OPOSITAR
A POLÍTICO
Aunque soy fiel seguidor de la verborrea clara, contundente
e incisiva de Arturo Pérez Reverte y comulgo con sus nobles principios, sin
embargo, en esta ocasión tengo que discrepar, me parece que las pruebas que se
someten los políticos para trepar por el poder son muy selectivas y muy duras,
de las más exigentes. Puesto que superar pruebas de corrupción tan duras,
atacando la fibra más sensible y vital de nuestra economía sin despelucarse el
flequillo, no es fácil.










