COMPARTE EL SECRETO. JOSÉ MANUEL BELMONTE


COMPARTE EL SECRETO

           Pocas veces las ideas, se ponen al alcance de todos. Parece como si la gente de la calle no pudiera tener acceso a las verdades. Y sin embargo, los secretos están ahí, a merced de los que osan descubrirlos.

          En alguna ocasión lo hemos sentido, lo hemos vivido. En la cristalina fuente de los ojos que nos miran, hemos tenido ocasión de contemplar el infinito. La vida devuelve siempre multiplicada, la generosidad. Lo sabemos todos. Lo experimentamos. Pero se olvida fácilmente, lo que nos hizo temblar de alegría o de felicidad.


           Los genios de la imagen y del marketing, son capaces de meter en la máquina lo imposible y hacerlo realidad en un momento. Hay que arriesgar. A medio camino, entre el ridículo y la suerte, salta la sorpresa. Nada, nunca, llega a nuestras manos sin nuestra colaboración. Nada, nunca, nos puede traer la dicha sin pasar por los demás. Nadie puede experimentarlo por nosotros. Nadie puede sustituirnos en la vida, el crecimiento, el saber.

          Hay que intentarlo. Hay que ser. Podemos. Siempre, alguien nos está mirando. Siempre, cada acción es un ejemplo, bueno o malo, nunca indiferente. Nuestro gran error, es creer que nadie nos ve, o no interesa a nadie lo que hacemos. Estamos ahí, nos vemos nosotros, somos nosotros los interesados. Es importante, aunque nadie nos vea, no mentirnos, no engañarnos. Ser nosotros siempre. Se pueden hacer realidad los sueños.
         Un anuncio. Una máquina. Una bebida. Un poco de felicidad. ¿Qué es la vida? Un momento para compartir. Nadie nos quita nada, al compartir. Es tan sólo la ocasión de multiplicar la alegría. Ser felices haciendo felices a otros. Lo exige la máquina, el sentido común, el altruismo, el crecimiento como personas.

        Una imagen puede sustituir muchas palabras.  Puede dejar sólo y en silencio. Puede preguntar, y exigir una respuesta. ¿Qué harías? ¿Y si no hubiera máquina? Seguro que tenemos el corazón más grande que un cajero lleno de secretos. Podemos hacer realidad todos los sueños. Los nuestros y también los de otros. ¿Por qué no? “Solo si te comprometes a compartirlo”. “Destapa la felicidad”. Dar para tener.  Yo, no  tengo inconveniente. ¿Y tú? Para pensar. Está un clic, si quieres verlo.