un Estado, a construir una economía teniendo que desdecirse muchas veces ante una realidad muy dura, se merece un respeto enorme. Yo veo el sacrificio de Fidel mucho mayor que el del Che.

Ut: Ni en Corea del Norte, ni en la URSS, ni en Cuba parece haber funcionado el sistema comunista. ¿Sigue siendo viable un sistema de tales características?
J.A:
Si ustedes reparan las revoluciones que citan se han dado en países que desde la visión marxiana no estaban aptos para la revolución socialista. En ellos existían situaciones de nulo desarrollo de las fuerzas productivas, vivían en una sociedad feudal, corrupta y en muchos casos dependientes del colonialismo u otras potencias. La revolución es siempre una transacción entre Utopía y la realidad del momento en que la Revolución se hace.
El que en los casos expuestos se haya hecho por necesidad, circunstancia histórica u otros eventos condiciona el resultado. Sin embargo conviene dejar claro que los comunistas de esos países y de otros han legado ejemplos de patriotismo, defensa de la las libertades y establecimiento de sistemas sociales igualitarios que han superado siempre las condiciones de vida que los ciudadanos de sus países tenían con anterioridad. Comparen Cuba con su entorno.

Ut: Cambiemos de tercio y hablemos de algo que usted conoce bien, nos referimos a la educación ¿Cuál es a su juicio el panorama que ofrece el sistema educativo español en la actualidad? ¿Qué modelo educativo defiende usted?
J.A:
El que implique calidad, igualdad, trabajo, rigor y formación de ciudadanos que profesionales o no, exijan sus derechos y cumplan sus con convicción. Y, desde luego, educación pública. Claro está que no este modelo de pública. Y no es sólo una cuestión de dinero- que también- sino de valores y dignidad.

Ut: Se le achaca a la juventud de los últimos años el inconformismo ¿El actual sistema educativo actual ha ayudado a crear personas más libres o por el contrario está aborregando a la gente?
J.A:
Nunca la Escuela ha modelado a una sociedad más allá de determinados y rarísimos casos personales. Antes de preguntarse sobre el actual modelo o sistema educativo debemos preguntarnos sobre el modelo social, sus valores y sus imaginarios colectivos. La Escuela cambiará cuando cambie la sociedad; mientras tanto la Escuela sólo expende títulos cada vez más devaluados por el mercado, el paro y la contracultura existente. Reconozco que siempre hay algunas minoritarias excepciones.

Ut: Nuevamente ha vuelto a reabrirse en la sociedad española el debate sobre la Guerra Civil española. ¿La ley de la memoria histórica es suficiente?
J.A:
Los vencedores de la Guerra Civil acordaron la Transición para poder bañarse en las aguas del Jordán democrático, salvar sus intereses económicos y conseguir la impunidad para crímenes, robos, malversaciones y abusos de poder. Se entregaron a disfrutar de su situación y con el tiempo se reafirmaron en sus convicciones haciendo de ellas ostentación “democrática”; tal es el caso de la Iglesia Católica y sus canonizaciones y exaltaciones de sus mártires.
La Transición cerró en falso la herida porque su operación fue simplemente un “tente mientras cobro”; con el paso de los años las cosas han vuelto al cauce por el tuvieron que transcurrir hace años. Lo que ocurre es que la Memoria Histórica sitúa en el campo de las responsabilidades criminales y penales el genocidio franquista. Y de ahí se infieren otras consecuencias sobre la Monarquía y su origen. Cuando nos empeñamos en tirar la memoria y la justicia por la ventana ésta entra por la puerta y si lo hacemos por la puerta entra entonces por la ventana. La Ruptura Democrática vuelve a asomar por donde solía.

Ut: Baltasar Garzón ha solicitado a diversas instituciones un listado con el número de desaparecidos durante la Guerra Civil Española, lo cual provocado un nuevo debate entorno al conflicto español.
J.A:
De todo ello llama la atención la actitud de la Iglesia Católica inhibiéndose a la hora de facilitar unos datos que usó en otro sentido para sus víctimas. Es comprensible porque ella fue parte y cómplice con la barbarie franquista

Ut: La Iglesia es una de las instituciones a la que se les ha pedido información, pero sin embargo, esta se muestra reticente. Llama la atención que a pesar de encontrarnos en un Estado aconfesional, la Iglesia siga teniendo tanto poder.
J.A:
Yo estudié religión y sé religión, creo que bastante más que muchísimos de los creyentes. La religión tiene que estar fuera. Y para eso me refiero al país vecino, Francia, donde da la casualidad que el Vaticano siga llamándola “la hija mayor de la Iglesia Católica” y sin embargo religión y Estado quedan separados.
La Iglesia está manteniendo un intento de adoctrinamiento que tampoco va a ninguna parte porque salvo excepciones, que también conozco, no se enseña la doctrina católica. Creo que se va medrando ahí para tener poder porque muchas de las cosas que ellos tendrían que enseñar (la transustanciación, la resurrección de Jesucristo, el pecado de original, la historia de la iglesia y un largo etcétera) pues son de difícil creencia hoy día, pero esto es el drama de un país donde siempre, siempre, el poder público, salvo en los pequeños paréntesis de las dos repúblicas, ha estado enfeudado en la Iglesia.

Todavía pese a que la constitución dice que no es confesional, me pregunto ¿qué pinta el rey asistiendo a ceremonias religiosas? ¿Qué pintan las fuerzas armadas en las procesiones? Y sobre todo, ¿que pinta la religión, esa y cualquiera (el islam o el judaísmo) en la escuela?

Ut: Muchos hablan de la muerte de la Utopía ¿Qué es y para qué sirve la utopía?
J.A:
La Utopía es una nostalgia de futuro; una necesidad de que el mundo sea distinto y también el consecuente compromiso con ello. Muchas veces se confunde interesadamente Utopía y Quimera y son cosas totalmente diferentes. Muchas de las conquistas científicas, sociales y de derechos humanos fueron en su tiempo motejadas de utópicas.

Todas las utopías conocidas desde la de Tomás Moro, hasta la de Campanella pasando por Saint Simon, Etienne Cabet o Fourier tiene algo en común que constituye una de las características de la Utopía: la posibilidad técnica de su realización. Su imposibilidad o impracticabilidad derivan de obstáculos sociales o políticos pero no de su misma posibilidad de realizarse. Recomendaría a todos la lectura de “El fin de la Utopía” de Marcuse

Ut: ¿Para ser de izquierda hay que ser utópico?
J.A:
Sin pulsión utópica no hay izquierda. Pero tampoco hay civilización humana.

Ut: Usted es considerado por personas de todas las edades como un referente moral de la Izquierda española, ¿qué le diría a todos aquellos y aquellas que se sienten frustrados por los resultados en las elecciones de Izquierda Unida?
J.A:
Debo puntualizar que lo frustrante en Izquierda Unida no son los resultados electorales; éstos derivan del desarrollo del proyecto en estos años. No soy amigo se dar consejos, sólo puedo decirles cual es mi actitud de sempiterno combatiente: no asumo el orden existente y mientras tenga fuerzas mantendré la rebeldía frente a él. Una rebeldía con causa, con proyecto, con programa.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me encanta la entrevista, se echa mucho de menos su presencia en la política.