MALDITOS. JESÚS MARTÍN OSTIOS

MALDITOS
Malditos ellos, malditos todos los que permiten la pobreza, los de aquí y los de más allá de nuestras fronteras, sean de las siglas que sean. Malditos por no ser capaces de acabar con la pobreza en la época de mayor avance de la historia de la humanidad. Malditos por enriquecerse a costa de los parias de la vida. Malditos por permitir que aumente el número de personas que mendigan en la calle o rebusquen en los contenedores de basuras. Malditos por permitir la pobreza. Y gracias al mismo tiempo a los que se manchan las manos y no miran para otro lado, gracias a ellos por su solidaridad y empatía hacia los más desprotegidos llegando a realizar una labor de asistencia que debería corresponder a los que nos gobiernan. Decía Julio Anguita a raíz de la muerte de su hijo en la guerra de Iraq aquello de «malditas sean las guerras y los canallas que las hacen». Yo añado «maldita la pobreza y los canallas que la permiten».