LA RENUNCIA DEL PAPA. JOSÉ MANUEL BELMONTE


LA RENUNCIA DEL PAPA

                 Ha sido “la noticia”, en todos los medios. Parece como si de pronto, en todos los países, se hubieran acabado todos los problemas. La radio, la televisión, la prensa de papel y la digital, las redes sociales, no sólo han dado “la noticia de la renuncia papal”, es que no ha habido más. Incluso algunos rotativos, la misma tarde, se apresuraron a sacar a la calle una edición especial. Al día siguiente la prensa de papel ha sacado amplias separatas monográficas.

                 Ha conmocionado al mundo entero. Ha sido curioso este acontecimiento, por inesperado.  Curioso, porque en la calle, en el bar, todo el mundo se ha puesto a opinar. Todos. Creyentes y ateos, agnósticos, cristianos de medio pelo, y practicantes, sacerdotes y obispos, políticos y ciudadanos de a pie. Y también en Internet, claro, ya que no hace mucho el Papa se había animado a abrir cuenta en Twitter. El planeta se hizo eco, de uno a otro rincón. Hasta 6 de los 10 trending topics globales fueron alusiones a la dimisión.


                 Leía en Internet este comentario, que copio textual: “No hay nada tan pesado como los ateos, no paran de hablar de Dios”. ¡Curioso, por lo menos!

                 En este mismo medio de Internet, encontré el comentario muy acertado y sensato del catedrático de Bioetica en la universidad de Alcalá, Nicolás Jouve: “Benedicto XVI nos deja un gran legado a favor de la Vida, la familia y la dignidad del ser humano”.

                 Algún periodista, comenzaba así su crónica: “Soy un cristiano católico de seis Papas”. Empezaba con Pio XII hasta Benedicto XVI  que “ha decidido, por su cansancio, que rezar por el mundo desde el amor de Dios es más importante que ser el Papa”. A.Ussia.
              
               Ante la avalancha de opiniones, me puse al habla con mi Director, por si no deseaba más comentarios sobre este asunto.  Generosamente me respondió dejando en mis manos la decisión: “Para tu columna nunca has tenido limitación de temas”.

                Se mire por donde se mire, es seguro que esta “dimisión” a quien más afecta tiene que ser  a los católicos.  Pero ¿cómo plasmar para los lectores, ese aspecto?
                
                 Alguien me pasó un móvil  con una conversación en el WhatsApp.  Reflejaba justo lo que yo andaba buscando.  Le pedí a esa persona que, por favor me lo enviara, para poder transmitirlo. Es una conversación entre dos cristianos, por el móvil.  La transcribo tal cual.
     
-                     El Papa Juan Pablo II mostró el camino.
-                     Cada uno responde de sus actos.
-                     Mi postura es que  una vez elegido por el espíritu  un Papa, si lo acepta, no puede dejar de serlo mientras viva.
-                     ¿Y qué? ¡Es tú opinión!
-                     Pues que es lo que yo siento. No tienes por qué compartirlo.  Siento mucha pena.
-                     ¿Eso quiere decir, que si no se encuentra con fuerzas,  nadie más puede regir la barca? ¿Y el espíritu santo no pinta nada en esto?
-                     Puede estar cansado pero seguía teniendo muchas iniciativas, twitter, encíclicas, libros…
-                     Pues aún siendo eso verdad, creo que hay que respetar y confiar.
-                     Es que también se da ejemplo luchando en la adversidad, en la vejez y en la enfermedad…
-                     Para manejar la nave hace falta todas las facultades.
-                     Las facultades y las fuerzas se las da el espíritu, ya pudimos verlo en el anterior Papa.
-                     Es que hay otras franjas de vida, también hay jóvenes, niños, dirigentes empresariales,  políticos, y otras religiones, y ateos…
-                     Pues precisamente por eso, especialmente para ellos. Podrían pensar, si él lo hace, cómo yo joven, o en plenas facultades, puedo dejar de hacer lo que él hace. Su Dios tiene que ser genial, y su fe una fuerza permanente. No hay mejor guía que el ejemplo.
-                     Pero hay que estar abiertos al viento del Espíritu. El deterioro es humano. Tiene unas leyes biológicas. Hace 10 años que el Papa lleva un marcapasos.
-                     No se trata de eso. El mismo Papa pidió que oráramos por él para que no tenga que huir de los lobos. Es posible que nos esté pidiendo que saliéramos, porque puede verse presionado por los lobos, y tal vez eso le daría fuerza para seguir.
-                     No estoy de acuerdo, ni en presionar en la calle, ni en las redes, como se está haciendo.
-                     Si lo decidió el año pasado, si no está enfermo, ¿por qué tantos proyectos, viajes, abrir cuenta en Twitter? Deberíamos salir…
-                     El pueblo no dirige la barca.
-                     No digo salir a gritar. Digo salir en silencio a orar. Eso no es presionar.
-                     Creo que hay que aceptar, y respetar su decisión. La barca va a seguir. Nadie va a impedir que eso se pueda hacer, en la calle o en los templos.
-                     Hay cosas que no cuadran. Yo analizo y…
-                     Te comportas como analista, ¿es suficiente? Alguien ha dicho que el Papa no se ha bajado de la cruz, sino que ha pasado a otra estación del Via Crucis.
-                     El problema es que no veo respuesta. No estamos todos en la calle rezando.
-                     Es que el Papa no ha pedido eso. Posiblemente, su renuncia, sea el gran acto de humildad de reconocer que también es un ser humano.

                Esto demuestra que, la dimisión, sí ha producido un cierto desconcierto (al menos en algunos). Puede haber abierto algunos interrogantes.  La fe, en ninguna religión es un fin, sino un camino.  Y, siempre están las dudas, los ateos. Como decía Unamuno: “Es muy angosta la realidad por mucho que se expande para abarcarte. Sufro yo a tu costa, Dios no existente, pues si Tú existieras, existiría yo también de veras”.

              El mundo se ha puesto a jugar a saber más que nadie. Se hacen quinielas sobre los sucesores de Pedro, los papables. Los medios de comunicación aseguran que antes de Pascua habrá nuevo Papa.