ETA SE ENFADA. PILAR CERNUDA


ETA SE ENFADA
Si algún ingenuo pensaba que ETA era bienintencionada y que sus ansias de negociación tenían como objeto abandonar definitivamente su actividad terrorista, ahí está el nuevo comunicado que demuestra que son los de siempre, con los planteamientos de siempre, la estrategia de siempre y el lenguaje de siempre.

En la etapa Zapatero su careta de buena gente les sirvió de mucho, sus grupos afines lograron sortear las leyes con la ayuda del Gobierno primero y del Tribunal Constitucional después, y entraron en instituciones desde las que mantienen un apoyo no explícito a la banda porque si fuera explícito serían expulsados de esas instituciones en aplicación de la Ley de Partidos, saben que Policía y Guardia Civil vigilan cada uno de sus pasos y sus declaraciones. Pero ni condenan los atentados cometidos por ETA ni piden perdón por las tragedias que ha provocado los terroristas con los que tanto colaboraron y siguen colaborando. Además del apoyo, y es también hiriente, cobran buenos salarios como diputados, parlamentarios, alcaldes, concejales y personal contratado en el Congreso, parlamentos autonómicos, ayuntamientos y diputaciones; salarios que salen de los Presupuestos Generales del Estado del que abominan. Hace falta mucha capacidad de autocontrol para no gritar de ira ante esos personajes que han causado tanto daño y aún siguen clamando una solución para lo que llaman "conflicto vasco".


Esta banda de asesinos dice en su comunicado que la falta de negociación puede tener "consecuencias negativas"; se refiere a esos personajes que le gustan tanto, los negociadores internacionales, la mayoría de ellos cantamañanas que miran con buenos ojos a aquellos que les pagan por su supuesta negociación, como ocurre con el sudafricano Currin, que ha encontrado un auténtico negocio en eso de la "mediación internacional". Al fin los organismos de Oslo, la capital referente de auténticas negociaciones de las que han salido acuerdos históricos, han comprendido que ETA no está por la labor, ni tampoco quienes dicen que negocian, y directamente han expulsado del país a esos negociadores de la nada.

Días atrás se vio en Estrasburgo el recurso presentado por Inés del Río -veintitantos víctimas mortales- contra la aplicación de la doctrina Parot. Los amigos de ETA contrataron a un caro abogado británico para que defendiera a la asesina múltiple. Y no arrepentida. ¿Y aún exigen negociaciones estos individuos? Afortunadamente Rajoy, al menos en este asunto, tiene las ideas muy claras.

GRUPO JOLY