ANIMALES SIN PROTECCIÓN… POR COBARDÍA. JOSÉ MANUEL BELMONTE


ANIMALES SIN PROTECCIÓN… POR COBARDÍA
     Me alegraba en mi escrito, hace unos días, de la defensa de los animales utilizados con fines científicos. Aquí y en todos los países es necesaria la protección legal de los animales, esos y todos. Ahora bien, aunque nos superan en muchos aspectos, no podemos ignorar que nosotros, también somos animales. Muchas  veces, los políticos y los jueces, nos ignoran. Por eso mi  lamento o mi queja es hoy, por los animales menos protegidos: los humanos.
                 
     Un amigo, Miguel Ángel Alegre, comentaba mi escrito anterior diciendo: “Parece que les urge más este tema que el derogar la ley del aborto. Bienvenida sea la protección legal de los animales, pero resultará chocante cuando nuestro ordenamiento sea más escrupuloso con los derechos de los animales que con el derecho a la vida de los seres humanos”.


    Justamente es eso lo que hay que poner de manifiesto.  No se puede ser neutrales ante la ignorancia y la mentira. Tampoco ante los errores o la cobardía política o judicial. Si nos callamos van a ser tratados injustamente los más débiles.  Por eso no apoyo únicamente las Asociaciones que defienden a los animales; apoyo a todas las Asociaciones y personas que defienden la cultura de la vida.  Están a mi lado y yo al suyo, en cualquier lugar del mundo Importa la vida. Lo grito a los cuatro vientos, de mil formas, diariamente.

    El gobierno actual de España, goza de una oportunidad única, porque tiene una mayoría parlamentaria para defender la vida y los derechos humanos.  Ciertamente la herencia recibida, política, jurídica, económica, social y de valores, ha sido catastrófica. Es posible que la mala gestión, o más bien el despilfarro económico hayan aconsejado atajar el déficit, para enderezar el rumbo. “Una decisión impuesta por la realidad”, dicen. Pero centrados en la economía, acuciados por la UE y los mercados,  el gobierno está olvidando los aspectos humanos y sociales fundamentales, capaces, de sacar al país de la crisis. Olvidan que una nación y los seres humanos que la forman, además de ser  prioritarios, no tienen precio, son impagables, digan lo que digan quienes adjudican los bonos basura o la triple AAA de la solvencia. El utilitarismo está postergando al humanismo.

     Algo se está haciendo mal cuando se apresuran en aprobar reformas laborales, aplicar recortes sociales a trabajadores y pensionistas, aumentan las cargas impositivas, -impuestazos estatales y locales,  tasas, copagos o re-pagos- mientras se impulsan amnistías fiscales para fortunas evasoras o evadidas, se inyecta dinero a bancos, se penaliza el ahorro, y se permite el desmantelamiento de industrias. Empresas que podían mantener el entramado productivo del país se van a pique por la morosidad de las administraciones. El paro y las prejubilaciones son una rémora social. 

     No se han calculado bien las prioridades. Para crear empleo no hay que destruir el que aún existe. Mientras se pide austeridad y sacrificio,  ni se ha iniciado la reforma de la Justicia para que sea realmente independiente y que sus miembros respondan también de sus errores ante la ley, - que los hay de bulto y de escándalo- . No se reforma la Ley Electoral origen de la casta política, de sus infinitos privilegios y de su dictadura democrática.  No se reforma el Estado Autonómico que ha sido la madre de todas las corrupciones, duplicidades administrativas y abusos del dinero de todos, planteando un modelo de estado, acorde con la realidad. No se protege la vida  como primero y fundamental derecho, de donde nacen todos los demás.

     Por el contrario, gracias a los políticos, gracias a los jueces y a la incuria del gobierno actual, tenemos “matrimonios” de dos varones o dos mujeres. Los hijos adoptados por personas del mismo sexo no tendrán la posibilidad de tener un padre o una madre; se consolarán con un  progenitor A y Progenitor B. El Constitucional ha hablado. ¿Y qué? Mi respeto por la tendencia  sexual de cada uno. Pero también estaba recurrido ante el Constitucional el derecho a la vida, o más concretamente la Ley del aborto, que permite eliminar las vidas en camino hasta el mes que al legislador le ha dado la gana. Pero las vidas no importan, no les importan. No han respondido, porque tienen tiempo de lo que quieren para lo que les interesa. Como acaba de decir un juez: “Hoy en día la ideología en su estado puro ha cedido casi todo su espacio a la demagogia y el sectarismo, y esto ya no vale, nadie se lo cree” (E. López, El paradigma y la paradoja, (3-12-2012). http://www.hazteoir.org/noticia/50011-francisco-serrano-ideologia-genero-genera-conflicto-y-odio.

      Muchos se preguntan: “¿Bodas si, vidas no? La misma perplejidad que me ocasiona que todo el mundo jurídico se haya lanzado, en tropel, a protestar por la “injusticia” de las tasas y siga tolerando tranquilamente la eliminación legal de vidas humanas. ¿Tasas si, vidas no?” (V. Morro López). http://www.diarioya.es/content/carta-al-excmo-ministro-de-justicia-sr-gallard%C3%B3n; http://www.analisisdigital.org/2012/11/29/tasas-si-vidas-no/

      Lo único que faltaba era escuchar al gobierno decir: “La doctrina del Tribunal Constitucional es para nosotros vinculante”. El Partido Popular se alinea así con la ideología del lobby izquierdista, que lo implantó. El gobierno acepta y se desentiende: “Se vincula”; y mientras tampoco defiende la vida de los seres humanos.

      Eso sí, se va a defender por decreto a los conejillos de indias y demás animales utilizados con fines científicos. ¡Y me parece bien, lo he dicho! Pero curiosamente, aunque parezca absurdo, el ser humano es el único ser vivo que se puede matar legalmente, aquí y en otros muchos países. Además, sabemos que con él se está investigando sin escrúpulo alguno; es utilizado en farmacia y en vacunas;  algunas empresas  utilizan partes del mismo como potenciador de sabores en salsas y bebidas; y también es utilizado en cosmética. Lo saben. Por eso, es más injusto,  que en lugar de proteger a los más débiles, se está consintiendo que mueran miles y miles cada año. ¿Dónde quedaron las promesas  del Partido y del Ministro de Justicia?

     Son muchos ciudadanos los que están recogiendo firmas por toda España para presentar una Iniciativa Legislativa Popular. Muchos los desencantados que, en su día aplaudieron la aparente valentía del Ministro de “anunciar” una reforma profunda de la ley del aborto para defender la vida del ser humano en camino y eliminar el supuesto del aborto eugenésico. Con el cambio anunciado, se iban a salvar muchas vidas humanas. Ha pasado un año. No se puede lo que no se quiere. Las tasas sí, ¿pero las vidas no? Eso tiene terribles consecuencias para el individuo que es eliminado y para la sociedad actual y futura. Aquellas Declaraciones se metieron en el congelador y ahora se le  pregunta al Ministro, con sarcasmo y decepción: “¿son humanos verdad?” Ayer mismo en Internet  decían: “Entonces ¿para qué sirve el PP? El Partido Popular está dedicándose, exclusivamente, a intentar resolver algunos asuntos urgentes de contenido económico, pero está olvidando las cuestiones esenciales, las que afectan a la defensa de la vida, el matrimonio, la familia, la libertad y la educación. Esto sí que supone una traición real a su electorado y al programa con el que concurrió a las elecciones, pues no pueden argumentarse en este ámbito razones de emergencia sobrevenida o de imposición exterior”. No se extrañará el gobierno,  de estar logrando el difícil record de poner a la mayoría de la sociedad en contra suya, incluyendo sus propios votantes.

      Parece que está claro, señor Ministro: Si la ley del aborto está recurrida,  seguro que esperarán a que el Tribunal Constitucional se pronuncie para luego “vincularse” a ella y no abolirla, como lo hicieron con la de 1983,  en la ley anterior aprobada por los socialistas, y también recurrida por su partido. Cuando en el 1985, se pronunció ya no movieron un dedo después de haberla recurrido. ¡No creen en sus propios argumentos! Ahora con el “matrimonio homosexual” han vuelto a hacer lo mismo. “Es para nosotros vinculante”. ¿Les importa que, mientras, hayan muerto 2 millones de “animales humanos” indefensos? ¿O tal vez creen como la encumbrada Bibiana de la ONU, que “son seres vivos pero no son humanos”? ¿No sería mejor, en ese supuesto, acogerse a la Ley del Ministerio de Agricultura que protege los derechos de los animales, incluso de sus fetos?

Una persona sensible, buen amigo acaba de hacer el siguiente comentario en mi Blog, “Esperando la Luz”: “Me parece aberrante que mientras se legisla hasta los aspectos más sutiles del trato a los animales (a favor de los que estoy sin ambages), sea UN DERECHO el que una madre propicie, procure y logre, que maten a su hijo en su propio seno, y que sea el ejercicio "legal" de "un médico" protegido el que lo lleve a la práctica, de forma traumática, dolorosa y cruel, y se impartan "lecciones magistrales", seminarios "médicos" y demás sobre estas "artes". Me horroriza que el Nazismo más cruel esté implantado en nuestra sociedad, y que sean los mismos que muestran el rostro amable de su delicadísimo trato a los animales, los legisladores del asesinato cruel de los indefensos en estado de gestación. ¡Qué contradicción!” (E. Fernández Lobo).

     Pero entonces,  ¿para qué un Ministerio de Justicia? Los jefes de la mafia china de la operación estrella de la policía, -incluidos los perros-, están en libertad  y nadie dimite; etarras en la calle y nadie dimite, Bildu en el poder y nadie dimite -el terror ha obtenido una victoria política y judicial-; el dinero de todos,  ha sido dilapidado hasta la quiebra del estado y nadie dimite;  2 millones de  “animales” humanos masacrados y… el gobierno mirando para otro lado;  y en el colmo, se está pagando, con dinero de todos, a las clínicas abortistas  es decir, se financia con nuestro dinero la muerte de los inocentes. Y con el dinero de todos,  alguna universidad ofrece créditos de estudio para estudiantes universitarios con solo asistir a charlas  sobre el aborto. ¡Dicen que no hay dinero! ¿Tendremos que  aplaudir a estos jueces, estos políticos y al gobierno de turno, por su decidida defensa de la nada? ¿Es la ley igual para todos?

     Señor Gallardón, le considero una persona inteligente. Las cosas se pueden hacer de otra manera. Me gustaría que prestara atención a las vidas en camino: ¡que no se pierdan más! Y también a las madres; y a las adopciones;  y a los niños, por favor, lo acaba de decir Save the Chieldren: “En el contexto económico actual, los niños y las niñas son el colectivo social más vulnerable y que mayor atención requiere”.

      ¡Estos adorables animales, de que hablo son nuestros hijos!