LAS TIJERAS DEL PAPA SE DIRIGEN AL PORTAL. CARLOS TORRES


LAS TIJERAS DEL PAPA SE DIRIGEN AL PORTAL

Estas navidades olvídate de entonar abrazado a tu primo hermano “entre un buey y una muuuula Dios ha nacido”. Con media Europa metida en una sangrante política de ajustes, a Benedicto XVI le ha entrado la envidia y ha decidido meter la tijera en lo poco que nos quedaba: el Belén. Resulta que, según Ratzinger, en el pesebre no había animales de carga. Que ya tiene querubines que para una vez que el Santo Padre se acuerda de Palestina sea para hablar de una mula y un buey. Pero como lo oís: el Vaticano ha presentado un ERE en el portal y se ha cargado de golpe y porrazo a media plantilla del Nacimiento. Cosas de la reforma laboral, ya no se respeta nada. No sólo eso, el bueno de equis uve palito nos sale ahora con que la estrella de oriente era probablemente una estrella en sus últimas horas. Menudo disgusto llevo. Aunque, para ser sinceros, aquí la cosa no nos cambia tanto el tinglado, hace tiempo que el nacimiento del niñito Jesús en vez de una supernova lo anunciaba un supermercado.


Todo esto lo cuenta Benedicto XVI a 17 euros el libro en La infancia de Jesús, su último bestseller.  En él, el heredero de San Pedro, afirma que, aunque lo de que María fue concebida sin pecado por obra del espíritu santo está más claro que el agua, andar suponiendo que dos animales podían estar en un pesebre “está fuera del mundo judío en el tiempo del nacimiento de Jesús”. Todo un historiador. Alguien debería decirle a Benedicto que se piense las cosas dos veces antes de decirlas, que como esto de la mula lo pille Dan Brown te hace una triología sin pestañear y a ver quién es el guapo que aguanta luego a Tom Hanks llevándolo al cine y a los ultracatólicos quemando librerías.

Si es que al santo pater le va la marcha. No es la primera vez que desde la Basílica de San Pedro les da por darle al control zeta divino. En la últimas remodelaciones tampoco dejaron ni una piedra del purgatorio como espacio físico, que es como quitarles a los equipos de segunda el playoff de ascenso.  Según Ratzinger, el pugatorio no es un lugar en el espacio, sino “un fuego interior que purifica el alma del pecado”. Dicho así suena al Almax que me tomo para vencer la acidez, aunque bien pensado es a lo que yo le rezo cada domingo. Por si fuera poco, hace cuatro años, la pasión por suprimir que tiene el Papa se llevaba por delante al limbo. Y no, no me refiero a ese deporte etílico en el que enseñas la barriga mientras tratas de pasar por debajo de un palo de escoba, si no al lugar donde se iban los niños que morían sin estar bautizados. En el Vaticano deben trabajar seis días a la semana porque siempre hay uno en el que se quedan descansando.

El caso es que este año el Belén nos va a quedar hecho un cristo.  Cada vez que lo pienso… ay mi pobre mula y mi pobre buey, me pregunto si pagarán el IBI de la caja de cartón en el que los vamos a tener recluídos. Qué mal rato deben estar pasando, esto es un sin vivir. Vamos a ver Ratz. Ya que estamos tan cerca de las elecciones catalanas me gustaría que me sacará de dudas para poder obrar bien. Santo Padre:  haga el favor de ser usted valiente y pronúnciese  sobre el caganer.

PUBLICADO EN PÚBLICO