SACUDIR
CONCIENCIAS
Cuando era niño, escalaba una montaña y hacia
cumbre; tenía la sensación que allí no había llegado nadie, que era el primero
en pisar ese suelo, en tener esa
vista. Aún hoy sigue pasándome; hay momentos, en los que siento que llego a
lugares, donde otros aún no han llegado, a cimas que aún no han alcanzado, a
visiones que aún no han tomado. Llegarán, claro, llegarán; al menos eso creo,
pues vienen a su ritmo. Os confieso que esa espera me crea soledad.
Estamos poco acostumbrados a insistir en las cosas,
nos damos por vencidos fácilmente. Enseguida pensamos que no hay nada que
hacer, que no se puede cambiar, que fue y será así toda la vida. ¿Por qué no
insistimos más? No podemos darnos por vencidos tan fácilmente, sobre todo en
las cosas importantes.










