¿QUÉ ES EL DINERO? JUAN MANUEL LEIVA CARO


¿QUÉ ES EL DINERO?

Este artículo es recopilación de anteriores, con nuevos planteamientos y con el propósito de hacer este asunto lo mas entendible posible, pues es de vital importancia que todos entendamos qué es el dinero y que consecuencias trae a nuestras vidas, pues es el medio fundamental, con el qué el poder de este mundo manipula y somete a las sociedades mediante el engaño, y por tanto, de su conocimiento depende en gran parte nuestra libertad. Yo no soy experto en estos temas, ni siquiera me gusta emplear el tiempo en ello, pero saber que este conocimiento es de vital importancia para poder salir de esta situación, me hace indagar continuamente en este asunto y sobre todo, procurar  planteármelo de la forma mas sencilla posible que lo pueda entender es sus aspectos fundamentales, y así transmitirlo.


La manipulación del dinero por la altas finanzas, por “nuestras” altas finanzas, “nuestro” banco central, está en el fondo de todos nuestros problemas sociales, por tanto, nos gusten o no estos temas, y si en verdad deseamos defender nuestros derechos y libertades desde donde se originan nuestros problemas, se hace necesario que todos comprendamos como funciona el dinero y como se crea, concretamente como funciona nuestro banco central (que veremos que no es nuestro) así saber exactamente como su manipulación deshonesta, malintencionada, puede comprometer nuestro bienestar y seguridad, el de nuestras familias, incluso la propia soberanía de las naciones. Y a pesar que responde a un mecanismo muy sencillo de funcionamiento, sin embargo, con ese propósito manipulador, vemos como se rodea de un mar de confusión, complejidad, conceptos que al final se hacen ininteligible y que permiten su mayor eficacia como elemento de sometimiento y esclavitud. Por tanto, es fundamental salir de la ignorancia de ciertos asunto que afectan muy directamente a nuestros bienestar y seguridad. En pocas ocasiones podemos aplicar la máxima  '...y la verdad nos hará libre', con mas sentido, necesidad y urgencia que en este asunto, tal es la importancia de estos conocimientos respecto a la deriva que están tomando los acontecimientos en estos tiempos. Saber como se crea y gestiona el dinero por “nuestras” altas finanzas es muy importante, puesto que gracias a la ocultación, ignorancia y las mentiras que se cuentan sobre este asunto, el dinero se erige como el mayor instrumento de esclavitud de nuestra época, y ese engaño, es precisamente el poder por encima de la soberanía de las naciones. Una celebre frase de uno de las capos mafiosos del sistema decía: -'Dejadme el control de la emisión de la moneda y no me importa quien haga las leyes'-. Por eso, es crucial para todos nosotros la comprensión cabal de como funciona este medio, cosa que podemos comprender todos sin gran dificultad, por que responde a principios muy elementales y sencillos de entender, y a través de conocer esos principios y descubrir sus entresijos, descubrimos las verdaderas intenciones que hay detrás de cualquier plan económico de este sistema, y así, al menos, no aceptaremos tan ingenuamente medidas que van claramente contra nuestro intereses sociales, contra nuestro estado del bienestar y aun de nuestras necesidades básicas. Nuestros economistas, bien por intereses corporativos, bien por conveniencia particular o miedo a perder sus estatus, solo crea confusión y desinformación sobre este asunto, y algunos que en verdad están preocupados por una economía justa, al servicio de la sociedad, no terminan de llegar al meollo de la cuestión, o no lo hacen lo suficiente asequible para el común de la gente, y así lo que es evidente y sencillo nunca sale a la luz. De modo, que este medio de intercambio que invade nuestras vidas como instrumento vital de subsistencia, también lo es como medio de engaño, temor y sometimiento, y solo su conocimiento claro y sencillo, de como funciona, puede hacer que se diluya como instrumento de esclavitud.

Tenemos una percepción del dinero como si fuese fuente de riqueza, y da la sensación qué solucionaría todos los problemas de la humanidad si se produjera ilimitadamente. Pero el dinero es tan solo una representación o expresión numérica de nuestro trabajo, de nuestros bienes de consumo puestos a la venta, básicamente un elemento o vehículo de confianza para intercambiar bienes de consumo y servicios. La razón fundamental por la que se necesita, es por el individualismo con que acaparamos bienes materiales, y el temor y la desconfianza entre nosotros al compartirlos, por tanto, el dinero es solo una garantía de que los demás nos van a corresponder o retribuir en la misma medida o proporción que nosotros aportamos, pero no tiene valor en si mismo, el único valor real es nuestro trabajo, nuestros bienes. Esperamos la recompensa inmediata, directa, de nuestro trabajo, y no confiamos en qué si contribuimos a crear un clima de abundancia con nuestro trabajo desinteresado, impersonal, solidario, inevitablemente pronto o tarde recibiremos de esa misma abundancia y con unas garantías de calidad y seguridad que con este sistema es imposible obtener. La cosa es, que ese temor a no ser retribuidos directamente, personalmente, inmediatamente, “justamente” por nuestros esfuerzo, consigue el resultado contrario, puesto qué con él se consigue que suframos todo aquello que tememos, y el precio de esa pretendida justa retribución, el precio de ese temor y desconfianza entre nosotros, es esclavitud. Nuestro trabajo no solo está miserablemente retribuido, sino que la mayor parte de nuestro esfuerzo, con este medio, se utiliza para más y mejor someternos, bajo una zarpa opresora y de control que impide cualquier movimiento de verdadera libertad. Toda promesa o expectativa de libertad en este sistema económico, no es más que un espejismos para mejor ser conducida la sociedad sin resistencia alguna, según los intereses del poder oculto de este mundo. Por tanto ¿No sería mejor hacer un pacto de confianza entre nosotros, librarnos de ese temor mutuo, infundado, y prescindir de este instrumento, en verdad diabólico, tal y como se utiliza, fuente de todo desgracia, y de las más que lamentables condiciones en que tenemos a este planeta?

El dinero solo es un medio de confianza y representación numérica de aquellas cosas que queremos intercambiar, y así hacer posible y fácil el truque, (nuestro sistema monetario, nuestras finanzas, no deja de ser un medio complejo y sofisticado de trueque, pues late la misma condición humana en el proceso : 'Yo te doy, si tu me das' ). El que necesitemos de un medio de intercambio, precisa que la sociedad centralice esa actividad. Por ejemplo, supongamos en un pueblo donde no hay dinero pero que la gente necesita intercambiar sus cosechas, productos, servicios, etc. Cada día se reúne la gente en la plaza del pueblo para intercambiar entre si esos productos. Previamente la comunidad se provee de unos vales (lease monedas) los suficientes y justos para todos los producto a intercambiar. En primer lugar se compra con esos vales todo los productos que se han de intercambiar y se depositan en el almacén colectivo (banco central). Ahora todos los productos están en el almacén comunitario y los vales en manos de la gente. Es en ese momento cuando los vales tienen el valor correspondiente a esos productos. En segunda fase, la gente procede a comprar con esos vales los productos depositados en el almacén comunitario, en la medida que van comprando, los vales van retornando a su lugar de origen, y cuando se ha liquidado todos los productos a la venta, los vales han regresado íntegramente al lugar de origen, han desaparecido de la circulación y esos vales ahora ya no tiene valor, solo han tenido valor mientras estaba en manos de la gente y los productos permanecían en el almacén colectivo. Al día siguiente volverán a ser utilizados esos mismos vales para ser portadores del valor de nuevos productos. Ese es el funcionamiento básico de nuestro banco central, centraliza nuestros bienes que deseamos intercambiar, y crea vales (dinero) por el valor de esos bienes que permita fácilmente su intercambio, y si bien, el banco central no puede hacer de almacén de productos, si en representación de esos productos tiene que almacenar y custodiar los documentos que lo representan, escrituras de propiedad, bonos, otras monedas (divisas) o cualquier otro elemento que pueda representar ese valor, metales preciosos, etc , y es lo que llamamos los activos del banco central, que son los activos o bienes de toda la sociedad. Vemos entonces que la función principal de nuestro banco central, ha de ser custodiar esos bienes,  manteniendo su valor respecto a la moneda. De manera que su política monetaria, no ha de ser otra que procurar que el dinero emitido, sea el que corresponda exactamente al valor de todo nuestro patrimonio o bienes susceptible de ser intercambiado. Es decir, si aumenta el número de productos a la venta, aumentar en esa misma medida la cantidad de dinero circulante, si disminuye los productos a la venta, en esa medida disminuir el volumen de dinero circulante, de ese modo esos dos valores, el real de nuestros bienes (activo) y el representativo,dinero (pasivo) están equilibrados son iguales. De esto hemos de deducir qué cuando se ha emitido por una vez la cantidad de dinero necesaria para nuestra economía, no se necesitará variar ese volumen, salvo que varíe el volumen de productos a la venta en un mismo tiempo. Sin embargo, aquí tenemos que añadir un dato curioso, este año el crecimiento del Producto Interior Bruto de las naciones ha sido negativo para la zona euro, pero nuestro Banco Central Europeo, en 2012, ha emitido, creado dinero nuevo por la cantidad de 1 billón de euros. Nuestra economía, España, con un PIB de 1'4 billones lleva unos años en decrecimiento, y solo este año se han financiado con dinero nuevo directamente del BCE los bancos españoles con 200.000 millones de euros, ( 0`2 billones) un 14% de nuestro PIB, tal y como si España hubiese crecido un 14 por cien. ¿Donde ha ido a parar esa tan sustancial cantidad de dinero que no se ve circulando por nuestra economía, y como puede repercutir esta aportación que no encaja con las cuentas en nuestra economía real? Luego veremos que puede haber ocurrido, pero antes hay que señalar una característica muy importante del dinero, y que es de crucial importancia para comprender y saber con más claridad de las razón y origen de nuestros problemas económicos. Hemos visto que el dinero que se necesita es en relación al Producto Interior Bruto de las naciones, si bien no sabemos cuanto dinero hay circulante, sin embargo es obvio que tiene que ir en relación con el PIB, (dato que contabilizamos por año). Pero ¿Cuales son las verdadera necesidades monetarias de nuestra economía?
En el mercadillo del pueblo hemos visto que esos vales, al final de la jornada, en cuanto han hecho su función de intercambio y regresado al almacén social han dejado de tener valor, y ahora están guardados, esperando ser nuevamente utilizados. Al día siguiente se utilizarán esos mismos vales, pero con unos nuevos valores o productos puestos a la venta. Es decir, que con unos mismos vales emitidos correspondiente al PIB de un día de producción del pueblo, tienen suficiente para su economía. Pero, si en vez de hacer esa operación de intercambio todos los días se hiciese una vez a la semana, nos encontraríamos que el volumen de intercambios seria 7 veces mayor, y por tanto necesitaremos 7 veces más vales. De modo que una misma producción local, necesitará mas o menos vales según en que periodos de tiempo se haga el intercambio. Los datos del PIB de una nación se refiere a periodos de un año, pero como hemos visto, nuestras necesidades monetarias es según el tiempo en que se haga los ciclos de consumo de nuestro PIB. Como quiera que nuestra economía está en ciclos continuados, de diferente amplitud y entrelazados, hemos de considerar lo que sería un ciclo medio,  más o menos en los periodos que la gente recibe dinero y el tiempo que emplea en gastarlo, si por ejemplo, un trabajador, un pensionista, etc., la inmensa mayoría que cobramos generalmente por meses, necesitamos el dinero en circulación de un mes de consumo, y si en general, los pagos y cobros en el comercio, en las empresas, se demoran entre cero a 3 meses en nuestra economía, en ese caso el dinero circulante que necesitaríamos podríamos establecer a groso modo en un ciclo medio de 2 meses de nuestro PIB. Sin embargo, como hemos visto, se ha fabricado dinero en un 14% por encima de nuestras necesidad, pero respecto al PIB de un año, si nos ajustamos a la realidad de unos 2 meses de media en el que cierra un ciclo de intercambio nuestra economía, veremos que el BCE se ha excedido en nuestras necesidades de dinero por encima de un 80 por cien de nuestro PIB. Un exceso tan notorio como son esos 200.000 millones de euros (5.000 euros por familia española) se hubiese tenido que haber notado en nuestra economía como una avalancha de dinero circulante que hubiese, no solo activado muy sustancialmente nuestra economía, si no alterado muy sustancialmente el precio de las cosas con una fuerte inflación, pero ese dinero ni se ve, ni se le espera.¿Donde está ese dinero?

Por otra parte, el hecho de que la emisión del dinero deba ajustarse a los ciclos medios de intercambio, tiene una implicaciones muy importante, crucial para nuestra economía y en este punto hemos de señalar también qué una actividad tan normal y deseable como es el ahorro, en realidad puede ser nuestro primer y peor enemigo. Si comprendemos esta característica cíclica del dinero, podemos ver la importancia y gravedad que tienen en nuestra economía inmovilizar el dinero. Pues la importancia del valor del dinero no lo es por su valor nominal, sino qué para nuestra economía, para nuestro sistema productivo, suma tanto valor como intercambios haga a lo largo del tiempo. Cuando nosotros retenemos un dinero, ahorrándolo, inmovilizándolo por cualquier razón, no lo hacemos por el valor nominal de su importe, sino por el valor total con que moviliza, dinamiza la economía, que es el resultado de multiplicar su valor por tantos ciclos de intercambios como haga en el tiempo.
Por ejemplo: La inmovilización de un vehículo de trasporte que se le impide descargar su mercancía (su valor), impide a la economía global un movimiento total de mercancías ( valores) que es el resultado de multiplicar la capacidad de carga de cada vehículo por tantos portes como pueda hacer en el tiempo.

Si entendemos como funciona este mercadillo del trueque, veremos claramente cual es la función de un banco central y cual debería ser su acción prioritaria.
Este tiene que emitir el dinero que corresponda exactamente al valor total de productos puestos a la venta y según su ciclo medio de intercambio, si bien, nuestro banco central, como no puede almacenar físicamente todos nuestros bienes puestos a la venta (evidentemente no puede hacer de supermercado social, aunque virtualmente sea esa su función) lo que si hace es almacenar valores o documentos que representen, o en correspondencia a esos productos, que garanticen que existen estos productos en el mercado, y a eso les llamamos activos de nuestro banco central: oro, escrituras de propiedad, títulos de deuda publica, bonos, divisas, etc, pero eso solo son unas garantías que generalmente suman una pequeña parte del valor total de dinero emitido (de ahí la denominación reserva fraccionada) pero su realidad contable tiene que estar equilibrada, empatada, igualada con nuestro PIB en sus ciclos medios de intercambio (dinero emitido = PIB,  y aquí no caben fracciones, sin embargo veremos que no hay limites ni control en este aspecto, en realidad no hay nada que lo regule). Y una vez que el valor total del dinero emitido (según el valor fijado a la moneda) es el mismo que el total de productos a la venta, no se puede emitir más dinero sin alterar el valor de la moneda. Si aumenta el volumen del dinero para una misma producción (o ciclo producción-consumo) se devalúa el valor de la moneda y a eso le llamamos inflación, si es al revés, que la producción, el Producto Interior Bruto de la nación crece y no aumenta a la par el volumen de dinero circulante, aumenta el valor de la moneda, a esto le llamamos deflación. La función prioritaria del banco central debe ser mantener el volumen de dinero necesario para la economía, evitando el inmovilizado, y con esta premisa mantener en equilibrio (iguales) el valor de nuestro activo social (bienes o servicios a la venta) con el valor numérico que lo representa, nuestro pasivo social (dinero emitido). Entonces, hemos de subrayar qué aunque los activos que figuran en el banco central han de ser equivalentes en una determinada fracción de la masa monetaria, sin embargo nuestros verdaderos activos son el PIB de las naciones, y tal como hemos visto, es a esa realidad a la que ha de ajustar su balance, de modo que el dinero emitido sea exactamente igual (no caben fracciones) al PIB en su ciclo medio de intercambio. Cosa que como veremos más adelante, nada más lejos de la realidad, es más, podríamos prescindir perfectamente de los activos de “nuestro” banco central, del oro, etc., si se tuviera el cuidado de equiparar la masa monetaria al PIB de las naciones, pues lo único importante es que nuestro dinero tenga sus productos correspondientes a la venta, íntegramente, para eso está, no que haya una mínima parte, una mínima fracción de valor en “nuestro” banco central que convalide el valor de nuestro dinero. Sin embargo, como veremos mas adelante, tal equilibrio no existe, ni nadie se preocupa por que exista.

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Se habla de razones lógicas de austeridad con el que nuestros gobiernos están justificando estas medidas económicas de recortes en el gasto, en salarios, en derechos sociales, laborales, subiendo impuestos, etc., con el propósito de devolver la deuda y sanear la economía, pero son medidas que van justo en dirección contraria a su solución natural, y con la que nos engañan y hunden más y más nuestra economía. La razón por la que consideramos esas medidas como lógicas, es por qué cuando en nuestras economías particulares tenemos que devolver una deuda, vemos como muy elemental que tengamos que apretarnos el cinturón, recortar nuestro gastos para poder devolver esa deuda, pero eso no es así en una economía global donde cierra su circulo producción - consumo. Es insostenible matemáticamente y desde el principio más elemental de cualquier economía social qué medidas de recorte en el gasto y gravando el consumo con impuestos, sean las que se necesitan para sanear o recuperar nuestra economía y mejorar las posibilidades de devolver nuestra deuda, tanto pública como privada, sin embargo, creemos, por esa idea elemental de economía domestica, que aunque sea la solución más ingrata, es inevitable y lógico que así sea. Y ciertamente, esas medidas de austeridad y recortes tienen sentido aplicada a una economía individual, familiar, empresarial, etc. puesto que nuestros ingresos no dependen de nuestros gastos, de nuestro consumo (no al menos directamente), pero NUNCA en una economía de conjunto, global, donde nuestros ingresos dependen íntegramente de nuestro gastos, de nuestro consumo. Por eso, esas medidas aplicadas a una economía global, de una nación, son contrarias y netamente de hundimiento. Si no nos hundimos definitivamente, o no nos hemos hundido ya, tal y como se está gestionando esta crisis, es por que los instigadores de ella, permiten que esta situación llegue al limite del empobrecimiento pero no de la liquidación, aliviando la presión de la deuda cuando pueda causar nuestra quiebra definitiva, que puede serlo en el momento que ellos quieran, pero les interesa mantenernos vivos aunque al límite de la agonía, juegan con esa táctica de permitir que el sistema de dinero-deuda (ver video mas abajo ) nos lleve al límite, para ir aflojando cuando amenaza con el colapso, es lo que ocurriría inevitablemente con estas reglas del juego que nos han impuesto. Y todas las ayudas y rescates, del BCE, del FMI, del BM, etc., son las justas para aliviar la presión en último extremo, no para solucionar el problema. Nada mas lejos de sus intenciones. Permiten la máxima presión pero no el hundimiento definitivo, puesto qué lo que se persiguen es robarnos todo y debilitarnos socialmente al máximo (especialmente a la clase media, en realidad su objetivo es que desaparezca, y se quede una clase única esclava ) con todo tipo de eliminación de derechos, para ser más fácilmente manejables, de momento no les interesa que quiebre nuestra economía e inmovilice totalmente nuestro sistema productivo, pero las medidas de recorte, de restricción del gasto público y del crédito, en un sistema de mercado financiero sin control de los estados, son en si mismas y llevan inevitablemente al colapso y el hundimiento.

Lo mas grave, es que los economistas que dicen defendernos en nuestro parlamentos no plantean claramente esta perversión económica a que nos somete “nuestro” banco central con nuestros políticos títeres al frente, y no ponen en evidencia clara, con números sencillos e incuestionables, a quienes apoyan estas medidas de recortes que apuntan claramente al empobrecimiento y liquidación de nuestra economía. Y con esa mentira, pero que en el fondo de nuestra ignorancia vemos como lógica, nos tragamos como mal inevitable estas medidas, y desvían nuestra atención de las verdaderas causas y causantes de la crisis, y sus soluciones, para continuar por el camino del hundimiento y de la expoliación salvaje de nuestros bienes y recursos.

Pero, para que esta actuación descontrolada de los mercados de la deuda llegue a estos extremos de salvaje atropello de todo derecho y sometimiento de las naciones, han de darse unas condiciones que solo las puede permitir “nuestro” banco central, permitiendo la inmovilización de cantidades desorbitadas de dinero y otorgándole pleno poder especulativo. Para nosotros, no hay ningún problema en devolver la deuda si podemos disponer íntegramente de nuestros medio de intercambio, el que necesita nuestra economía para funcionar, por más abusivo que fuesen los intereses que nos cobrasen, por la sencilla razón, que ahora, con las tecnología y medios productivos que disponemos, nuestra capacidad de producción por individuo es muy superior a cualquier necesidad de consumo social. Si por ejemplo, con los medios de producción que se disponían antiguamente, una persona productiva podría mantener o abastecer a 4 ó 5 no productivas, en esta nueva era de la tecnología, una persona puede abastecer a 10, 20 ó 30 no productivas. Con unas jornadas más corta y un trabajo más grato, podemos hacer muchos más productos de consumo que en épocas anteriores, en cantidad, calidad y diversidad. Y esa es la clave, no solo para devolver cualquier deuda, sino para mantener a una población no productiva cada vez en mayor número, y además, toda clase de parásitos y gente deshonesta que nos gobiernan si así se tercia, por eso, nuestro problema no son los intereses abusivos, no es la población pasiva, no son la cantidad de chorizos y despilfarradores que nos gobiernan con esas intenciones, nuestro problema principal es la permisividad de nuestro banco central a la inmovilización de dinero y las negativas a reponer esa carencia, y a la traición de nuestros gobernantes por haber entregado nuestra soberanía, de nuestro banco central, haciéndonos creer que está a nuestro servicio. En el fondo de esta crisis no subyace un problema de gasto excesivo por encima de nuestras posibilidades, de abuso de los mercados financieros, de robo y despilfarro de nuestros representantes políticos, todo esto sería perfectamente asumible por nuestra sociedad, con esta capacidad tecnológica y recursos que tenemos, pero lo que no podemos superar es la traición de nuestros gobernantes al entregar nuestra soberanía, de nuestro banco central, a manos privadas.

Veamos como funciona esto en el mercadillo del pueblo: Supongamos que el encargado-banquero de imprimir los vales y distribuirlos, por ese trabajo privilegiado pide la cantidad desorbitada del 50% de intereses, osea la mitad de toda la producción diaria del pueblo, entonces ocurre que la gente tiene que hacer el doble de producción que necesita para su consumo, tan solo para poder atender los honorarios del banquero. ¿Hay algún problema en pagar esos intereses, si disponemos de los medios tecnológicos y recursos para hacer esa producción en cómodas jornadas? ¿Seria eso un problema de deuda para nosotros? Ninguno. Y unos intereses tan brutales como es el 50% todos los días, nosotros podemos pagar indefinidamente sin que resulte ningún problema para nuestra economía, y tener plenamente satisfechas las necesidades de la comunidad. Osea, que los intereses nunca es un problema si nosotros tenemos los medios para poder producir ese volumen exigido. ¿Cuando sería un problema? Pues cuando el banquero que se lleva la mitad de los vales no consumiese su parte, osea no gasta los vales que gana con sus intereses y se los guarda. Entonces, nos encontraríamos al día siguiente que para intercambiar los mismo productos, disponemos de la mitad de vales, y en el almacén están todavía los productos que debería haberse llevado el banquero. Vemos que el problema no son los intereses, la deuda, sino que el banquero se ha guardado esos vales, no ha retirado los productos del almacén social y al día siguiente disponemos de la mitad de vales para intercambiar una misma producción.
Si el banquero se queda con los vales, no los gasta y por tanto no lo revierte a la circulación consumiendo los productos que le pertenecen, la gente del pueblo no tienen mas remedio que hacer nuevos vales para poder intercambiar todos sus productos, incluido la parte que se lleva nuestro encargado banquero, pero él continua sin gastar la mayor parte de sus vales, y los productos que son del banquero se van acumulando en el almacén social, molestando y creando problemas en la actividad de intercambio. Ocurre, que en un mercado de libre oferta y demanda cuando hay un excedente en el mercado tienden a devaluarse esos productos y producirse menos, pero el ritmo de creación de vales se hace necesario en la misma medida que los retiene el banquero, y este creciente volumen de vales, su valor total no va correspondido al valor real de los productos que van mermando y devaluando ajustándose a la oferta y demanda, al consumo real. El desfase en nuestro balance de cuentas, entre el pasivo (mas vales impresos ) y activo (menos productos a la venta con menos valor) puede ser enorme. (Activos tóxicos o devaluados)*
Si en vez de ser el pueblo quien decide cuantos vales necesita para intercambiar sus productos, es nuestro encargado banquero quien nos arrebata ese poder de decisión (soberanía), tenemos, que puede estrangular nuestra economía, puede dificultar la posibilidad de devolver nuestra deuda, solo con impedir que se impriman nuevos vales, con la escusa que se están devaluando nuestros productos y por tanto la emisión de nuevos vales acrecentaría el desfase en el balance y crearía una fuerte inflación, devaluando la moneda y por tanto debilitandola, cuando la causa es por que está reteniéndonos los vales. Aunque tengamos el potencial productivo para devolverle nuestra deuda, no se la podremos devolver si no se imprime los vales necesarios. A todo esto, el banquero nos da una solución, nos deja prestado parte de ese dinero que no gasta, y de ese modo recuperamos nuestro medio de intercambio, pero eso no es una solución, a partir de ese momento el problema se nos complica exponencialmente, pues nuestro sistema monetario empieza a sufrir la escalada de la carga de los intereses compuestos, que junto con las retenciones de capitales lleva inevitablemente el sistema a su colapso  http://www.youtube.com/watch?v=ezcWNpU1HGA&feature=related   **. Si él, nos exige como garantías para devolver la deuda nuestras tierras, nuestras viviendas, nuestros medios de trabajo y servicios, puede ocurrir que con esta sencilla regla de guardar los vales que debía consumir y además utilizarlos como prestamos, e impedir que se repongan lo vales necesario por parte de nuestro banco central, nos dificulta la devolución de la deuda a los limite que él quiera, y ante esa imposibilidad se adueña no solo de la mitad de la producción, como venía haciendo, sino de los medios para ello, de nuestras tierras, de nuestras empresas, de nuestros servicios. Todo nuestro sistema productivo y todo lo que podamos producir en un futuro ahora es suyo.

Es una técnica muy sencilla y elemental que conocen muy bien nuestra élite bancaria, y por tanto es una forma muy sencilla y tentadora para poder adueñarse de todo, y dado qué, por lo que menos se caracteriza esta gente es por honestidad y verdad, hemos de concluir necesariamente, y viendo tal como van las cosas, que todas estas medidas económicas de saneamiento de nuestra economía, con sus vasallos políticos a su incondicional servicio, son solo y exclusivamente para hundir la economía, impidiendo que podamos devolver la deuda, y de este modo tienen vía libre para adueñarse de todo. De todos nuestros bienes, propiedades, de nuestro recursos naturales, de aquello que nunca venderíamos, sencillamente por que son nuestros medios de subsistencia, nuestro instrumento de trabajo y producción, y por tanto de independencia.

Ante la imposibilidad de poder evitar esa fuga de dinero de nuestra economía que se inmoviliza, nuestro banco central debería corregirlo emitiendo dinero nuevo, reponer el que necesitamos para nuestro volumen de intercambios, pero aplicando la inflación correspondiente a toda la masa monetaria, no solo al circulante, tal y como hace, pues como hemos dicho, el dinero inmovilizado más el dinero circulante supone un desfase de nuestra economía real, en inflación, que no se refleja en el valor de la moneda. Por tanto, cuando se emite dinero nuevo, automáticamente nuestro banco central debería calcular la inflación monetaria correspondiente a todo la masa monetaria, y esta inflación aplicarla automáticamente al Indice de Precios al Consumo y los salarios, de ese modo el poder adquisitivo de la población productiva, pensionistas, empresas, etc., se mantiene, y el dinero inmovilizado se devalúa, pierde poder en los mercados de deuda. De este modo, el dinero inmovilizado no solo pierde su poder especulador, (manteniendo unas ganancias razonables), sino que le disuade que se acumule con este fin. Es decir, por una parte quienes empleamos el dinero prácticamente en su totalidad, en su circulo natural de intercambio, osea la inmensa mayoría social, gente asalariada o empresas que gastan o reinvierten su beneficios, etc.  mantenemos nuestro poder adquisitivo y de inversión intactos, y por otra parte, se disuade de ahorrar o inmovilizar cantidades excesivas de dinero e invita a ponerlo en circulación y no a utilizarlo como elemento especulador, limitando cada vez más el poder y la existencia de paraísos fiscales o bolsas de capital especulativo, hasta conseguir, si no eliminar el problema, si tenerlos perfectamente controlado, y solo con esa simple medida. Si los criterios de inflación para emitir moneda que rige el banco central se hace en su momento y con esta relación, se hace cada vez menos necesario la emisión de dinero nuevo para compensar la fuga de dinero de su circulo natural de intercambio, y que a la postre van a engordar esa nube financiera de intercambios puramente especulativo que nada tiene que ver con la economía real, y en donde acumula un desorbitado potencial inflacionario sobre nuestra economía que puede desencadenar en cualquier momento la quiebra de la moneda. Esas actuaciones reguladoras son las que precisamente estabilizan la moneda y evitan la inflación potencial real monetaria desorbita que ahora tenemos  (se calcula que hay diez veces más dinero creado que productos a la venta o PIB de las naciones, y si consideramos que nuestros ciclos de intercambio es bastante menor a un año de PIB la cosa es algo más que descomunal)  puesto que  una pequeña y sostenida inflación en el tiempo, hace innecesaria correcciones inasumibles a posteriori, con emisiones excesivas de dinero que al final van a engordar las bolsas de capital especulativo y su poder. Así la inflación es un mecanismo de protección cuando se aplica preventivamente, ¡pero ojo! en relación al volumen total monetario y el PIB de las naciones, no cuando esta subordinada al IPC, puesto que el IPC está autorregulado por la oferta y demanda, y ésta, está autorregula fundamentalmente por la masa de dinero circulante, no incluye el inmovilizado. Y eso es una grave error, negligencia, o….. estafa de nuestro banco central. En este video del BCE http://www.ecb.int/ecb/educational/pricestab/html/index.es.html nos explica de forma sencilla y lógica ese tremendo error...o engaño, pues la estabilidad de precios en el mercado donde no hay control sobre la masa monetaria total (como se reconoce en el video al actuar y regular sobre la masa monetaria circulante) solo beneficia al sistema financiero dándole poder por encima de las naciones, y es, por lo que estamos como estamos.

Y ya que no podemos controlar nuestro banco central, puesto qué nuestros gobernantes no están por la labor, en estas cuestiones fundamentales gobiernan contra la sociedad, vivamos sin banco central, VIVAMOS SIN DINERO


*) Hay que tener en cuenta que el problema de los activos tóxicos no es de los bancos que se han visto atrapados por la devaluación de sus activos con esta crisis hipotecaria, sino de nuestro banco central, pues es donde se centraliza nuestro patrimonio social, tanto de los bancos, como de toda la sociedad, y este está todo devaluado, pero mantenido artificialmente su valor en la cuentas de nuestro BCE. Si nuestro patrimonio social está todo devaluado por la razón que sea, nuestro banco central como sostenedor y garante del valor de esos bienes no pueden estar figurando una cuentas dinerarias (pasivo), cuando no está respaldado por el valor real de nuestro patrimonio social (activo). Por eso es absolutamente prioritario en la acción del banco central devaluar la moneda progresivamente hasta equipararla al valor real de nuestro patrimonio. Por tanto, la solución de los activos tóxicos, de las hipotecas suprime, etc solo está en manos de nuestro banco central, no en financiar bancos privados con dinero público, no en la creación de bancos malos, no en financiarlos directamente con dinero creado de la nada, etc. todo eso solo llevara más desgracia y estar cada vez más atrapados en la deuda. Y además, que el haberse generado esos activos devaluados son de entera responsabilidad del BCE, por haber creado, en su momento, una cantidad de dinero desorbitada, muy por encima de nuestra necesidades normales de consumo y razonable crecimiento, estimulando un crecimiento descomunal muy por encima de la demanda real, de nuestras necesidades. Por tanto debe asumir su responsabilidad y hacer lo que debería haber hecho en su momento, antes de que se haya generado esta situación tan complicad de deuda, con la sencilla tarea de ajustar el valor de la masa monetaria a nuestro bienes devaluados. Pero claro, eso no interesa a la mafia financiera, osea los dueños de “nuestro” banco central, porque todo el capital especulativo, los mercados financiero perdería su poder sobre las naciones en esa misma medida. Ese monstruo que amenaza con devorarlo todo, solo puede ser sometido y a la postre ser de utilidad para nuestra economía, con una decidida política monetaria inflacionaria, hasta equilibrar toda la masa monetaria existente con el valor real de nuestra economía. Todos los planes de estabilidad del euro, de mantener a toda costa un valor que en realidad no tiene, es una canallada de “nuestro” banco central y la mafia que los gobierna, coreada por la “inestimable” comparsa de “nuestros” gobernantes, y que no denuncian nuestros economistas de forma clara, sencilla y unánimemente.


**) Ese video es bastante ilustrativo de lo que ocurre con nuestro sistema monetario de dinero deuda, pero solo considera una aspecto de nuestro problema, vemos que en la base de esta exposición está, en que el prestamista va tomando el dinero que percibe en intereses y lo retiene sin consumir ese dinero, si lo gastase, retornaría al circulo productivo, y como hemos visto arriba, así se puede sostener indefinidamente la carga de esos intereses, pero hemos de considerar también, cuando ese dinero, producto de los beneficios por intereses lo retorna a la circulación como nuevo préstamo. Quien recibiese ese dinero como préstamo, consume los productos que corresponden a ese dinero, en ese sentido no hay problema, pero ocurre qué ese dinero ahora tienen una nueva carga añadida de intereses, un interés compuesto. A cada vuelta que da el dinero obtenido por la renta de intereses en forma de nuevo préstamo, acumula una nueva carga de interés añadido, o interés compuesto (según algunos analistas se calcula que toda la masa monetaria está generando en interés compuesto el equivalente al 30% anual de interés simple). Por tanto, la acción combinada de retención de dinero circulante y lo intereses compuestos de toda la masa monetaria, es lo que indefectiblemente bloquea con el tiempo nuestros sistema monetario de dinero-deuda. Aunque las cuentas de nuestro banco central no fuese maliciosamente manipuladas, el sistema por si mismo propicia ese resultado final. Por eso, el banco central ha de corregir permanentemente esa tendencia. Por una parte impedir que se acumulen riquezas en dinero, solo permitir que la riqueza se acumule en su mayor parte en bienes u otros documentos acreditativos, y por otra, contrarrestar la escalada de interés compuestos. Ambos objetivos se cumplirían perfectamente, a la par, con solo aplicar una sola medida: Una calculada inflación monetaria que equilibre permanentemente su balance, que creo, no sería superior a una cuarta parte de la media de los tipos de interés en curso, pero como vemos, para esas cuestión clave, de vital importancia, como es tener cuadrado, equilibrado su balance, “nuestro” banco central no está. Imaginar un motor de combustión, que sabemos que por propio funcionamiento va tomando temperatura y esta va en aumento cada vez más, hasta que llegaría a fundir sus piezas y colapsar su funcionamiento ¿Os imagináis un motor de combustión sin sistema de refrigeración que mantenga su temperatura estable a su funcionamiento óptimo? Pues eso es exactamente lo que ocurre con “nuestro” banco central, no tiene sistema de refrigeración, y cuando la cosa se pone insostenibles, a punto de fundirse la piezas y colapsar el motor por exceso de temperatura, entonces sale “nuestro” “banco bombero central” con equipos carísimos, con costes desorbitados, cuando ya se ha desatado el incendio, tan solo para reparar los ya graves daños que ha ocasionando y evitar que se colapsase el motor en extremis, pero no se aplica ninguna medida que equilibre su temperatura optima de funcionamiento, que sería lo sencillo y sin costes apreciables. Un proceso regulados que no existe, una inflación monetaria que no registra en su balance, pero no por eso, no quiere decir que no exista esa inflación, lo mas grave es que se va acumulando en el tiempo como una gran amenaza, ahora devorando todo y que en su momento estallará con la quiebra de la moneda. Fijaros que esos 200.000 millones que sería una cantidad excesiva para nuestra economía real, sin embargo para la voracidad de ese monstruo de dinero, varias veces por encima del valor de nuestra economía real, no hace más que calmar su insaciabilidad por un breve tiempo, ahora estamos en una fase en que no podemos abordar nuestra deuda, por más dinero que pusiéramos, por más recortes y por más que nos apretáramos el cinturón, esa bestia es insaciable. Atender la deriva de reabsorción monetaria exponencial (de su parte deudora a su parte acreedora) que está tomando esa colosal bolsa de dinero especulativo que flota en forma de nube de transacciones financieras al rededor del planeta es imposible, se estima por algunos analistas 10 veces superior al PIB  de las naciones, de un año (que por cierto es una vergüenza  que nuestro BCE nos oculte la cantidad de dinero que lleva emitido), pero si calculamos respecto a nuestra necesidades reales de intercambio, como hemos visto en ciclos aproximados de 2 meses, podría ser unas 60 veces (6.000 %, cuando debería ser 0 %) excedidas las necesidades de nuestras economía productivas. Fijaros 60 veces por encima de nuestra economía real cuando debería ser igual a nuestra economía real. Por una parte, esto es una masa tan colosal de dinero demandando una deuda que ya ha escapado totalmente a nuestras posibilidades productivas de devolución, y por otra parte, acumulando una inflación monetaria potencial real que obviamente no la refleja el balance de nuestro banco central, pero que cuando aparezca a la luz, tanto provocado, como por su propia cuenta, la quiebra de la moneda será inevitable.
Este evento es inevitable que ocurra, lo podrán posponer mas o menos tiempo, pero tarde o temprano ocurrirá, posiblemente tengan una moneda alternativa con que sustituir, (o quizás un sistema mas sofisticado y que permite una mejor gestión de la moneda, como por ejemplo un simple chip) pero en cualquier caso las riquezas acumuladas en dinero desaparecerán, en ambos casos y mientras nos recuperamos de esa situación, las grandes penurias y necesidades serán inevitables...... y nuestra sociedad será demasiado vulnerable y débil para poder resistir cualquier cambio social que tengan previsto contra nuestra voluntad.

'Vivir sin dinero' no solo es una forma de relación social más elevada, sino que en este caso sería una gran solución, una extraordinaria medida preventiva para atenuar esas penurias y empezar a poner las bases de una economía fundamentada en el bien común...  y así poder defender nuestra libertad e independencia con la única opción que nos resta.

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