ALGUNAS NOTAS SOBRE EL DEBATE. TEODORO LEÓN GROSS


NOTAS SOBRE EL DEBATE
1.- “El barco no se ha hundido”. Rajoy no puede vender que esto va bien; así que se dedica a vender que sin él sería peor. La ilusión no sale revitalizada del Debate. Parece que Rajoy no buscaba un discurso para ponerse al frente de la nación, sino para reafirmarse ante su partido.

2.- Rajoy sigue planteando el falso dilema de no cumplir su programa para cumplir con su deber. No entiende que cumplir el programa es parte de su deber. Como el Zapatero de 2008 que ganó mintiendo sobre la crisis, Rajoy mintió para ganar. Algo de autocrítica iría bien. No es el primero que miente, pero es patético el discurso de ‘sacrifiqué mi credibilidad por vuestro bien’ reclamando que se le adore tras mentir masivamente en campaña.


3.-Entre sus promesas estrella: no pagar IVA hasta haber cobrado la factura. Es la tercera vez. Sus promesas ya son viejas promesas incumplidas. Y a estas alturas a nadie la extrañará que reaparezca el año próximo diciendo “es verdad, no lo hice, pero fue por cumplir con mi deber”. Y tan contento.

4.- Rajoy presume de prima de riesgo. Está en 350. Es mayor que cuando él llegó al Gobierno. En la oposición, con esa cota, él defendía un adelanto electoral inevitable. Hoy presume. Claro que, con él en Moncloa, ha superado la cota 600. Para sacar pecho solo se necesita aire.

5.- Lo que el presidente llama “medidas de segunda generación” parece  “a ver si el segundo año cumplimos”. En su mayoría se trata de ideas ya formuladas. Rajoy le reprochaba a Zapatero que presentara paquetes de medidas parciales, y él suma cinco paquetes en un año. En su mayoría sin cumplir.

6.- Ninguna medida ha alcanzado su objetivo. Bajar el paro este año al 24% no es verosímil. Ayer se centró en el déficit, y tampoco. En enero había anunciado el 4.4%.  En marzo, el 5,8%. Después, el 6,3%. Finalmente casi 7% y presume de déficit. Qué cosas.

7.- Su discurso no incluye la palabra desahucio. Tampoco Bárcenas. El lenguaje nunca es inocente.

8.- Rajoy sí exhibió un punto fuerte en el debate: Rubalcaba. Ese es su as en la manga. Mencionar a Zapatero aún parece su mejor baza; aunque ya es tarde para hacerle dimitir. Por momentos el Debate sobre el Estado de la Nación parecía el Debate sobre el Pasado de la Nación.

9.-En la contrarréplica Rajoy le asestó a Rubalcaba un ¡zas! definitivo: “Yo no le pido su dimisión. No me conviene”. Y eso no era un farol. De este debate probablemente sale el PSOE sabiendo que Rubalcaba es un líder quemado para el futuro.

10.- El bipartidismo está tocado en las encuestas. Ha caído del ochenta por ciento a menos del sesenta, y va a más. Los dos grandes partidos, y sus líderes, parecen quemados. Rajoy aún puede flotar sobre la ruina del zapaterismo, pero solo eso. La democracia es el menos malo de los sistemas dirigido por el menos malo de los dos. Qué estimulante.