PRIMAVERA EN LA CULTURA DE LA VIDA. JOSÉ MANUEL BELMONTE

LA CULTURA DE LA VIDA
La vida siempre brota. El árbol de la vida florece en todas partes. Es natural, es un derecho natural. Aunque muchos se empeñan en camuflarla y esconderla bajo artificios semánticos. Las ideologías  de la cultura de la muerte son muy destructoras, pero la vida termina por imponerse y florecer. Es primavera.


La primavera no sólo es almendros o cerezos en flor. La sonrisa también es una flor del alma.  Nada es comparable a la sonrisa que ilumina la cara de un niño. Cada día sale el sol y amanece un poco de racionalidad y de sensatez. Vuelve la vida, eclosiona de mil formas. Por ejemplo, una mujer que había atravesado el periodo más negro de su vida, Dorothy Day,  lo cuenta así: “entonces la pequeña Tamar Theresa nació, y con su nacimiento la primavera llegó a nuestras vidas. Mi alegría era tan grande que me senté en la cama del hospital y escribí un artículo  sobre mi hija con la intención de compartir mi alegría con el mundo".

Por ejemplo cuando el Consejo de Europa amparaba la vida desde la concepción y afirmaba que nadie puede “patentar” un embrión o un  feto, porque el embrión y el feto no son  “cosas.”

Por ejemplo, cuando Médicos por la Vida afirman:“Que no te engañen con las cifras anuales de muertes maternas por abortos clandestinos. Que no te engañen diciendo que es un asunto religioso. Que no te engañen diciendo que "es tu cuerpo y tú decides" porque si fuera tu cuerpo te abortarías a ti misma, que no te engañen. Si es doloroso para una mujer, si nadie quiere pasar por eso, entonces, ¿por qué no buscamos amarlos y ayudarlos? Te perderías saber qué se siente, pasar el miedo, la angustia y simplemente tenerlo en tus brazos....no lo pierdas, ¡sálvalo!”.

Por ejemplo cuando acabamos de celebrar en todo el mundo el día de la mujer. De la mujer trabajadora. De la mujer que tiene iguales derechos que los hombres. Esa mujer que hace compatible su profesión con su familia, con su maternidad. Esa gran mujer, creadora, engrandecida."Ser madre no es tener un hijo; ni alimentarlo únicamente; ni gozar de la certeza de que su sonrisa es la gloria de Dios; ni querer regalarle, solo por existir, el mundo entero. Es vivir en el hijo y por el hijo: ser de otra manera. No saber pronunciar como es debido otro nombre que el suyo y darse cuenta de que en sus manos ha anidado el destino. Olvidarse de cómo eran, ella misma y las cosas, antes de haber tenido el hijo en brazos. No amar sino a quien lo ama y enorgullecerse siempre de él; saber que el cordón umbilical nunca se rompe, porque en él está, antes y después de dar a luz, la razón de dos vidas. Haber elegido ser siempre la segunda y la protectora. Tener, sin haberlo elegido, una cuna en el corazón. Así, hasta la muerte y después de la muerte"(A. Gala).

Por ejemplo cuando hemos llegado al absurdo, de tanto repetir que el aborto es un derecho,   y una mujer, Carmen Bravo, dice (8/3/12) que la embarazada no tiene derecho a la maternidad, que eso es sólo una opción.  Pero si el aborto no puede ser un derecho ya que precisamente es su contrario.  Y justamente, ahora, el Ministro de Justicia dice que el derecho a la maternidad es lo que quiere garantizar este gobierno. Por eso anuncia que va a modificar la ley de plazos, de AIDO. ¡Veremos si se atreve a derogarla! En todo caso, simplemente con anunciarlo, ha recibido ya el respaldo del colectivo médico que critica el coladero de la primera ley del aborto,  y al actual modelo de plazos. Insta al ministro a realizar una reforma que logre una mayor responsabilidad en las relaciones sexuales. Eso sí  influiría directamente en la reducción del número de abortos practicados en nuestro país. Las relaciones sexuales no pueden tener el trasfondo del recurso a la píldora, o al aborto, como anticonceptivos.  En todo caso, que se respete  la objeción de conciencia y una mejor seguridad jurídica.

En este sentido, una reciente sentencia judicial,  acaba de reconocer también a los médicos de atención primaria, el derecho a la objeción de conciencia. “Han de ser reconocidos como profesionales sanitarios directamente implicados en la interrupción voluntaria del embarazo y que tendrán derecho a ejercer la objeción de conciencia en los términos reconocidos por la ley”(L.O.2/2010).

Por ejemplo  cuando en una revista británica, dos filósofos italianos, acaban de defender el aborto post parto, o el aborto después del nacimiento. Han desencadenado con su provocación una gran polémica a nivel mundial. Ellos dicen que si el aborto es permitido antes de nacer, los mismos argumentos deberían servir para “abortar” o acabar con un bebé después de nacer.  Dicen que lo mismo que el feto, el bebé ya nacido carece de racionalidad, capacidad de decisión y personalidad que justifique el derecho a la vida.  Pero el catedrático de Bioética Nicolás Jouve puntualiza acertadamente: “La racionalidad (del latín ratio, del griego logos) indica todas las capacidades superiores del hombre: inteligencia, amor, moralidad y libertad. Pero no es necesario que la racionalidad esté presente en acto, es suficiente con que esté presente en potencia, como ocurre en las primeras etapas de la vida. Por ello, se debe afirmar que un discapacitado mental, un embrión o un feto, al igual que un ser humano recién nacido, o una persona que duerme o está en coma como consecuencia de un accidente, son personas. Conviene salir del concepto erróneo de que se han servido algunos ideólogos, de que ser persona es ser consciente. La capacidad de la autoconciencia es consustancial con el ser humano, forma parte de la humanidad y como muy bien señalaba la Dra. Vila-Coro: «un individuo no es persona porque se manifiesten sus capacidades, sino al contrario, éstas se manifiestan porque es persona: el obrar sigue al ser; todos los seres actúan según su naturaleza».

 El argumento de los filósofos italianos es  correcto en el sentido de que el feto y el bebé son uno y el mismo ser. Que sea el mismo ser no quiere decir que se pueda matar. La ley califica de infanticidio a lo que ellos llaman “aborto post parto”.  Si es un crimen, contra un infante (niño o niña), llevando su argumentación a sus consecuencias lógicas, se debería de prohibir también el aborto antes del parto, porque es un crimen, y porque se trata del mismo ser. Si es un crimen después, ¿por qué no lo va a ser antes?

El aborto además de lo dicho, es un drama para la mujer.  Ni ante la duda debería la mujer verse sola. Tampoco si ha abortado. Hay en la sociedad organizaciones especializadas en esa ayuda especial que ellas necesitan.  El Proyecto Raquel es  tal vez la mejor Respuesta al drama del Post-aborto.  El lunes  día 26  de marzo, hay una Charla en Guadalajara del Proyecto Raquel. Muchas mujeres padecen ese drama, pero no hay muchas que conozcan y se hayan acercado al Proyecto Raquel. Sería una buena ocasión para conocerlo. Les puede ser de mucha ayuda.  En cualquier caso, este enlace puede ser útil para quien no pueda acercarse: http://www.proyecto-raquel.com/es/node/2280.

Por ejemplo  en marzo, el DIA INTERNACIONAL DE LA VIDA, el día del concebido. La sociedad civil sale a la calle gritando SÍ A LA VIDA. “Haz tuya la felicidad”. Vive y deja vivir. ¿Puede unirnos a todos los humanos, de cualquier parte del Planeta, algo más  y mejor que la vida? ¿Sabes dónde se celebra en tu ciudad la manifestación?  ¿Sabes que el “sí a la vida”, es desde el principio de la misma hasta su final natural?

Sí, hasta la muerte natural. Esa es otra gran noticia de este año: la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa acaba de pronunciarse contra la eutanasia, y ha sido tajante: “ante cualquier duda la decisión debe ser a favor de la vida, de prolongar la vida”. Y eso enlaza, en España, con la última sentencia, también en estos días, contra del Dr. Montes, que pedía a la COPE, 600.000 euros, por argumentar que un médico no tiene derecho a decidir sobre la vida humana, como sucedió en las sedaciones del Hospital Severo Ochoa de Leganés. La jueza no solo no ha condenado a los 3 periodistas (Isabel, Cristina y Federico), sino que ha desmentido que Montes haya sido nunca exonerado por la justicia, hubo sedaciones irregulares al menos en 34 casos. No es cierto, pues,  que la Audiencia Provincial de Madrid  absolviese al médico.

En esta parte del Planeta es primavera. La vida brota, se hace visible, se moviliza, y alza su voz o su silencio contra la cultura de la muerte.


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