MI LETRA. SALVADOR MARÍN HUESO


MI LETRA
Odio mi letra, y no admito alegatos en su favor: redonda y viciosa, como
 el alma de un onanista; grandilocuente y torpe, como el sermón de un
payaso en pleno funeral.

Mi letra vive de sí misma, no circula el aire por ella, al igual que el mundo
 no cruza la mente del loco.


Mi letra es el espejo que me rechaza, que me acusa, que me sitúa contra
las cuerdas...
Mi letra es la voz de ese "yo" que me fagocita lentamente, mientras los
días pasan frente a mí sin que pueda tocarlos, sin que pueda mezclarme
con ellos.

Mi letra es mi frontera, mi prostíbulo, mi sótano cerrado:

mi letra es la bandera cotidiana de mi derrota.