LOS MAYORES TAMBIÉN LLORAN
Cuando en 2011 alcanzamos
oficialmente la cifra de 7 mil millones, la ONU reclamaba medidas eficaces,
para detener el “crecimiento insostenible” de la población. A los organismos de
la ONU un humano más en el mundo les asusta. Llevan desde mediados del siglo XX
asustando a los ciudadanos por la falta de recursos y pronosticando catástrofes,
que hasta ahora no se han cumplido.
Se puede preguntar, pues: ¿Hay que
reducir la población? ¿No debe haber más nacimientos? ¿Hay que aplicar la
eutanasia y acabar con los mayores? ¿Cuál es la cantidad de población ideal?
¿Cuántos y quiénes deben quedar? ¿Quién lo decide?

