POCO QUE HACER CONTRA EL PARO. JOSÉ AGUILAR


POCO QUE HACER

Hablemos en serio. Por mucha buena voluntad que le pongan los que gobiernan y por mucho que exijan los que se oponen a ellos, las posibilidades que tiene una comunidad autónoma de combatir el desempleo son escasas.

Su margen de maniobra no pasa de ínfimo en una economía globalizada en la que los resortes políticos, financieros y económicos están muy lejos de la decisión de una región apartada del sur de Europa como la nuestra. Una medida del Banco Central Europeo, unas cejas fruncidas de Angela Merkel, la decisión de nuestros acreedores o la estrategia de una multinacional influyen más en el paro presente y futuro de Andalucía que lo que pueda inventar el consejero de Economía. Qué digo el consejero de Economía, que todo el gobierno bipartito junto y unido.


Por eso resulta hasta enternecedor que el Consejo de Gobierno del martes vaya a dedicarse monográficamente a aprobar un plan andaluz contra el paro. Yo lo veo más bien como un gesto político, simbólico de la preocupación de la Junta por el desempleo, que hay que considerar dictado por la sinceridad. Lo que sí es lamentable es que desde que se constituyó el bipartito PSOE-IU se hayan aprobado ya tres planes de choque que si han chocado con algo ha sido con su propia inutilidad. Y que en vez de tanta pomposidad y tanta proclama propagandística la Junta no se dedique, con modestia, a impulsar aquellas iniciativas incluidas en sus presupuestos que estén encaminadas a crear las condiciones para generar algún empleo.

No vale de mucho mirar atrás, pero la responsabilidad máxima de los gobernantes andaluces en las actuales tasas de paro en la región no radica en lo -poco- que pueden hacer ahora, y que tampoco se puede decir que estén haciendo, sino en lo que no hicieron antes. ¿Cuándo? Durante los treinta años de autonomía, porque es un hecho objetivo que todas las comunidades que accedieron al autogobierno sufren problemas de desempleo, pero ninguna o casi ninguna (quizás Canarias nos precede en la desgracia) lo tiene tan alto. Será, probablemente, porque en Andalucía hemos estado construyendo un sistema económico demasiado dependiente de las coyunturas alcistas, demasiado ligado a la construcción y demasiado volcado al consumo y no al ahorro, entre otras cosas.

Esto no se arregla con un plan de choque, sino cambiando el modelo. Poco a poco.
  FUENTE MÁLAGA HOY