SOBRE LAS DECLARACIONES DE SALVADOR VICTORIA, PORTAVOZ DE LA COMUNIDAD DE MADRID. LUIS ENRIQUE IBÁÑEZ


LAS DECLARACIONES DE SALVADOR VICTORIA

"Ya que nos están robando casi todo, no nos roben también las palabras, el lenguaje...

... Estamos siendo gobernados por las grandes corporaciones financieras, bancarias, y usted lo sabe....
... La gente que salimos a la calle no podemos ser golpistas. Otros se nos han adelantado. Estamos atrapados en un golpe de estado financiero, y ustedes son sus cómplices. ...
... La ventana de la desobediencia civil está cada vez más abierta. Hay que asomarse y ver lo que hay ahí, afuera, donde el aire huele mejor."


"Necesitamos democracia, no que hoy, como hace 32 años, los enemigos de las libertades tomen el Congreso y las calles"

"La marea antisistema y antidemocrática de esta tarde, es un tsunami contra las libertades y la democracia parlamentaria. No nos engañan"

"Prefiero una democracia imperfecta que someterme al régimen que defienden algunos grupos que quieren tomar las calles y deslegitimar las urnas"
(Fuente: El País)

Ya que nos están robando casi todo, no nos roben también las palabras, el lenguaje. Quieren ser los Amos de todo, pero, como decía Blas de Otero (al que usted probablemente no conozca, era un poeta, le aclaro), a nosotros, a los de abajo, nos queda la palabra... y también la acción, la protesta, la calle, palabras valientes y dignas que a usted parecen asustarle.

Tiene usted razón: necesitamos democracia, y la necesitamos, precisamente, porque no la tenemos. Sin embargo, los enemigos de las libertades no están en las calles, es más que probable que muchos de esos enemigos estén en el Congreso, aunque ni siquiera sean conscientes de su condición de enemigos. Para ello tendrían que pensar, razonar, y no comportarse como robots idiotizados que pulsan un botón después de recibir en el teléfono móvil un mensaje del Amo.

Llama usted "marea antisistema y antidemocrática" a toda la población que indignada, humillada, estafada, robada, sale a la calle, no solo para exigir que les sean devueltos sus derechos, sino también, y más importante si cabe, a denunciar que la Democracia ha sido secuestrada. Es la gran mayoría de la clase política la que ha prostituido, la que prostituye a diario, la palabra Democracia. La cacarean, pero no la practican.

"Antisistema"... qué les gusta esta palabra, pareciera como si al pronunciarla ustedes creyeran que están anulando automáticamente el efecto de las lógicas y necesarias protestas, esas que aun son pocas, si tenemos en cuenta el grado de efangamiento al que hemos llegado, si tenemos en cuenta la  opresión que ustedes regalan cada día, cada vez que abren la boca,  a la ciudadanía.

Pues sí señor, yo (y cientos de miles como yo) soy antisistema, si por ello entendemos estar en contra del funcionamiento del sistema democrático tal y como está ahora. Si tenemos en cuenta que en los últimos tiempos han desalojado el poder democrático de aquellas instituciones en las que debería habitar.

Son ustedes, la mayoría de los dirigentes políticos, los que han maltratado la palabra "Democracia" hasta dejarla convertida en una cascarilla inútil. No se puede llamar antisistema, precisamente, a aquellos que revelan la identidad de los que pervierten, a su antojo, el sistema original. Ustedes son los antisistema, si entendemos el sistema Democracia, como gobierno real del pueblo. Al dar constantemente la espalda a la ciudadanía, al denostar la participación ciudadana, al defender espurios intereses de otros, siempre poderosos, al olvidar que deben estar al servicio de la sociedad… son ustedes los que han ensuciado hasta el asco la palabra Democracia, son ustedes los antisistema.

También nos llama "enemigos de las libertades".

Los enemigos de las libertades son aquellos que envían a las fuerzas de seguridad a aplastar al pueblo cuando este ya no tiene otro lugar, otro espacio, que no sea la calle. Enemigos de las libertades son los que golpean a todo lo que se mueva, sea un joven, un niño, o un anciano. Enemigos de las libertades son aquellos que ordenan detenciones sin criterio, los que inventan circunstancias inexistentes para mantener a alguien en prisión. Enemigos de las libertades son aquellos que indultan a policías condenados por asquerosa violencia, siempre injustificada. Enemigos de las libertades son lo que mantienen controlados los medios de comunicación, para que el único discurso que suene, como una insana cantinela, sea su discurso enfermo y traidor.

O sea, ustedes son los enemigos de las libertades.

Dice usted que prefiere una "democracia imperfecta": usted no prefiere nada, usted hace lo que le mandan y punto. Para preferir algo hay que pensar, y no querer mentirse a uno mismo. Y usted sabe perfectamente, si le queda algo de raciocinio, que usted no creía del todo en esos insultos que profiere a cientos de miles de ciudadanos humillados. Usted no cree sus propias palabras (y esto puede ser bueno) Usted las disparó, simplemente porque tenía que hacerlo, era su deber, su misión, su trabajo: intentar, sea como sea, manipular la realidad.

Habla usted de "deslegitimar las urnas". Esa es una acción innecesaria. Las urnas ya están completamente deslegitimadas. El gobierno del Estado español es un gobierno ilegítimo, sí, no se asuste, desde el momento en que ha traicionado todas y cada una de las medidas de su programa electoral, programa electoral que, se supone, fue el que les llevó a ser el partido más votado. Es ilegítimo, no solo por incumplimiento de su programa, de sus promesas, sino más aún, porque dicho incumplimiento ha sido realizado para gobernar en contra del pueblo... y esto se llama tiranía.

Las urnas ya estaban deslegitimadas desde que no existe la soberanía nacional. Desde que ustedes entregaron el gobierno de su país a otras manos, a otros intereses, absolutamente antidemocráticos. Desde que ustedes (la mayoría de eso que llaman arco parlamentario) aprobaron el Pacto del Euro y la Reforma de la Constitución. Con esta última sellaron nuestro ingreso en el matadero y confirmaron la traición a su país.

Estamos siendo gobernados por las grandes corporaciones financieras, bancarias, y usted lo sabe.

La gente que salimos a la calle no podemos ser golpistas. Otros se nos han adelantado. Estamos atrapados en un golpe de estado financiero, y ustedes son sus cómplices.

Pero recuerde las palabras de Gandhi: "Cuando una ley es injusta, lo correcto es desobedecer".

La ventana de la desobediencia civil está cada vez más abierta. Hay que asomarse y ver lo que hay ahí, afuera, donde el aire huele mejor.

Y, sin favor, mida sus palabras... no vaya a ser que a al algún ciudadano, como yo, le dé por presentar alguna querella.

Son ustedes los que ya no pueden engañarnos.

Mire la imagen, ahí los tiene, miles de golpistas... ya puede ir mandando que los detengan... que tenga un mal día.