EL ORIGEN DE LOS CÁNTABROS. FRANCISCO J. MURIANA GÓMEZ


EL ORIGEN DE LOS CÁNTABROS

Si en el artículo anterior afrontábamos el problema de las fuentes, ahora afrontamos el del origen de los cántabros. ¿Cuál es?

Para contestar tenemos que remontarnos a muchos siglos antes de la existencia de esas fuentes, más allá de la Protohistoria de la Penísula Ibérica. Tenemos que remontarnos a los indoeuropeos.

Estos indoeuropeos, origen de la familia de lenguas más hablada del mundo, habitaban un territorio que se extendía aproximadamente entre la zona del Caúcaso y del Mar Caspio. En torno al año 2.500 a.c grupos de ellos se desplazarán hacia el este y ocuparán zonas de Asia como Irán y la India.


Otros grupos se desplazarán hacia el oeste, en sucesivas oleadas. Estos indoeuropeos serán el origen de pueblos como los germanos, los itálicos, los griegos, los eslavos o los que más nos interesan, los celtas.

Las primeras invasiones indoeuropeas les llevaron a Europa Central, las segundas invasiones del 1200 a.c será mucho más masiva y les llevará a tierras mediterráneas y a Iberia. Los indoeuropeos pasarán el Pirineo y se asentarán en el nordeste, en la futura Cataluña.

Pero terminó por prevalecer el sustrato mediterráneo, lo que explica que los gentilicios y topónimos en Cataluña sean íberos. En los siglos siguientes, nuevos grupos se asentarán en los afluentes del Ebro.

Los grupos de indoeuropeos que podemos calificar como plenamente celtas aparecerán en torno al 750 a.c, fecha en la que el hierro llega a la península ibérica. Junto a ellos, debieron entrar grupos de indoeuropeos no celtas, como los lusitanos.




La migración es tal que las tierras no mediterráneas al norte del Tajo se "celtizan" e incluso la presencia de los celtas en la futura Andalucia es notable.

En lengua celta se utilizaran sufijos como -briga y -dunum y prefijos como -seg para ciudades. Y el sufijo -co y el prefijo -bel  para los gentilicios. En Iberia aparecerán topónimos como Segovia, Segóbriga, Segeda... y gentilicios como arévacos y belos.

En cuanto a la zona ocupada por los cántabros, se extendía desde el Sella hasta el Nervión. Al oeste limitarían con los astures y al oeste con los autrigones, pues los vascones estaban entonces mucho más el este.





Vámonos a la conocida cita de Estrabon sobre los pueblos prerromanos del norte de Iberia:

“Tal es la vida de los montañeses, es decir, como tengo dicho, de las tribus que ocupan el lado septentrional de Iberia: los galaicos y astures y cántabros hasta los vascones y el Pirineo. Porque es idéntica la vida de todos ellos.” 

Muchos autores han seguido esta cita a pies juntillas, y parece que no eran todos de costumbres tan idénticas. Tenían muchas cosas en común, y otras no tanto. Pero la posible sorpresa la tenemos en que el "celtismo" del norte de Iberia no era ni mucho menos absoluto.

Así como las tierras de la Meseta estaban muy poco pobladas, lo que explica que fueran fuertemente celtas, las del norte debían tener un volumen de población autóctona importante.

Por lo tanto, en la zona de los cántabros, junto con las otras del norte se unían en proporciones variables tres tipos de población: la autóctona, la indoeuropea y la indoeuropea propiamente celta. Y como la cultura originaria tenía un peso importante, ni los astures ni los cántabros eran tan completamente celtas como es común pensar.

Para afirmar esto nos basamos en que los propios nombres de astures  y cantabri no son indoeuropeos, como no lo son la mayor parte de sus topónimos, ni tampoco muchas de sus costumbres, pero eso lo dejamos para el próximo artículo.