LA TRANSICIÓN. SALVADOR MARÍN HUESO

  1. REFLEXIONES SOBRE LA TRANSICIÓN

    Poco a poco,nos han hecho renegar de la Transición. Yo me pregunto: ¿es justo hacerlo? Puede que sí. Puede que haya que refundar moralmente nuestra democracia,pero ojo: para mí,estos deben ser los principios básicos:

    1. Todos aceptaríamos que el franquismo fue una dictadura fascista. 

    2. Todos aceptaríamos que los valores del 14 de abril deberían haber sido los que definieran el futuro de España...,pero que tanto la izquierda (Asturias) como,por supuesto, la derecha (18 de julio) renegaron del orden constitucional. Que el odio, la intolerancia,el sectarismo y el puro crimen de todos conllevó una traición casi unánime a la República,de la que finalmente el fascismo sale victorioso ganando la guerra. 

    3. Se levantarían inexistentes monumentos a todas las víctimas inocentes de la Guerra Civil y de la represión de postguerra.

    4. Aceptar la legitimidad histórica tanto de la opción monárquica como de la republicana. Pactar con Felipe VI un referéndum al respecto.

    5. Europeización del debate religioso. Las escuelas públicas no aceptarían la asignatura de ninguna religión si el currículum es proselitista. Sin embargo, se fortalecería el estudio del fenómeno religioso a nivel universal desde el rigor académico. 

    6.En relación con el punto anterior, se continuaría financiando a las religiones (no solo a la católica,pero también) en atención a su labor social y cultural, sin por ello perderse en ningún momento la aconfesionalidad del Estado. La cantidad de dinero a aportar provendría de la voluntad del contribuyente en la declaración de la renta y de un reparto justo con las asociaciones sin ânimo de lucro no confesionales (técnicos cualificados tiene el Estado para calibrar los porcentajes que garanticen dicha equidad)

    7. Los partidos políticos se comprometerían a consensuar una Ley Orgánica de Educación capaz de ser sostenible en el tiempo sin que la afecten los cambios de gobierno.

    8. Reforma de la Constitución para convertir en imperativo constitucional el sufragio universal dentro de los partidos políticos para la elección de sus órganos de gobierno.