MARCA MODELOS. DARÍO BOTERO PÉREZ


MARCA MODELOS
La ofensiva neoliberal está desbordada.  Sus promotores entienden que las personas están comprendiendo el desafío mortal, de modo que la consolidación del Nuevo Orden Mundial (NOM) les urge cada vez más a los enemigos comunes.  ¡Y han avanzado bastante!

Uno de sus efectos ha sido poner a los países, contando con la complicidad de los politiqueros que los gobiernan en beneficio de los potentados, como codeudores o garantes o avales o fiadores de las deudas, públicas y privadas, ante los bancos privados que los arruinan a todos.


Con sus exabruptos ideológicos, estas instituciones financieras se han encargado de subordinar la economía real a la convencional o especulativa, que nada produce pero presume de sus flamantes y mendaces “productos financieros”, que no son ni pueden ser más que estafas tipo pirámide de Ponzi o lavanderías de dineros sucios, como quedó claramente demostrado con los papeles basura emitidos por los bancos usanos con el supuesto respaldo de las hipotecas. 

En ellos se encuentra la manifestación de la crisis definitiva del consumismo, claramente expresada desde 2007, pues los banqueros ladrones han pretendido remplazar la realidad por las ilusiones de Peter Drucker y demás sabios neoliberales.

Se fundan en las bestialidades elitistas de Ayn Rand -que la escuela de Chicago dignificó teóricamente, cuando el falaz premio nobel de economía, Milton Friedman, postuló el Neoliberalismo depredador como gran sabiduría.

No le importó, al destacado Hd.P, que constituya una doctrina absurda y delirante, notablemente reñida con el sentido común, como lo puede constatar cualquiera que no sea un estúpido o mediocre o perverso economista neoliberal, pues estos están convencidos de que para ascender hay que ir hacia abajo.  Al menos, es lo que predican; y desprecian a quien no lo entienda.

No obstante, el prestigiado premio jamás fue creado por Alfred Nobel, quien dudaba mucho de que tal disciplina pudiese considerarse una ciencia; sobre todo al constatar contra la realidad las vilezas de los economistas vulgares, meros ideólogos de la división de la Humanidad en clases sociales antagónicas, y dedicados a embaucar ingenuos para justificar,  embellecer o volver ininteligibles los crímenes económicos contra las mayorías crédulas y honestas. 

Más que explicar, su propósito es ocultar la realidad económica que mantiene sumida a la población en la ignorancia, la confusión, la desinformación, la superstición y la pobreza, tanto como subordinada a quienes las promueven. 

Tamaña osadía se funda en el embrutecimiento colectivo deliberado que le han decretado a las masas informes, alienadas y aterrorizadas.  Se empeñan en fanatizarlas para dividirlas y enfrentarlas. Por fortuna, cada vez hay más ciudadanos que entienden el mecanismo, de modo que lo rechazan y denuncian a sus promotores como los auténticos enemigos de todos y de todo.

Con la alienación y sus ofensivas políticas, ambientales y económico-financieras, los potentados comprometidos con apurar el Fin del Mundo logran despojar a la Humanidad de sus progresos técnicos, científicos y humanistas, mientras destruyen aceleradamente la Naturaleza. 

En esta línea están los desahucios de los hogares de las familias por los bancos que las estafan.  Contando con la complicidad de las “autoridades”, les cobran varias veces el valor de sus viviendas, que nunca terminan de pagar. 

Los desalojos hacen parte de la ofensiva total contra las mayorías, cuyo propósito es desmoralizar a sus víctimas deteriorando notablemente sus condiciones de vida, para poderlas dominar fácilmente, pues el hambre suele despojarnos de la dignidad y de la capacidad de lucha. 



Como lo hemos visto crecientemente en España, traicionada por los siervos neoliberales del gobierno, ahora en manos del PP y antes en las del PSOE, las víctimas de los banqueros ladrones e impunes, con frecuencia tienen que acudir al suicidio.

Suelen actuar como cualquier rentista sin ingresos, así sea un pensionado o un “pequeño burgués”, como les encanta (¿o les encantaba?) llamar a los marxistas a las “clases medias”, o a los trabajadores diferentes a los obreros y a los campesinos.  Tradicionalmente los han tachado de reaccionarios o contra revolucionarios por naturaleza (o genéticamente), lo cual es un absurdo que se nutre de las ideas del genial y humano Carlos Marx, a quien los tontos revolucionarios pretenden convertir en un dogmático.

Retornando a los desastres sociales causados por los potentados amos del Neoliberalismo, es particularmente criminal negarles a las nuevas generaciones la escolaridad que les permitiría desarrollar sus talentos aprovechando las facilidades ofrecidas por el alto grado de desarrollo de las fuerzas productivas que hemos alcanzado.  Pero es lo que hacen los potentados para mantener su presunta superioridad, típica de las sociedades piramidales y excluyentes dominantes en la decadente y moribunda Historia. 

Así se aseguran de que, mientras los mediocres aceptan gustosos su estado de servidumbre para lograr sobrevivir, los jóvenes talentos se dediquen al crimen común, pues es lo único que las sociedades decadentes y los países parias les ofrecen a los jóvenes capaces de ser creativos porque poseen inteligencias notables pero no los medios económicos para desarrollarlas académicamente, al menos.

Semejantes locuras de los gobiernos serviles son auténticas traiciones a los pueblos. Tal es el caso con el cínico, felón, deshonesto y degenerado Mariano Rajoy, quién no teme reconocer que ha traicionado el programa político con el que ganó las elecciones.



Explica que tan reprobable conducta significa que ha cumplido con su deber; esto es, que ha deteriorado seriamente las condiciones de vida del pueblo aplicando al pié de la letra las recetas neoliberales que le imponen Angela Merkel y demás agentes del Neoliberalismo sionista.

Semejantes logros de los polítiqueros impostores que pululan en las democracias representativas y en toda clase de régimen jerárquico, demuestran el poder alcanzado por los Rothschild y demás banqueros dueños del Mundo, quienes han convertido las naciones soberanas en mega mercancías identificadas por su “marca país”.

A partir de este nuevo exabrupto, los territorios nacionales se dividen en unidades relativamente homogéneas y maniobrables.

Las razones para desmembrarlos pueden ser que un país puede representar una mercancía muy grande  y heterogénea; o que se busca satisfacer las ambiciones de más potentados; o, simplemente, se trata de impulsar y promover un medio adicional de privatización de las neoliberocolonias, junto a sus contenidos, inertes o vivos, incluyendo a los humanos, quienes, de sobrevivir al cataclismo nuclear, conformarían los gamas, deltas y epsilones al servicio de los alfas y los betas.

En eso consiste el novedoso invento -o “producto neoliberal”- conformado por las “ciudades modelo” o “charter cities”.  Aunque apenas es un concepto en formación, es probable que la Eurovegas autorizada por los vendepatrias españoles, constituya otro intento de desarrollarlo…

En Honduras han empezado a implementarlas, pues la patria de Porfirio Lobo y del ladino Roberto Micheletti y del romántico granjero Manuel Zelaya -además de los países atrasados de Europa, cuyo Estado de Bienestar se deteriora sin compasión ni tregua- es la nueva vitrina y laboratorio del Neoliberalismo, que inició oficialmente sus tropelías ruinosas el 11 de septiembre de 1973, en Chile, con el asesinato de Salvador Allende por el indeseable traidor, Augusto Pinochet Ugarte.



Desde luego, para coronar sus planes apocalípticos, la guerra atómica sigue siendo la vía más segura. Y Corea del Norte e Irán, y sus aliados nucleares, Rusia y China, quizás hasta Pakistán e India, están dispuestos a seguir el juego bélico planteado por usanos y sionistas. 

Es lo que han de impulsar Benjamín Netanyahu y su siervo, Barak Obama, en sus reuniones.  Con éstas se buscará acordar la manera de agudizar el acoso a los palestinos, y se promoverá el ataque a la Siria victimizada por el monstruo genocida, Bashar al Assad.  También aumentará el asedio a la teocrática Irán, tan dispuesta a dejarse provocar.

Por fortuna, sus planes se pueden frustrar si la Humanidad supera este desafío definitivo estableciendo unas relaciones sociales de producción acordes al desarrollo material alcanzado; que fomenten y protejan la Vida en todas sus manifestaciones, y que respeten la Naturaleza.

Es urgente forjar la sociedad que lo logre, para evitar la extinción que nos tienen decretada el sionismo y demás religiones abrahámicas, y que otros potentados, fundados en otras ideologías, están dispuestos a secundar…

El papel de la Primavera Árabe, remozada en Egipto y Túnez, y que pronto habrá de fortalecerse con la lucha de los españoles y demás pueblos que vayan recuperando su dignidad, incluida mi adolorida Colombia, constituye un aliciente para los demócratas auténticos, en todo el Mundo. 

Reclama que cada ser libre y soberano se exprese a favor del progreso común y contra la farsa de las democracias representativas, a fin de establecer una democracia real, auténtica, directa, donde cada ciudadano valga lo mismo que cualquier otro, y disfrute plenamente de los derechos intrínsecos a su existencia; y donde los políticos profesionales, junto a los amos Rothschild y sus semejantes, pierdan su razón de ser, pues en una sociedad plana nadie vale más que nadie ni está autorizado para suplantar ni para estafar a nadie; mucho menos se tolerará que alguien subyugue a otro u otros, o que se atribuya el derecho a destruir ecosistemas…



¡Para allá vamos, o nos fregamos!

En definitiva, estamos obligados a crear la Sociedad Democrática Global (SDG) que derrote al Nuevo Orden Mundial (NOM), antes de que éste se vuelva hegemónico e invencible, como el que describió Aldous Huxley en “Un mundo feliz”.