LA AGONÍA DE LOS DOS PARTIDOS
“O soy
gilipollas, o no me entero de nada, pero te juro que no he visto un sobre ni pago
en negro en mi vida”. Lleva 10 años en cargos de dirección del PP y lo asegura
con firmeza, con un cierto tono de tristeza por lo que considera maledicencia.
Y lo afirma también con rabia. Lleva una década en la formación, pero ni tiene
patrimonio ni llega sin problemas a fin de mes.
El caso
Bárcenas ha provocado una preocupación importante en el PP, una decepción
generalizada y, lo que es más grave desde el punto de vista político, fuertes
tensiones internas. Solapadas muchas de ellas, no se visualizan y en ocasiones
incluso no se expresan por respeto a Rajoy y a Cospedal, pero están ahí y se
perciben a nada que se pregunte, se intente analizar los estados de ánimo o se
hurgue en las heridas.











