DOPAJE Y CORRUPCIÓN. JAVIER CINTORA


DOPAJE Y CORRUPCIÓN
Siempre he considerado que el ciclismo es el deporte más exigente que existe. Desde los tiempos de Perico Delgado, Lemond o Fignon (una de las edades doradas del ciclismo) al dominio de Indurain ante Chiapucci, Bugno, Ullrich o Pantani, resultaba estremecedor ver como aquellos corredores se retorcían en el asfalto. Era el deporte en estado puro hasta que la sombra del dopaje lo golpeó salvajemente. Jesús Manzano, un humilde corredor del Kelme, destapó en una entrevista las prácticas dopantes a las que tanto él como sus compañeros se sometían para ser lo más competitivo posible en la carretera. La pasada semana, durante su declaración en el juicio que se sigue por la operación Puerto, llegó a asegurar que a aquel ritmo "se podía quedar uno muerto en la habitación del hotel". Su testimonio fue clave para desarticular la presunta red que dirigía el hasta hace unos años respetadísimo médico Eufemiano Fuentes. 


Dos años después llegaron las detenciones de Eufemiano, de gente del pelotón tan afamada como Belda, Saiz, Alberto León (que se suicidó) y las confesiones de Ullrich, Hamilton, Jaksche y Armstrong, entre otros muchos. En solo unos años España se había modernizado y se había convertido en una potencia mundial, pero en este país la lucha contra el doping siempre ha ido muy por detrás de la populista defensa (me acuerdo de aquella declaraciones de Zapatero y Rubalcaba a Contador) a sus héroes deportivos. La operación Puerto ha sacado a la luz toda una supuesta trama de corruptelas y trampas que han avergonzado a todo el deporte español. En el fondo, y si lo piensan bien, es la misma imagen sonrojante que también trasladan algunos de nuestros políticos, magnificada por los escándalos por casos como los ERE de Andalucía o los presuntos sobresueldos a la cúpula del PP. Menos mal que la marca España ya tiene una nueva promoción de embajadores, entre ellos nuestro Antonio Banderas. Pero hace falta algo más que el trabajo de estos representantes para devolver la confianza a un país que no se reconoce.

FUENTE MÁLAGA HOY