DOGMATISMO. JESÚS MARTÍN OSTIOS

DOGMATISMO
Militar en un partido o tener una determinada tendencia ideológica no ha de suponer que tengas que defender todo lo que esa tendencia o ese partido  político te diga. Aunque cuando lo haces las consecuencias pueden ser expedientes disciplinarios o el fin de tu carrera dentro del partido. Los diversos programas de debate político de este país nos muestran muchos ejemplos al respecto. O estás aquí o estás allí. No hay posturas intermedias. O estás contra los desahucios o estás a favor de los desahucios. Seguramente habrá casos de desahucios muy justificados, mientras que otros claman al cielo. Lo mismo ocurre con la cultura gitana, o blanco o negro, si criticas algunas tradiciones gitanas eres tildado de racista. Las preferentes también fue un buen ejemplo de esto a lo que me refiero. Y es que fueron muchos los estafados por las entidades bancarias, pero también muchos los que sí sabían dónde invertían su dinero y que ahora quieren pescar en río revuelto para recuperar sus inversiones. Y es ése seguramente uno de los males de nuestra política y de nuestros medios de comunicación, el dogmatismo. ¿Todos los militantes del Partido Popular están a favor de la ley del aborto de Gallardón? ¿Los militantes de IU están de acuerdo con la defensa a ultranza que hace la cúpula de IU del régimen castrista?


Un fenómeno curioso se da con el nuevo partido liderado por Pablo Iglesias “Podemos”. Dependiendo del medio que escuches parece que están hablando del Mesías o del mismo diablo. El análisis del programa político del partido de Iglesias es inexistente en muchos casos y la cuestión es alabar o criticar tal ideología sin conocerla. Lo mismo ocurre con la educación. Los resultados del informe PISA solo sirven para hacer política y no para construir. 


Otro ejemplo ha pasado esta semana con la falsa denuncia de violación que se ha dado en la feria de Málaga. El alcalde de Málaga pidió que no se estigmatizara a la ciudad de Málaga por lo ocurrido, hasta ahí lo que se leyó en los medios, para a a continuación (declaraciones que no aparecieron en muchos medios) añadir que es un hecho condenable y que era un problema de educación y del respeto hacia la mujer. El alcalde podía haber hecho otras declaraciones más diplomáticas, pero lo que dijo no es mentira. Sin embargo muchos utilizaron sus declaraciones para pedir su dimisión y tacharlo de machista. Y como estas hay muchas. Basta con hacer un zapping a media mañana o en horario nocturno. La llamada regeneración democrática debe empezar por cosas como ésta, por la autocrítica y por la libertad de expresión.