DE NIEVE Y DE ALAZÁN. SALVADOR MARÍN


DE NIEVE Y DE ALAZÁN
Esta mano que ahoga las vocales,
este canto que llueve hacia el olvido,
día en ruina, doncel reconvertido
a la fe del que adora lacrimales.
Será pavor, neblina en los portales,
la viuda que tortura a su marido,
el pájaro que orina, nido a nido,
sus tiernas componendas decimales.


Ridículo y volando va el motivo,
apenas un temblor de enredadera,
minúsculo alacrán de desventura,
oh, cuerpo que alucina en el tiovivo
de la bilis su afán de adormidera,
de nieve y de alazán por la cintura.
Málaga, 27 de diciembre 2012